Y qué viene después de la “muerte” de las isapres. Por Natalia Aránguiz

Socia y gerente de Estudios en Aurea Group

Puede ser fatal para los políticos que conforman o quieren conformar los poderes Ejecutivo y Legislativo en los años venideros. Quizá es esta la zanahoria que requiere para enfrentar de una vez por todas esta crisis.


La última encuesta CEP arrojó como los chilenos piensan que la salud es el segundo tema más importante donde el gobierno debiese poner más esfuerzo. Si complementamos con la encuesta Cadem de junio (2023) sobre la calidad del sistema de salud, el 70% de los encuestados estima que en el sistema privado es bueno o muy bueno, mientras qué, solo el 20% piensa lo mismo del sistema público.

En la encuesta Cadem de Julio (2023), sólo el 18% de los encuestados responde que el modelo económico que ha tenido Chile en los últimos 30 años para el desarrollo del país y de las personas ha sido malo o muy malo, por otro lado, el 64% piensa que el sistema económico debiese estar basado en la operación del libre mercado.

En este contexto, tenemos a la tercera sala de la Corte Suprema con la fijación clara de ahogar al sistema privado de salud. La primera gran estocada fue en noviembre del año pasado, cuando ordenó aplicar la nueva tabla de factores a todos los afiliados y restituir cobros en exceso desde abril de 2020.

Pero como aún no caen gracias a un respirador artificial, el Poder Judicial ha decido apretar uno de los finos ductos de oxígeno y anular la última alza del precio Garantías Explícitas en Salud (GES), por tanto, el cobro por beneficiario, para toda la industria, bajaría de los actuales 12,5 UF a 8,1 UF en promedio y deja en manos de los reguladores eventuales devoluciones por periodos anteriores. Esto es, en pocas palabras, un tiroteo a mansalva.

Es que la tercera sala está realizando políticas públicas propias del ejecutivo sin ningún tipo de resistencia oportuna concreta y contundente por parte de los otros poderes del Estado. Las consecuencias de esta falta de sentido de urgencia y firmeza pueden tener consecuencias tremendamente nocivas para todas las personas que habitamos este país.

En primer lugar, porque la potencial quiebra de las isapres afecta las finanzas de clínicas y proveedores complicando el pago de sus obligaciones a la banca u otros intermediarios del sistema financiero. Desde aquí, surge un riesgo de contagio relevante. Algunas isapres, pertenecen a complejos conglomerados y no tenemos certeza acerca de si su nivel de préstamos entre relacionados está en algún escalón alarmante que pueda provocar un efecto dominó en todo el grupo empresarial.

Efectivamente, una de ellas no sólo está en el sector salud con una Isapre y una red de clínicas, sino que también su matriz está en el también presionado sector previsional. Adicionalmente, el mismo conglomerado tiene aseguradoras, una AGF y un banco.

En segundo lugar, la muerte de la isapres puede acabar o dañar tremendamente una industria regulada por la CMF dada su importancia para el sistema financiero. Las aseguradoras y reaseguradoras con planes de seguros de salud mostrarán sus ratios financieros presionados (que son fiscalizados por el regulador), lo que podría hacer caer a algún proveedor de pólizas afectando industrias tan diversas como la automotriz, inmobiliaria y agrícola.

Finalmente, de no hacer retroceder al pistolero, la vida y el bienestar de todos esos encuestados que valoran el sistema de salud privado se verán aniquilados. Esto último, sí puede ser fatal para los políticos que conforman o quieren conformar los poderes Ejecutivo y Legislativo en los años venideros. Quizá es esta la zanahoria que requiere para enfrentar de una vez por todas esta crisis.

Para más contenido After Office, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Economista especialista en minería

Junio 30, 2026

Minería chilena: de la ventaja natural a la ventaja construida. Por María Cristina Betancour

Chile ya dispone de los activos necesarios, tales como proveedores sofisticados, talento técnico y científico, centros de investigación y una trayectoria probada de colaboración. Lo que corresponde ahora es articular estas capacidades con determinación y bajo un claro liderazgo del Estado. Transformar una ventaja natural en capacidades construidas tomó décadas. Fortalecer el ecosistema minero en […]

Escuela de Negocios, UAI

Junio 28, 2026

El CAE en el banquillo. Por Raphael Bergoeing

Lo que produjo el CAE no fue un accidente. Fue el resultado de prometer sin diseñar, corregir a medias y luego usar el instrumento como munición ideológica. Mientras no haya costos políticos para quienes hacen eso, seguiremos repitiendo la historia en educación, salud, vivienda y pensiones. Confundir el instrumento con el objetivo tiene consecuencias. El […]

Socio de Spencer Stuart

Junio 26, 2026

Bonos de desempeño: minería y China. Por Pepe Barroilhet

El problema es cuando se instalan por inercia. Sin preguntarse qué comportamiento están empujando. Porque cuando los incentivos están mal diseñados, no dejan de ayudar: empiezan a dañar.

La (ciencia) económica y los economistas. Por Felipe Balmaceda

Los costos que implica ignorar la opinión de los economistas bien entrenados no son abstracciones teóricas; son consecuencias concretas para las personas, quienes merecen que sus líderes tomen decisiones basadas en la evidencia, la racionalidad económica y el contexto cultural.

Gerente general de Plataforma Energía

Junio 24, 2026

La paradoja energética chilena que enfrenta el nuevo gobierno. Por Pablo Demarco

En materia energética, postergar decisiones no es neutral, es la forma más cara de no avanzar. Por lo mismo, la competitividad del país depende de cuán rápido seamos capaces de convertir las ventajas, como el gran desarrollo de energías renovables, en seguridad, eficiencia y menores costos para las personas y empresas.