Lo nuevo. El número oficial de muertos es de 121, incluyendo 4 policias, pero podrían añadirse más dado que siguen las búsquedas. Los nuevos cadáveres se encontraron en los bosques hacia donde huyeron centenares de personas, integrantes del Comando Vermelho, según el gobernador de Rio de Janeiro, Claudio Castro.
- Según dijo a Folha de S. Paulo el oficial de la policía civil Vicente George, la estrategia de la policía fue abrir una ruta de fuga, buscando atrapar a los criminales fuera del perímetro de combate para evitar muertes y enfrentamientos dentro de áreas densas y peligrosas, pero poco después “se tomó la decisión de cerrar esa ruta, combatir y matar”.
- Las tropas ingresaron a las favelas Complejo del Alemán y Complejo de Penha con vehículos blindados y apoyadas por helicópteros, que informaban a los policías en terreno la ubicación de los delincuentes.
- El contingente de 2.500 policías fue el mayor usado en Río de janeiro en un operativo.
- Muchos de los fallecidos fueron identificados por tatuajes o cicatrices. Dos estaban sin cabeza debido a los fusiles usados en los enfrentamientos, según medios de prensa. Los cadáveres fueron encontrados por habitantes de las favelas tras la retirada de las tropas policiales durante la madrugada.
- Parientes de muertos acusaron que estos fueron ejecutados después de haber sido detenidos. Será difícil de comprobarlo, por lo menos en algunos casos, ya que la Secretaría de Seguridad de Río señaló que las baterías de las cámaras que portan las policías se agotaron dada la duración del operativo (su carga es de 8 horas).
- Según las autoridades se realizaron 80 arrestos, más de 100 fusiles, y drones.
- El Comando Vermelho sembró el terror en la ciudad tras la incursión policial, bloqueando algunas de las principales avenidas con barricadas, autos y buses incendiados, una práctica usada en otras ocasiones.
- El poder de fuego de los narcos incluyó equipos de alta tecnología para bloquear comunicaciones, drones con explosivos de fabricación ucraniana, fusiles de última generación, y detectores de drones con un alcance de 6 km. El Comando Vermelho es el segundo mayor grupo criminal de Brasil, superado por el Primer Comando de la Capital, de Sao Paulo.
- Ambos están catalogados como grupos terroristas por el Departamento de Estado.
“Lo vimos en Siria”. Rodrigo Pimentel, ex capitán del Batallon de Operaciones Especiales de la policía de Río, formado en sociología y creador de Tropa de Elite – tal vez la más fidedigna y brutal película sobre el combate al crimen organizado y la corrupción policial- señaló que “Brasil vive hoy una situación peor que la de Colombia, que tuvo décadas de conflictos con las Farc y el narcotráfico”.
- “Lo que se ve en Río, Salvador o Fortaleza no existe en otro país de Sudamérica”, señaló a Folha de S. Paulo. “Cuatro millones de personas viven en territorios del crimen organizado en Río (su población metropolitana es de más de 11 millones). Es una humillación para sus habitantes y para el país, cuya soberanía está siendo desafiada”.
- “En Brasil tenemos que entender que acciones de dominio y expansión no son cosas de bandoleros, sino de conflicto armado. Lo que tenemos hoy es un Conflicto Armado No Internacional (Cami) que enfrenta fuerzas gubernamentales y fuerzas irregulares en una guerra prolongada por territorio. Lo vimos en Siria, en Burkina Faso y en Nigeria”.
- Además, dijo que “ni Lula, ni las fuerzas del Estado entienden eso”
Ausencia de política de Estado. El operativo fue apoyado por los gobernadores identificados con el bolsonarismo, pero recibió fuertes críticas de los gobernadores aliados del gobierno del presidente Lula y de grupos de defensa de Derechos Humanos, que criticaron duramente la operación y anunciaron querellas contra el gobernador Castro.
- Lula dijo al final de la tarde en su cuenta de X. “No podemos aceptar que el crimen organizado siga destruyendo familias, oprimiendo y propagando drogas y violencia en las ciudades”, escribió.
- “Necesitamos un trabajo coordinado que ataque la columna vertebral del tráfico sin poner en riesgo a policías, niños y familias inocentes. Fue lo que hicimos en agosto en la mayor operación contra el crimen organizado en la historia del país, que llegó al corazón financiero de una gran banda de narcotraficantes”.
- El ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, había dicho por la mañana que Lula había quedado “horrorizado”con el número de muertos y que “lo había sorprendido que una operación como esa se hiciera sin conocimiento del gobierno federal”.
- Castro había criticado al gobierno señalando que en las redadas habían participado solo policías porque en tres ocasiones el gobierno le había negado pedidos de autorizar a las FFAA.
- La polarización política ha impedido una política de Estado contra el crimen organizado. El gobierno ha puesto énfasis en la inteligencia para detener y bloquear los recursos financieros para evitar muertes de personas inocentes. La oposición, por atacar directamente a las organizaciones en sus reductos.
- Ninguna de esas estrategias, sin embargo, ha funcionado dado el poder de fuego y territorial de esos grupos y su ilimitado dinero para corromper a funcionarios y autoridades del Estado.
LEA TAMBIÉN:
El trasfondo del caos en Rio de Janeiro en operación contra narcos con 64 muertos y la feroz respuesta del crimen organizado