La gallina de los huevos de oro: el debate sobre el 6%. Por Kenneth Bunker

Ex-Ante
La Comisión de Trabajo del Senado que analiza la reforma de pensiones junto a representantes del gobierno. Foto: Agencia UNO.

Mientras las AFP sigan existiendo, habrá un enemigo claro al que culpar y un símbolo de lucha que aglutine las demandas sociales. Si el sistema fuera completamente estatal, el gobierno perdería el antagonismo necesario para sustentar su discurso rupturista y justificar su narrativa de cambio.


Si algo hizo bien Michelle Bachelet en su segunda administración fue planificar cuidadosamente la ejecución de su programa de gobierno. En el primer año, antes de irse de vacaciones en febrero de 2015, aprobó la reforma tributaria, la reforma educacional y la reforma electoral: tres reformas que le cambiaron la cara al país. De hecho, si se consideran en su conjunto, son, muy probablemente, las tres reformas más importantes desde el retorno de la democracia.

Mientras que la reforma tributaria marcó el punto de no retorno en el cambio de un modelo de desarrollo incremental a uno expansivo, la reforma electoral bajó las barreras para la entrada de una serie de nuevos partidos y narrativas al sistema político, y la reforma educacional dejó una huella imborrable sobre las oportunidades que tendrán los jóvenes de Chile por generaciones.

Claro, ahora sabemos que los efectos de las tres reformas de Bachelet fueron desastrosos para el país: marcaron el inicio de las dudas en los inversionistas extranjeros, la fragmentación exponencial que vendría poco después, y un hoyo sustancial en la calidad de educación entregada a los jóvenes del país. Pero al menos se llevaron a cabo en respuesta a la promesa emitida a las personas.

De hecho, si se observa con detalle, la idea de iniciar reformas de forma inmediata no fue solo una buena planificación: fue la única forma en que se pudo haber hecho. Pues, fue en los primeros días de vacaciones de Bachelet, ese año, cuando explotó el caso Caval, lo que terminó por hundir al gobierno de forma definitiva. Así, podría argumentarse que no se hizo nada más importante que lo que se hizo en los primeros tres años debido a eso.

Es importante recordar esto en medio del debate sobre la reforma previsional, que ya se encuentra en serios problemas tras haber sido presentada solamente bien entrado el tercer año del gobierno, lo que resulta problemático por varias razones.

Primero, porque se pensaba que, por el lugar importante que ocupó el tema del fin de las AFP en la campaña, debió haber ocupado un lugar más central, ciertamente más urgente, dentro de la agenda del Presidente Boric.

Y segundo, porque todo indica que se rechazará la propuesta que hay sobre la mesa, dejando el sistema prácticamente intacto, sin mejoras tangibles en las pensiones de los jubilados.

Así, es evidente que Boric no aprendió la lección de Bachelet. Por lo mismo, lo único que se puede concluir es que, al no haber planificado el paso de la reforma para el inicio, y haberlo dejado para el final, este tema evidentemente no era tan importante como se decía.

Claro, esto contradice lo que indica el oficialismo, pero la verdad es que las acciones suelen hablar más fuerte que las palabras, y este es ciertamente un caso en que se aplica la regla.

Si el gobierno hubiese querido realmente mejorar las pensiones de las personas, habría cerrado el trato con la oposición al comienzo de su gobierno. Pero, mareado por su rápido ascenso al poder, y probablemente apostando a que el tema se resolvería por la convención constitucional, dejó pasar el tiempo y no hizo nada.

Así, como Bachelet con el caso Caval, ahora, después del despertar de las personas en contra de la retórica rupturista, ya no queda mucho por hacer más que buscar explicaciones.

Por lo mismo, la única razón que tiene sentido para explicar que el presidente parezca abierto a acuerdos, pero en realidad no lo esté, es asumir que, a este punto, entiende que no le conviene pasar la reforma previsional, porque si lo hiciera, sería una reforma ideológicamente subóptima e inconsistente con su ambición política de largo plazo.

Si Boric toma una postura realista, asumiendo su debilidad, baja popularidad y limitaciones políticas, cerraría un acuerdo en que los seis puntos adicionales fueran a capitalización individual. Pero, si accediera a eso, no solo estaría traicionando lo que siempre ha predicado—que se debe dejar morir las instituciones que florecieron en el jardín de la constitución de 1980 (por cierto, ratificada en diferentes formas en 1989, 2005, 2022 y 2023), sino que también traicionaría a la base política que lo ha sostenido desde el comienzo.

A este punto, el gobierno gana menos pasando proyectos que consoliden a las AFP hoy, que construyendo excusas para explicar por qué no se aprobaron durante su gobierno.

En este contexto, tiene sentido ver al Presidente solicitando al país abrirse a dialogar sobre acuerdos por la mañana, y criticando a la oposición, a los empresarios y a la banca por no alinearse con él por la tarde.

Y, de cierto modo, hay que decirlo, si la lógica es correcta, el Presidente tiene razón. Si ya hay claridad sobre que el proyecto que saldría (o saldrá) del Congreso es inconsistente con el discurso de largo plazo, es un buen momento para preparar el andamiaje para desconocer responsabilidades después.

Si Boric cediera al 6% a cuentas individuales, sería una gran noticia para los cotizantes, pero un precedente difícil tanto para su sucesor, que tendría que salir a dar explicaciones de por qué se consolidó el modelo en un gobierno de izquierda, como para él mismo, si quiere eventualmente volver al poder en 2030. Francamente, sería imperdonable para su base, que, a ese punto, ya habrá resucitado de la estocada constituyente y olvidado lo informativo que fue el debate previsional sobre los efectos nocivos de las soluciones que le dan más poder al Estado.

Mantener las AFP, en ese sentido, es la gallina de los huevos de oro para el gobierno. Mientras sigan existiendo, habrá un enemigo claro al que culpar y un símbolo de lucha que aglutine las demandas sociales. Si el sistema fuera completamente estatal, el gobierno perdería el antagonismo necesario para sustentar su discurso rupturista y justificar su narrativa de cambio.

Para más columnas, clic aquí.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Ex-Ante (@exantecl)

Publicaciones relacionadas

Benjamín Astudillo e Ignacia Munita

Junio 27, 2026

Quién es Vitor Fagá, el histórico del retail brasileño elegido por Cencosud para integrar la cadena premium St. Marche

Víctor Fagá de Almeida, CEO de Cencosud Brasil.

El ejecutivo a cargo de la operación brasileña de Cencosud -y, por tanto, de integrar la operación de St. Marche- es Vitor Fagá de Almeida, un histórico del sector supermercadista del gigante sudamericano que construyó buena parte de su carrera en GPA, Assaí y Carrefour antes de ser reclutado por el grupo ligado a la […]

Ex-Ante

Junio 27, 2026

¿En qué cancha quieres jugar? Una novela de formación. Por Héctor Soto

“Días de juego” cuenta una historia que tiene mucho de autobiografía. Su autor, estadounidense radicado en Londres y que hace poco estuvo en Chile, también jugó al básquetbol y vivió los dilemas de quien se sabe bueno para jugar, aunque no excelente para quedar a la altura de sus ambiciones.

Economista e investigadora del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello

Junio 27, 2026

Crecimiento agregado y debilidad del empleo: una brecha que persiste. Por Francisca Adasme

Si la economía no logra transformar su dinamismo en oportunidades laborales, especialmente para mujeres y jóvenes, seguirá existiendo una brecha relevante entre las cifras macroeconómicas y la experiencia cotidiana de muchos hogares. La pregunta clave no es solo cuánto crece el país, sino quiénes participan de ese crecimiento. Hoy esa distancia es demasiado amplia y […]

Ex-Ante

Junio 26, 2026

Evelyn Matthei: No hay peor cuña que la del mismo palo. Por Jorge Schaulsohn

Ningún político puede ignorar que los cuestionamientos más dañinos no son los que provienen de los adversarios, sino de quienes pertenecen al mismo sector, compartieron los mismos proyectos y conocen desde dentro sus fortalezas y debilidades. El expresidente Richard Nixon, tras perder la elección presidencial de 1960, escribió que “perder una elección duele más que […]

Benjamín Astudillo e Ignacia Munita

Junio 26, 2026

Cencosud refuerza su apuesta por crecer en la región con la compra de la colombiana Makro en US$ 158 millones

Cencosud anunció la adquisición del 100% de Makro Supermayorista en Colombia, en una operación avaluada en aproximadamente US$158 millones.

Este viernes, Cencosud anunció la adquisición del 100% de Makro en Colombia, en una operación avaluada en aproximadamente US$ 158 millones. La cadena de supermercados se integra a la red de marcas que el grupo opera en dicho país —entre las cuales se encuentra Jumbo, Easy y Metro— y también refuerza su estrategia de crecimiento […]