A raíz del fallecimiento del ex Presidente Sebastián Piñera, la alcaldesa Evelyn Matthei fue entrevistada por La Tercera donde habló de su historia política con el ex Mandatario, el legado que deja Piñera y el desencuentro que enfrentaron en 1992, que terminó con una reconciliación años después. Una encuesta de Panel Ciudadano UDD señala que ella es vista como su principal sucesora política.
Amistad con Sebastián Piñera. “Diría que éramos súper cercanos, que nos teníamos una enorme confianza, pero no éramos amigos de juntarnos a comer. Puede haber sido porque yo, en general, soy muy reservada y de pocos amigos. En cambio, él tenía muchísimos amigos del colegio, de la universidad. Pero nosotros conversábamos de todo, nos reíamos mucho. Me acuerdo que al día después del plebiscito me invitó a almorzar. Y cuando llegó mi plato, con el puré habían diseñado con un gran No. ¡Típico de Piñera! Al año siguiente, vinieron las elecciones”.
“Extraño” dentro de la derecha. “Inicialmente, despertaba muchas sospechas en la derecha más tradicional. Fundamentalmente, por esto de venir de la DC y por haber votado por el ‘No’. Pero casi todos sus grandes amigos de la vida eran de derecha. Entonces, él se movía en forma cómoda entre ambos mundos”.
“Kiotazo” y distanciamiento. Matthei también aborda el profundo quiebre que ambos tuvieron tras el “Kiotazo” de agosto de 1992. “Muchas veces he tratado de entender qué pasó. En el fondo, creo que ahí hubo una realidad que a mí me tenía incómoda. Se suponía que éramos cuatro, pero en realidad eran tres (Piñera, Allamand y Espina). Ellos se ponían de acuerdo en todo”.
Reconciliación. “Pasaron varios años, muchos, en que sencillamente no nos hablábamos… Yo, de verdad, estaba muy enojada con él. Pero años después, cuando falleció mi hermano, él me mandó un mensaje muy cariñoso. Piñera sabía lo importante que era mi hermano para mí. Y ese gesto, obviamente, aplacó cualquier molestia. Además, el tiempo empieza a bajar las cuitas, las rabias”.
Capacidad de gestión. “Tengo la impresión de que Piñera tenía una mejor capacidad de lectura de lo que necesitaba el país y de cómo armar buenos equipos. Además de tener una capacidad de gestión legendaria (…) Claramente, tenía una ambición mayor a la mía, por lo menos. Y la gestionaba. Se la creía”.
Su llegada al poder. “La derecha nunca fue el 50%. En el fondo, Piñera agregaba una llegada al centro político que nunca nadie había logrado.
Su labor en la pandemia. “Él se preocupó enormemente del tema sanitario. Pero también había que llegar con ayuda financiera rápida a las familias que lo estaban pasando muy mal. Esa fue la única vez que sentí que ese sentido de oportunidad no estuvo al tope. Ahora, obviamente que había un ambiente de hacerle la vida imposible y si él daba 10, le iban a exigir 100”.
Su muerte. “No pudo haber tenido una mejor muerte. En primer lugar, porque no me lo imagino soportando una enfermedad grave, una vejez frágil. Piñera no era para eso. En segundo lugar, porque una persona que se va de improviso, en un accidente trágico, a una edad en que no era esperable de que se fuera, todo eso causa una reacción fuerte en los demás. Es lo que hemos visto estos días. Entonces, desde el punto de vista del legado, de lo que él significa para Chile, esta muerte agiganta su figura”.
Revalorización de su figura. “La caricatura de ese hombre desalmado, violador de derechos humanos, tirano que quisieron hacer de él, no les funcionó. Y el propio Piñera tuvo actos de mucha humildad. Fue a Paraguay con el Presidente Boric y se subió al avión sin quejarse, sin decir nada”.
Su cambio. “Bueno, siempre quería ganar en el paddle, en el tenis, en natación, en todo. Era su naturaleza. Pero todos los golpes, todos los problemas que vivió, el terremoto, el estallido, la pandemia, el haber visto a tanta gente pasándolo mal, lo cambió”.
Rol de Cecilia Morel. “Cecilia Morel es una mujer muy extraordinaria. Y todos los momentos más duros que él tuvo -como cuando cayó muy fuertemente en las encuestas-, ella no sólo fue un apoyo personal, sino que también un apoyo político. Donde ella iba generaba cariño. Cecilia tiene una conexión muy fluida y natural con la gente”.
Herencia política. “Quiero dejar muy en claro que este es el momento de Sebastián Piñera y de su familia. Cualquier intento de aprovechamiento sería visto con muy malos ojos por todos los chilenos. Pero, además, hablaría de una miseria humana inaceptable, de una falta a la ética. Y lo segundo, es que la muerte tan inesperada del Presidente Piñera nos recuerda lo frágiles que somos todos”.
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