El Presidente se reunió el lunes con los ministros Quiroz, Alvarado y Sedini para enfocar el relato con que el gobierno presentará el paquete económico que ingresará al Congreso. La Moneda ya definió realzar los beneficios que traerá en la generación de empleos y el crecimiento, materias bien evaluadas en las encuestas, que muestran a su vez que la rebaja al impuesto corporativo no es popular y que combinada con el alza de la bencina ha cargado de municiones a la oposición.
Reunión en La Moneda. Este lunes, a las 17:30, el Presidente Kast convocó a su oficina a la vocera Mara Sedini para abordar el despliegue comunicacional del Ejecutivo de cara al ingreso, este miércoles, del proyecto de ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social a la Cámara de Diputados.
- El mandatario, señalan en La Moneda, bajó la línea e instó a Sedini a enfocar el relato del Gobierno en transmitir que la iniciativa va en ayuda de la clase media y las pymes, y beneficia particularmente a las mujeres y los adultos mayores. En principio la administración Kast había puesto el foco en defender la rebaja del 27% a 23%, con énfasis en el guarismo y su impacto en la economía.
- Tras una hora de conversación, a la reunión Kast-Sedini se sumaron los ministros de Hacienda, Jorge Quiroz, y de Interior, Claudio Alvarado (UDI), quienes en poco más de 90 minutos entregaron una mirada técnica y se refirieron a la estrategia legislativa para la tramitación del proyecto.
- Como telón de fondo estaba que, hasta ahora, el gobierno no ha logrado cuajar una idea fuerza para hacer frente al adverso escenario que enfrenta en las encuestas la reducción del impuesto corporativo tras la histórica alza de las bencinas.
- El relato que ha levantado la oposición para golpear la iniciativa apunta a acusar a Kast de beneficiar a los “súper ricos” y sostener el proyecto sobre los hombres de la clase media y los más pobres a través del recorte de beneficios sociales.
- Al respecto, Juan Pablo Lavín, gerente de Panel Ciudadano-UDD, indicó en entrevista con Ex-Ante que “la frase ‘les bajan los impuestos a los ricos y a ti te suben la bencina’ es simple, es emocional, y tiene el terreno abonado para prender” y que los argumentos expuestos por el gobierno son más defendibles en una sala de clases, “pero no funciona en la opinión pública porque la vuelta es muy larga”.
Empleo, crecimiento e inversión. En la reunión en La Moneda se definieron los aspectos comunicacionales que se resaltarán en el debate tributario, pero no un slogan para reforzar sus conceptos ante la ciudadanía.
- En el entorno del Presidente, sin embargo, ya se han definido los tres focos principales del despliegue comunicacional. Se trata de resaltar los beneficios del proyecto en torno al empleo y el crecimiento económico, además de la inversión, ideas que podrían cristalizarse en una campaña que diseñan en la Secretaría de Comunicaciones (Secom), a cargo del creativo Felipe Costabal.
- Estos énfasis tienen correlato en diversas encuestas, como Cadem, donde, ante la pregunta por los ejes más relevantes del plan, un 40% se inclinó por impulsar el crecimiento económico y un 37% optó por la creación de empleos.
- Por el contrario, la firma ha mostrado que un 49% cree que el plan beneficia principalmente a los más “ricos”, mientras que un 44% piensa que favorece a todos por igual. En Criteria, un 73% declaró que lo mejor es aumentar los impuestos a las grandes empresas.
- Así, en la cadena nacional donde presentó el paquete económico, el propio Kast sostuvo que “sé que habrá voces que digan que este proyecto favorece a los que más tienen. Esa objeción no resiste los datos”.
Correcciones. La idea del Gobierno de trasladar el debate hacia el impacto social del proyecto viene delineándose al menos desde la semana pasado. El martes pasado, tras el cónclave oficialista en Cerro Castillo, el ministro Quiroz distribuyó entre los parlamentarios una minuta que reforzaba esa línea, alejando la discusión por el guarismo tributario.
- El documento de tres páginas planteaba que “el foco es el empleo y las empresas de todo Chile: desde el almacén de barrio hasta la gran compañía” y afirmaba que “este proyecto beneficia a empresas de todo tipo y tamaño, porque el empleo no distingue entre grande y chico: lo crea cualquier empresa que tenga condiciones para crecer”.
- El viernes pasado, sin embargo, hubo una descoordinación en ese mensaje. En la minuta de contingencia que elabora el equipo de comunicaciones de Presidencia —que circuló entre diversos voceros del sector— se sostenía que el “núcleo” del proyecto “es la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23%, medida que ha concentrado las críticas opositoras, pero que el Ejecutivo defiende como clave para reactivar el crecimiento”.
- Vale decir, volvían a colocar en el centro del debate el guarismo de la reforma, el terreno de juego donde la oposición está jugando sus cartas.
El síndrome Jackson. En paralelo, en La Moneda hizo ruido que el ministro José García Ruminot asegurara el 12 de abril en La Tercera que “la reforma es clave para el éxito del Presidente Kast y su gobierno”.
- Hoy en La Moneda quieren evitar el “síndrome Jackson”, relacionado con el error táctico en que cayó el ex ministro Giorgio Jackson en 2022, cuando amarró el avance del programa de gobierno de Gabriel Boric al resultado del plebiscito del 4 de septiembre. El Apruebo terminó siendo aplastado en las urnas, dando un mazazo al programa de la anterior administración.
- Este domingo, buscando descomprimir el debate, Quiroz afirmó en El Mercurio que “el gobierno no se juega el éxito con este proyecto”. Al jefe de la billetera fiscal se han sumado también otros ministros, como la propia Sedini.