Noviembre 27, 2021

Carrera presidencial: No seguir errando el diagnóstico. Por Ricardo Brodsky

Ex-Ante
Crédito: Agencia Uno.

La izquierda frenteamplista y el PC se creyeron en 2019 al borde de una revolución y tras el resultado de la elección de los convencionales, pensaron que la derecha era una cuestión del pasado, que las puertas del camino hacia la utopía (las anchas alamedas) estaban abiertas de par en par. Es ese diagnóstico el que está detrás de las conductas desaprensivas de los convencionales y de las propuestas extraviadas de algunos, como si el país estuviera esperando ser reinventado. Es de esperar que el resultado electoral del domingo los llame a concentrarse en el encargo que el pueblo les dio.

Ha sido un error común y reiterado por parte de las fuerzas políticas sobreinterpretar sus triunfos y fracasos.

La presidenta Bachelet, tras su arrollador éxito electoral para su segundo período (62%), pudo haberse sentido avalada para dar curso a unos cambios profundos que en su primer gobierno le quedaron atascados, pero al implementarlos, la adhesión le fue esquiva.

El presidente Piñera, después de su triunfo frente a Alejandro Guillier (54%), creyó que el país estaba reclamando retrotraer las reformas de Bachelet (especialmente las tributaria y educacional) y apurar, junto a un equipo sin filtros, un retorno al modelo ortodoxo, hasta que se topó con el 18 y 25 de octubre de 2019 y perdió el control de la agenda.

Ambos pasaron por alto que en segunda vuelta, en 2013 participó solo el 41.8%  y en 2017, el 48.9% del electorado.

La izquierda frenteamplista y PC, se creyeron en 2019 al borde de una revolución y tras el resultado de la elección de los convencionales, pensaron que la derecha era una cuestión del pasado, que las puertas del camino hacia la utopía (las anchas alamedas) estaban abiertas de par en par. Es ese diagnóstico el que está detrás de las conductas desaprensivas de los convencionales y de las propuestas extraviadas de algunos, como si el país estuviera esperando ser reinventado. Es de esperar que el resultado electoral del domingo pasado los llame a concentrarse en el encargo que el pueblo chileno les dio.

Tanto los equipos de Boric como de Kast deberían aprender de estas experiencias y no volver a errar el diagnóstico sobre el significado de su eventual triunfo o fracaso. La adhesión de ambos apenas alcanzó al cuarto del electorado para cada uno, lo que significa que la mitad de los electores no votaron por ellos, y, peor aún, hay otra mitad de ciudadanos que no votaron por ningún candidato. El que gane el balotaje le deberá su triunfo a quienes no los prefirieron como primera opción. Un verdadero reto a la soberbia y una invitación a la humildad.

Esto es lo que explica el esfuerzo de ambos candidatos por moderar o francamente cambiar su discurso, lenguaje y propuestas.

José Antonio Kast ha debido desprenderse de la incómoda presencia del misógino diputado electo de su partido Johannes Kaiser, desautorizar sus dichos inaceptables y retroceder respecto de algunas de sus aspiraciones más radicales como sacar al país de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas o cerrar el ministerio de la mujer. Obligado a modificar su programa, pensado originalmente como expresión de la identidad conservadora, pero que evidentemente no sirve como plan de gobierno, menos aún con un parlamento empatado, buscará convencer a los chilenos que su idea de orden no es una amenaza frente al progreso cultural del Chile actual.

Gabriel Boric, demostrando ser un político pragmático y sensible a los cambios de las corrientes de opinión, ha debido romper bruscamente su tono generacional y agradecer el apoyo de partidos y personas a quienes -por decirlo suavemente- no ha querido mucho y asumir las demandas de seguridad y rechazo a la violencia que ciertamente no formaban parte de su discurso original. También su lenguaje ha sufrido cambios muy oportunos, saliendo de la burbuja frenteamplista para hacerse entender por los chilenos y chilenas que habitan barrios y no territorios, que disfrutan con tradiciones rurales, que no entienden cuando les hablan de niñes y amigues. Boric tendrá que convencer que los cambios que propone pueden ser mejores para todos y realizarse sin que los chilenos pierdan lo ganado en 30 años.

Son bienvenidos esos cambios discursivos porque acercan al futuro presidente al país real y permiten a los chilenos y chilenas mirar con menos ansiedad esta elección. Pero ciertamente, hasta ahora parecen más cosméticos que reales, más oportunos que convincentes, más de imagen que de contenido. Se echa de menos un reconocimiento de la nueva situación que dejaron las elecciones con un electorado  fraccionado y un Congreso Nacional empatado: no es posible ni una restauración conservadora ni una revolución de los indignados. No errar el diagnóstico debiera ser la invitación a ambas candidaturas.

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Noviembre 27, 2022

Pulso Ciudadano: 40,9% prefiere que un panel de expertos redacte nueva Constitución (Lea aquí el estudio completo)

Reunión ampliada por diálogos para el nuevo proceso constituyente.

Terminando el mes de noviembre, el Presidente Gabriel Boric tiene una aprobación de un 24,6%, -0,8 puntos menos en relación a la aprobación de octubre (25,4%)-, y una desaprobación de un 61,0%, 2,4 puntos menos con relación a octubre (63.4%).

Ex-Ante

Noviembre 27, 2022

Perfil: 20 cosas que hay que saber del senador Fidel Espinoza

El senador Fidel Espinoza dando una conferencia de prensa el 12 de octubre en el Congreso en Valparaíso. Foto: Leonardo Rubilar / Agencia Uno.

Hijo de un diputado PS ejecutado en 1973. Estuvo 5 períodos en la Cámara —siempre por Los Lagos— y tras la publicación de la ley que limita la reelección, postuló al Senado. Creó el programa “Aló Diputado”, siguiendo el modelo de “Aló Presidente” de Maduro. En septiembre decenas de militantes lo acusaron de “caudillista” ante […]

Ex-Ante

Noviembre 27, 2022

¿Qué quiere realmente La Moneda respecto de la Constitución? Por Sergio Muñoz Riveros

¿A dónde conduce esta intrincada negociación, que ya es lejana para los ciudadanos, y que va adquiriendo características de farsa? Quizás a ninguna parte. En general, los partidos están preocupados de no ser culpados por el posible fracaso de las conversaciones. Más vale que terminen con las simulaciones y prioricen el interés del país.

Ex-Ante

Noviembre 26, 2022

Camioneros no llegan a acuerdo con gobierno y siguen las movilizaciones

Camioneros movilizados en el puerto de Iquique.

El dirigente Cristián Sandoval señaló que “no tienen capacidad de seguir operando” y que no se llegó a acuerdo en el tema de la rebaja del precio del combustible, que fue el más relevante en las negociaciones de hoy.

Director de Estudios Sociales y Políticas de Azerta

Noviembre 26, 2022

¿Está Apruebo Dignidad cerca del punto de quiebre? Por Camilo Feres

Cónclave oficialista de principios de noviembre entre Apruebo Dignidad y Socialismo Democrático.

Una de las arengas que más se repite en estos días dentro de la naciente autoflagelancia de izquierdas es que no hay nada más sólido que el 38% del apruebo a la Convención ya que, al revés de lo que sucedía en el plebiscito de entrada, se trata de una votación afirmativa, un “estoy de […]