La implementación del Sistema de Admisión Escolar (SAE) a través de la Ley de Inclusión de 2015 marcó un hito en el sistema educativo chileno. Con el objetivo de reducir la segregación escolar y mejorar la calidad educativa, esta reforma eliminó la selección académica. Lamentablemente, dicha normativa en nada apuntaba a mejorar en el desempeño académico, es decir en los aprendizajes.
En teoría, la eliminación de la selección buscaba promover la equidad al asegurar que estudiantes de diferentes niveles socioeconómicos compartieran los mismos espacios educativos. Pero los datos muestran una realidad compleja. Según investigaciones recientes, el SAE no ha logrado disminuir significativamente la segregación escolar (Urzúa et al, 2023). Además, los efectos sobre la calidad educativa han generado preocupación, especialmente en los liceos emblemáticos. Estas instituciones, que históricamente han sido motores de movilidad social, han experimentado una disminución en su desempeño académico y en su clima escolar. El año 2005, el Instituto Nacional con 747 estudiantes, lograba el lugar 9º según la PSU de ese año. Lamentablemente, la última PAES lo sitúa en el lugar 267 mostrando dramáticamente el empeoramiento de su desempeño.
Cabe destacar que existen otros factores que han deteriorado el clima y la cultura dentro de dichos liceos y que la selección culminó recientemente el año 2020 sin completar las vacantes del Instituto Nacional por lo que no es posible atribuir que el término de la selección académica es la causante de el bajo rendimiento. Sin embargo, la tesis que se planteó para eliminar la selección de disminuir la segregación y mejorar la calidad educativa no logró sus objetivos. Por el contrario, pareciera ser que este mecanismo no acarreaba consecuencias negativas previo a la implementación de la Ley de Inclusión.
Por otro lado, la experiencia internacional ofrece aprendizajes relevantes. En países en vías de desarrollo, como Rumania y Trinidad y Tobago, las escuelas selectivas han demostrado impactos positivos en los puntajes de admisión universitaria. Estos resultados positivos indican que las escuelas secundarias selectivas en los países en desarrollo pueden ser más efectivas que en los países desarrollados debido a la falta de oportunidades educativas de calidad (Araya & Dussaillant, 2019).
En los países OCDE, aproximadamente el 51% de los estudiantes asisten a escuelas que siempre o a veces, consideran el desempeño académico en sus procesos de admisión. Según el informe tomando como base PISA 2018, la selectividad académica mostró una correlación positiva con el rendimiento estudiantil, donde los estudiantes de escuelas selectivas obtuvieron en promedio 13 puntos más que sus pares de escuelas no selectivas, y en algunos países, superaron esta diferencia por más de 20 puntos.
La selección escolar es una estrategia común en sistemas educativos de alto desempeño y ha demostrado contribuir a una enseñanza más efectiva al agrupar en grupos más homogéneos en las salas de clases (Matthewes, 2021), siendo esto especialmente relevante en contextos como el chileno, donde las opciones educativas de calidad son limitadas y la heterogeneidad es alta.
En Chile, estudios realizados en los Liceos Bicentenario han mostrado que, en contextos con menos alternativas educativas de calidad, la selección académica puede ser una herramienta eficaz para mejorar los aprendizajes. Ante este panorama, es necesario replantear el modelo de admisión escolar. La evidencia sugiere que, en ciertos contextos, reintroducir mecanismos de selección académica podría fortalecer los proyectos educativos de excelencia, permitiendo a los docentes adaptar mejor sus estrategias a las necesidades de los estudiantes.
En el contexto de una revisión crítica de la política pública en la Mesa Técnica del SAE, tenemos una gran oportunidad de considerar evidencia contundente que apunta a reintroducir la selección académica en liceos emblemáticos, y en colegios que presentan altas exigencias en su proyecto educativo, bajo criterios transparentes y con un enfoque equitativo. Podría ser una vía para recuperar la calidad educativa, mejorar los aprendizajes y volver a promover la movilidad social.
Publicaciones relacionadas
El objetivo de incentivar la inversión es legítimo y necesario. Pero rebajar impuestos sin compensación no es una política; es una apuesta. Lo que diferencia a los países que se desarrollan no es la pureza de sus convicciones. Es la naturaleza de sus acuerdos.
Corresponde tomar muy en serio a todos los que amenazan nuestra convivencia. Ya hemos acumulado suficientes pruebas respecto de lo que son capaces de hacer. Cualquiera que sea su origen, cualesquiera que sean las banderas que levanten, no puede haber indulgencia con el desafuero y la irracionalidad. La democracia tiene derecho a defenderse.
Basándose en el derecho a la libertad de expresión que consagra la Constitución, la conocida Feria Primavera del Libro -organizada con la Municipalidad de Providencia- ha sufrido un duro traspié: acaba de ser condenada por discriminación y a pagar 10 unidades tributarias mensuales por negarle la participación en dicho evento a la editorial Entre Zorros […]
A pasos de ser removido quedó el hoy suspendido conservador de bienes raíces de Chillán, quien declaró como imputado por triangular al menos $25 millones en el marco de la trama bielorrusa. “Nunca imaginé que estos dineros podrían haber tenido un origen ilícito”, testificó. “Me pidieron como favor si podía recibir un dinero en mi […]
El punto es simple. La solución descansa en el hombre que ayudó a producir el problema. Boric diagnostica errores sin clarificar que fueron suyos. Parte por cálculo, parte por incompetencia. El que administró el deterioro es hoy el que parece tener la respuesta para revertirlo, y nada indica que esta vez la tenga. Y aun […]