Qué sucedió. El dólar en Chile cerró al alza en $984,70, impulsado por las tensiones comerciales generadas por los nuevos aranceles anunciados por EE.UU. contra México, China y Canadá.
Mercado accionario. El principal indicador de la Bolsa de Comercio de Santiago, el IPSA cerró la jornada con una leve variación de 0,07%, quedando en 7.205 puntos, desalineándose de las caídas globales.
Wall Street opera en rojo. Los índices bursátiles en EE.UU. caían al cierre del mercado chileno:
El foco de la jornada estuvo en los detalles sobre los aranceles de EE.UU. contra México, China y Canadá. Sin embargo, Trump y Sheinbaum acordaron postergar su aplicación un mes, a la espera de acuerdos en comercio y seguridad. México reforzará la frontera con 10.000 elementos de la Guardia Nacional para frenar el tráfico de fentanilo hacia EE.UU.
Mayores alzas:
Mayores caídas:
Para más contenido After Office, clic aquí.
Publicaciones relacionadas
El Niño no solo es un fenómeno climático: es un test de resiliencia macroeconómica. Y en esa prueba, Chile actualmente no tiene tanta agua en la piscina. Porque al final, cuando la corriente se vuelve más fuerte, no importa quién nada más rápido, sino quién tiene un bote capaz de resistir la tormenta. Perú parece […]
Chile ya dispone de los activos necesarios, tales como proveedores sofisticados, talento técnico y científico, centros de investigación y una trayectoria probada de colaboración. Lo que corresponde ahora es articular estas capacidades con determinación y bajo un claro liderazgo del Estado. Transformar una ventaja natural en capacidades construidas tomó décadas. Fortalecer el ecosistema minero en […]
Lo que produjo el CAE no fue un accidente. Fue el resultado de prometer sin diseñar, corregir a medias y luego usar el instrumento como munición ideológica. Mientras no haya costos políticos para quienes hacen eso, seguiremos repitiendo la historia en educación, salud, vivienda y pensiones. Confundir el instrumento con el objetivo tiene consecuencias. El […]
El problema es cuando se instalan por inercia. Sin preguntarse qué comportamiento están empujando. Porque cuando los incentivos están mal diseñados, no dejan de ayudar: empiezan a dañar.
Los costos que implica ignorar la opinión de los economistas bien entrenados no son abstracciones teóricas; son consecuencias concretas para las personas, quienes merecen que sus líderes tomen decisiones basadas en la evidencia, la racionalidad económica y el contexto cultural.