Esta semana, EEUU e India anunciaron un acuerdo comercial que incluye un componente energético explícito: India aumentaría compras de “petroleum” estadounidense y recortaría gradualmente su dependencia del crudo ruso, mientras Washington reduce aranceles sobre bienes indios (de 25% a 18%). Es energía a cambio de acceso de mercado.
Para las empresas chilenas, el punto no es el barril: es la señal de política comercial. India está dispuesta a mover piezas sensibles cuando el beneficio estratégico es claro.
La energía es el insumo transversal de la industrialización india. Cambiar el mix de abastecimiento no se ejecuta de un día para otro, pero la tendencia ya es observable. Según S&P Global Commodities at Sea, las importaciones de India desde EEUU crecieron 51% en el primer semestre de 2025, alcanzando 271.000 barriles diarios (bpd) comparado con 180.000 bpd en el mismo periodo de 2024.
En contraste, las importaciones rusas —que representaban alrededor de 1,5 millones de barriles diarios en 2023-2024— cayeron a 1,03 millones bpd en diciembre de 2025, una reducción de 29% respecto a noviembre, según la misma fuente.
India es la tercera economía del mundo en paridad de poder de compra; y por PIB nominal el FMI la sitúa cerca de US$4,5 billones en 2026. Con 1.476 millones de habitantes, el propio organismo proyecta un crecimiento real de 6%+ para 2026. Ese es el “tercer gran mercado” al que Chile suele aludir: no por romanticismo, sino por tamaño y trayectoria.
Chile no parte de cero. En 2024, Chile exportó a la India solo US$ 2.600 millones (con el 66% de cobre), mientras que exportamos a China casi 40.000 millones en el mismo periodo. Es decir India, es apenas el equivalente al 6,5% de China, lo que muestra su potencial para Chle.
La pieza que puede ampliar el tablero es el acuerdo comercial que Chile está buscando con India. Hoy existe un acuerdo preferencial; el salto es el CEPA (Acuerdo de Asociación Económica Integral), cuyas negociaciones se lanzaron en 2025. SUBREI informó la tercera ronda en octubre de 2025 y el cierre de la cuarta en diciembre. En India, el ministro de Comercio Piyush Goyal ha dicho que las conversaciones con Chile buscan cerrarse pronto, con foco en minerales críticos.
Las cifras sugieren por qué India está presionando: el comercio bilateral con Chile se duplicó desde 2016–17 a cerca de US$3,6 mil millones en 2024–25 (hasta febrero), con un déficit para India de alrededor de US$2,5 mil millones. En otras palabras, India quiere seguridad de suministro, pero también quiere más acceso y más diversidad de oferta. Esa es una oportunidad y, al mismo tiempo, una negociación compleja porque implica cambios en varios niveles para Chile y para India.
Entonces, ¿qué hacer con esta ventana? Tres apuestas de alto nivel. Primero, Minerales y transición energética (contratos, no discursos). India busca asegurar suministro de minerales críticos y concentrados. Un ejemplo concreto: Codelco acordó suministrar concentrado a la fundición de cobre de Adani Group, en lógica de relación industrial de largo plazo. Y ojo que otros competidores mineros (como Australia) ya tienen acuerdos avanzados con India. Segundo, Agroalimentos premium. India no es un mercado único: es un mosaico de estados y canales. El upside está en frutos secos, fruta y alimentos de calidad, y, pese a que India tiene aranceles altos para procesados el lograr el CEPA ayuda a bajar esas barreras. Y tercero, Servicios B2B y tecnología para productividad. Minería inteligente, agua, eficiencia energética, trazabilidad/ESG y servicios industriales calzan con un país que expande infraestructura y manufactura.
Debemos tratar a India como programa estratégico, no como “un mercado más”, porque el acuerdo EE.UU.–India, con petróleo en el centro, confirma que India está acelerando su integración comercial con pragmatismo. Chile tiene ventajas naturales (minerales, alimentos, estabilidad institucional), pero el costo de llegar tarde es alto: el canal se ocupa rápido y los contratos se amarran por años. En negocios, la ventana no la define el anuncio; la define quién está listo para ejecutar primero.
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Por qué el agresivo plan económico de India puede beneficiar a Chile y su industria de minerales críticos.https://t.co/JPdWrnEU1D
— Ex-Ante (@exantecl) February 3, 2026
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