-¿La salida de Marcel acentúa el fenómeno del “pato cojo” del gobierno de Boric?
-Sí, pero el gobierno quedó como “pato cojo” el 4 de septiembre de 2022, cuando ganó el Rechazo. Boric quedó a la deriva y entregó el proyecto del Frente Amplio y el Partido Comunista al Socialismo Democrático. Ahora bien, el “pato cojo” de este gobierno es medio raro porque sigue relativamente afirmado en un 30% de apoyo. En los tres primeros años Boric ha tenido el promedio más alto que Bachelet 2, Piñera 1 y 2.
-Sin embargo Bachelet y Piñera lograron subir en el último año.
-Pero Boric no. Sube y baja, tres o cuatro puntos, porque hay una emocionalidad en torno al presidente. Y eso hace que este gobierno no tenga prácticamente un legado relevante. Es “pato cojo” desde hace mucho rato.
-¿Marcel era una especie de figura adulta en el gabinete para el Presidente?
-Claro. Hay un problema subjetivo, porque Gabriel Boric se queda sin una suerte de papá represivo; el que le dice no, esto no es posible. Y al mismo tiempo era un papá querible. En términos analíticos, Boric se queda sin el súper yo que representaba Marcel. Y eso es un riesgo porque ya no hay límites.
-¿En ese sentido puede explicarse la llegada de Grau, que es amigo del Presidente?
-Lo lógico hubiese sido darle continuidad a Marcel nombrando a la subsecretaria Heidi Berner, que habría sido la primera ministra de Hacienda mujer del país. En la elección de Grau hay algo que huele a una suerte de capricho del presidente. Boric se va quedando de alguna manera solo, y Grau le permite no quedarse tan solo.
A la vez, Grau puede ser una pieza para ayudar a una candidatura presidencial debilitada. Que pierda Jara no está fuera de los pronósticos, pero lo que no puede permitir el oficialismo es que esa derrota tenga un efecto desastroso en una plantilla parlamentaria que además va dividida. Ese es el juego de fondo y es una apuesta de alto riesgo.
-¿La carrera presidencial puede tener cambios importantes en estos meses?
-Yo creo que todavía hay tiempo de cambios, no sé si tan importantes. Pero evidentemente los que van terceros, desde Matthei para abajo, tienen que mover el tablero de manera firme o esperar que los otros tengan caídas muy gruesas. Mover el tablero por último depende de los candidatos. Esperar los errores del otro, no.
-Salió el programa de Kast y las críticas desde la campaña de Jara han sido muy duras: que bajan las pensiones, etc. ¿Es una especie de campaña del terror?
-Exacto. El oficialismo se dio cuenta tarde de que Kast era más competitivo que Matthei o incluso que Jara en la segunda vuelta. El oficialismo siempre manejó la premisa de que tenía que destruir a Matthei porque era la candidata que tenía más chances de ganar. Y se equivocaron.
La figura de Kast está muy consolidada arriba porque entendió a tiempo que él no daba ni en el tono ni en el contenido ni en la forma de un candidato tipo Milei o Trump. Abandonó ese estilo que no le venía bien, que no lograba representarlo y se ancló en el tema que había estado empujando, que tenía que ver con la seguridad.
-¿Y cómo ves a Jara que tuvo muchos errores no forzados? ¿Dañaron estructuralmente la campaña?
-Ella tuvo la gran virtud de hacerse muy rápidamente con el 30% del presidente Boric. El problema que tiene es que no ha sabido salir de ahí. No tiene discurso, no tiene relato, y no ha logrado construir una narrativa que sea atractiva para ir más allá de su círculo. No va más allá de la gente que se articula en torno a ella porque odia a la élite, odia a la derecha, porque le teme a las candidaturas de Matthei y de Kast.
-En el caso de Matthei, ¿ha tenido dificultad en identificar a su adversario?
-La apuesta de ella al parecer es no confrontarse directamente con Kast, sino con la izquierda. Ahora, es una apuesta que vamos a ver si se sigue manteniendo, porque es bien evidente que el rival directo que tiene Matthei es José Antonio Kast.
La otra hipótesis, de baja probabilidad, es la configuración de un nuevo escenario político electoral, ya con las candidaturas inscritas, que empiece a reordenar un poco el naipe y haga que Jara empiece a debilitarse. Y que eso logre por defecto que Matthei salga a buscar el centro donde ella pueda subir y eventualmente empezar a ser una tercera opción en disputa.
-De todos modos la gran opción es para la derecha.
-Como nunca antes, desde la vuelta a la democracia, los vientos sociales están más a favor de la derecha. Los temas hoy día centrales están vinculados al crecimiento económico, la seguridad, la libertad individual, lo privado. Hay una cierta molestia con el rol del Estado.
Cuando ganó Piñera, fue un triunfo más bien electoral. Ahora podría haber un triunfo no solo electoral, sino que cultural. Y la gran pregunta es si la derecha va a ser capaz de gobernar, sin encerrarse en sí misma. Porque esa mayoría cultural podrían tirarla al tacho si se pasan de rosca tal como en el segundo proceso constituyente.
-¿Los vientos podrían cambiar muy rápido?
-Es más, existe el riesgo, por efecto péndulo, que esos vientos de derecha sean desaprovechados y volvamos a los temas de izquierda, de la igualdad. O sea, es un peligro que la derecha caiga en eso, que se engolosine con la batalla cultural y no vea que lo que tiene que hacer es dar gobernabilidad.
Ver esta publicación en Instagram
Publicaciones relacionadas
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, aborda los desafíos que tiene el Gobierno para reactivar la economía que acumula un cuatrimestre de contracción. Además, revela que han contactado a 600 titulares de proyectos con RCA aprobada para identificar los obstáculos que enfrentan al tramitar permisos sectoriales. Según el biministro, “tenemos nudos importantes en […]
Pakarati fue destituida de la embajada de N. Zelandia el 6 de enero, pero el gobierno de Boric la reubicó el 1 de febrero en Cancillería. El que siguiera integrando el Servicio Exterior molestó en círculos diplomáticos, ya que mantuvo el título de embajadora, pese a sus graves dichos sobre la autonomía de Isla de […]
Doy por descontado que es altamente probable que el congreso terminará aprobando una versión “descafeinada” del proyecto de ley que crea el registro, que no contemplará la posibilidad de suspender derechos y beneficios sociales tales como la como la PGU; y que su aporte a resolver el problema del vandalismo será bastante más limitado de […]
Junto a un equipo multidisciplinario de Hacienda, el ministro Quiroz y el subsecretario Rodríguez encabezan el análisis de una iniciativa para agilizar el acceso a información bancaria en investigaciones de crimen organizado y lavado de activos. Aún no se define si ingresarán una indicación o habrá un nuevo proyecto de ley.
El martes, por separado, los diputados de la UDI y RN se reunirán para tomar una postura oficial frente al libelo contra el exministro Grau. Todo apunta a que optarán por respaldarlo en sala, en un cambio en su posición original reticente a presentar la acusación para no enturbiar la discusión de la megarreforma.