Autora ya de cuatro novelas (Nuestra parte de la noche, de Anagrama, es la última), de varios libros de cuentos y además gran cronista (El otro lado, UDP, reúne varias), Mariana Enríquez es la nueva revelación de las letras argentinas y latinoamericanas. Se dice que los jóvenes ya no leen a Bolaño sino a ella. Donde vaya es recibida como una rockera y sus novelas no solo han movido las agujas, sino que también la han convertido en escritora de culto.
Confieso haberla leído poco (solo Nuestra parte de la noche) y confieso además que me sentí en lugar ajeno. Ni el gótico, ni el terror ni la oscuridad política y paranormal es lo mío. Soy de otra generación. Pero sería miope no reconocer en ella un imaginario potente, una prosa golpeadora y una capacidad para conectar con públicos a los cuales soy ajeno.
Así y todo, pocos libros me han entusiasmado más en el último tiempo que Archipiélago, título que acaba de publicar y que mapea tanto su inspiración como su ADN literario. Más que dar un juicio de valor sobre sus preferencias y gustos, es mejor conocerlas. Las siguientes son solo algunas observaciones de las muchas que contiene su libro.
Discutan lo que quieren. Aprueben, discrepen, coincidan. reprueben. Pero esta mujer respira, trasunta, se alimenta e irradia literatura. Respetable.
Archipiélago
Mariana Enríquez. Ed. Ampersand. Buenos Aires 2025. 293 pp.
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“Hasta que empieza a brillar”: La trabajosa vida de María Moliner. Por Héctor Soto.https://t.co/BQN0P5KBhK
— Ex-Ante (@exantecl) September 12, 2025
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