Noviembre 9, 2022

El momento constitucional: ¿Un baile de máscaras? Por Ricardo Brodsky

Ex-Ante

Ni el oficialismo ni la oposición de derecha parecen muy entusiasmados con reiniciar el proceso constituyente, por diferentes razones, lo que constituye un nuevo y grave error del mundo político.


Las negociaciones constitucionales siguen su curso, pero muchos se preguntan si no estamos ante un baile de máscaras.

La presidenta del oficialista partido regionalista verde social sostuvo que el “momento constitucional” había pasado. Las encuestas parecen darle la razón ya que las principales preocupaciones ciudadanas se han trasladado (¿no han estado siempre allí?) hacia los problemas de seguridad y las dificultades económicas, en especial en estos días la inflación.

El gobierno y la alianza oficialista, negándolo, parecen compartir el aserto de la presidente del FRVS. De hecho, como lo deberían haber hecho hace meses, el esfuerzo por recuperar el control de la agenda se concentra no ya en la nueva constitución sino en dar respuesta a las inquietudes ciudadanas y proponer alguna de las grandes transformaciones que incluye su programa, en este caso, las reformas tributarias y previsional.

Los partidos de la alianza gubernamental saben que no es un buen momento para reemprender en el tema constitucional: sus principales ideólogos constitucionalistas están viviendo una suerte de ostracismo político tras el fracaso del proyecto de la Convención del cual son en gran parte responsables y, por otro lado, no parece ser este un buen momento electoral para las fuerzas oficialistas como para arriesgarse a la elección de un nuevo cuerpo de constituyentes. Así las cosas, ni el gobierno ni sus coaliciones tendrán mucho interés en seguir adelante.

La derecha por su parte, al sentirse ganadora del plebiscito del 4-S, se toma su tiempo e impone condiciones. Probablemente los tres partidos de Chile Vamos esperan poder cumplir su compromiso con la ciudadanía de ser parte en la creación de una nueva constitución nacida en democracia, pero el tema no parece angustiarlos. En el fondo comparten con el oficialismo un interés ponderado: no están disponibles a correr riesgos.

En este contexto, las promesas de la centro izquierda por el rechazo y amarillos encuentran un grave escollo para hacerse realidad. Ni el oficialismo ni la oposición de derecha parecen muy entusiasmados con reiniciar el proceso constituyente.

Todo lo anterior constituye un nuevo y grave error del mundo político. Cálculos de corto plazo y desconfianzas asentadas pueden llevar al fracaso del proceso constitucional, dejando al país por un largo tiempo en una suerte de anomia, de desorganización política y social, de incapacidad de encauzar positivamente en nuevo contrato social que dé cuenta de las legítimas aspiraciones ciudadanas, se ponga al día con los problemas del mundo contemporáneo y salde los temas largamente postergados en la sociedad chilena.

Mantener por tiempo indefinido al país sin norma fundamental -porque la constitución vigente está deslegitimada y desahuciada- constituye un riesgo inaceptable para la democracia.

La situación de la economía, el alza del costo de la vida, el desempleo, y la crisis de seguridad desatada por el crimen organizado, la creciente desobediencia ciudadana frente a la ley así como el aumento de la violencia en las calles y la progresiva actividad de grupos armados tanto del narcotráfico o de montoneras con motivación política hablan de un estado de descomposición, de una incapacidad, ya no del gobierno sino del  sistema, para gobernar a la sociedad chilena sobre la base del imperio del estado de derecho.

La anomia lleva a sensaciones de incertidumbre. Los individuos dejan de confiar en el otro y se aíslan profundamente,  impotentes ante la degradación social. Es el escenario ideal para el surgimiento del populismo, ya sea éste de derechas o de izquierda. La demora en el esfuerzo constitucional no sólo pondrá al  gobierno en el banquillo de los acusados, sino a la propia democracia.

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Noviembre 28, 2022

¿Cómo vamos a conmemorar los 50 años? Por Ricardo Brodsky

Crédito: Agencia Uno.

El gobierno y los partidos oficialistas tienen el sartén por el mango. De sus iniciativas dependerá que los 50 años sirvan para extraer lecciones del pasado o para retrotraernos a las divisiones de entonces. Más allá del derecho incuestionable de las víctimas a decir su verdad y del deber de la sociedad chilena de escucharlas […]

Ex-Ante

Noviembre 28, 2022

Reformar la Alta Dirección Pública. Por Mario Waissbluth

Crédito: Agencia Uno.

El gobierno actual superó a los anteriores en la profundidad de su razzia de jefes de servicio, ya que un 53% de estos fueron desvinculados en los primeros 8 meses, superando el 41% del gobierno de Piñera II. La buena noticia es que la razzia no ha llegado, al menos hasta ahora, a los cargos […]

Gerente de Asuntos Públicos de Imaginacción

Noviembre 27, 2022

Todos deben habitar el cargo. De una vez por todas. Por Ignacio Imas

El Presidente Gabriel Boric durante su reciente visita a México.

Habitar el cargo, entendiendo que se ejerce un rol de Estado, no es algo privativo para Gabriel Boric Font sino que para cualquier persona que es tomadora de decisiones públicas. Este último tiempo hemos visto -de forma penosa- como nuestra clase política se aleja de normas mínimas de convivencia, y que esperaríamos incluso de un […]

Director de Criteria

Noviembre 27, 2022

La ciudadanía frente al nombramiento del Fiscal Nacional. Por Cristián Valdivieso

José Morales fue propuesto como próximo Fiscal Nacional por el Presidente Boric.

La idea teóricamente virtuosa de una participación autónoma de los tres poderes del Estado en la designación de quien dirige la Fiscalía Nacional, se esfuma ante  los ojos de una ciudadanía testigo de negociaciones y acomodos frente a los conflictos de interés que afectan al mundo político.

Ex-Ante

Noviembre 27, 2022

¿Qué quiere realmente La Moneda respecto de la Constitución? Por Sergio Muñoz Riveros

¿A dónde conduce esta intrincada negociación, que ya es lejana para los ciudadanos, y que va adquiriendo características de farsa? Quizás a ninguna parte. En general, los partidos están preocupados de no ser culpados por el posible fracaso de las conversaciones. Más vale que terminen con las simulaciones y prioricen el interés del país.