Si bien la salud de nuestra economía ha ido poco a poco estabilizándose producto de que las altas tasas de inflación han disminuido, junto con los efectos de las grandes olas de la pandemia que ya miramos por el retrovisor, el 2024 nos sigue generando preocupación dado que trae riesgos ya conocidos como expectativas de crecimiento que podemos considerar como ‘estancadas’, tasas de desempleo que hasta ahora no dan señales claras de disminución junto con variaciones en las tasas de interés que afectan el entorno económico mundial (como las de la FED). Con todo esto, mirando hacia el pasado y al futuro, cobra gran valor la frase de Henry Ford que nos dice que “Cuando todo parece ir en tu contra, recuerda que el avión despega contra el viento y no con él a su favor” ¿Cuál es el máximo riesgo que los inversionistas están dispuestos a correr con todo este panorama?
Si miramos las transacciones de M&A en Latinoamérica de los últimos cinco años, Chile ocupa el segundo lugar como país receptor de inversiones de la región, tendencia que podemos decir que se mantuvo durante 2023 puesto que nuestro país ocupó el tercer lugar. Esto posiciona a Chile como un polo de inversión extranjera atractiva en comparación con sus vecinos de la región, donde solo es superada por Brasil y México —este último si miramos 2023—. Industrias como la de Energía, Consumo y Financiera fueron los focos de inversiones el año pasado y se espera que dicha tendencia se mantenga este 2024.
Como parte de la constante evaluación del mercado y sus expectativas, medimos por octava vez la mirada en materia de inversión en M&A durante el mes de marzo con nuestro estudio Perspectivas y Tendencias M&A 2024, donde identificamos -entre varios hallazgos – que más de la mitad de los encuestados entiende que la economía chilena tendrá un peor desempeño que sus pares de la región, pero al mismo tiempo hay un 60% de estos que no considera trasladar sus operaciones de M&A hacia otro país. Es más, 85% de estos ejecutivos anticipan un crecimiento en los ingresos de su empresa durante este año.
Estas opiniones divididas se explican por las diferentes interpretaciones sobre las intenciones de los inversionistas a la hora de responder las preguntas, no debemos olvidar que están basadas netamente en expectativas. Dejando de lado estas sensaciones, Chile tuvo un primer trimestre de año con movimientos importantes en el mundo de inversiones, con transacciones anunciadas que incluyen asociaciones para el desarrollo público-privado del litio, fusión de dos grupos locales financieros y alianzas en el mundo automotriz, entre otros. Todo esto hace creer en un 2024 auspicioso en materias de M&A. Adicionalmente, se observa que inversionistas de países como Canadá, Perú, Estados Unidos y España ya han apostado por seguir invirtiendo su capital en Chile.
En la misma línea, los inversionistas en Chile parecen adoptar una estrategia en donde resalta un mantra claro: en medio de la dificultad reside una oportunidad. Si bien el éxito no está garantizado, hay factores claves a ser tomados en consideración: I) Planificar la estrategia de inversión con anticipación y con metas claras, II) Identificar, medir y clasificar oportunamente los posibles riesgos e incertidumbre y III) Asegurarse de contar con todo el contexto y antecedentes necesarios que les permita tomar decisiones acertadas.
Viendo los resultados de nuestra encuesta, estadísticas de transacciones en la región y perspectivas del Banco Central, podemos concluir que lo que Ford llamaba ‘viento en contra’ está aún presente en nuestro país, y cobra mucho más sentido en el actual escenario en el que nos encontramos, donde el desafío es a que despeguemos y no nos quedemos atrapados en la pista de aterrizaje.
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Opinión | “En el pasado, las autoridades exigieron al menos un director independiente. Hoy, se propone exigir que terminen una injustificada exclusión de la mitad de la población en los directorios”.https://t.co/Pvn3cATkcY
— Ex-Ante (@exantecl) April 12, 2024
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