La vida de los peces bajo el régimen del nuevo Frente Amplio. Por Kenneth Bunker

Ex-Ante
El diputado Jorge Brito junto a la diputada Maite Orsini, durante una sesión de la Cámara Baja esta semana. Foto: Agencia UNO.

Por acotada que haya sido la intervención del diputado Jorge Brito, sirve para demostrar que lo que nace no es mejor de lo que muere. Sirve para demostrar que el partido que viene es tan ideologizado como los partidos que se van. Al final, los mismos continuarán empujando las mismas ideas identitarias que siempre han empujado. El Frente Amplio que acaba de debutar es el mismo Frente Amplio que hizo caer el primer proceso constitucional. Al haber propuesto una Constitución tan alejada de la realidad del país, volcó a la mayoría de las personas en su contra.


Esta semana se fundó el Frente Amplio como partido político. Luego de la disolución de varios partidos y una serie de escándalos políticos que terminaron con la vida de unos otros tantos, los dos partidos que quedaron, Convergencia Social (CS) y Revolución Democrática (RD), decidieron unir fuerza y fusionarse en un solo colectivo.

Es una buena decisión en tanto sirve para enterrar una serie de errores políticos que solo servirían como lastres para lo que desafíos que vienen. En el caso de RD el asunto es tanto más obvio. La verdad es que después del escándalo de las fundaciones, simplemente no le quedaba otra. Cambiarse de nombre le permite blanquearse. Y si bien no es la solución perfecta, es mejor que nada.

Además, la fusión es una decisión sensible en tanto responde a incentivos institucionales. Genéricamente, competir como pacto sirve para llegar a más nichos. Pero cuando todos los partidos del pacto compiten por llegar a los mismos nichos, no hay beneficios. De hecho, es cuando surgen los problemas. Por eso, la fusión es útil. Sirve para maximizar la coordinación, alinear intereses e impartir disciplina de forma más efectiva.

Así, en el papel, el debut del nuevo Frente Amplio era una buena noticia. Servía para dejar atrás los escándalos de corrupción y limpiar la casa de los cadáveres. Servía para presentarse bajo otra luz, con un nuevo espíritu y con una nueva estructura de liderazgo.

Pero todo se vino abajo de la noche a la mañana.

Resulta que en el marco de la discusión por la ley de pesca del miércoles, un prominente parlamentario del nuevo Frente Amplio, Jorge Brito, ingresó una observación para que se respetará el estado “físico y mental” de los “animales acuáticos sintientes”. Propuso además definir al pez como un “animal acuático capaz de tener experiencias y reaccionar a estímulos externos de manera consciente, considerando por este hecho sujeto de consideración moral y respeto”.

Es muy probablemente lo más estúpido que se ha propuesto en materia legislativa desde que existen registros.

Es absurdo, es innecesario y es imposible de aplicar en la práctica. ¿Acaso el diputado Brito le pretende exigir a los pescadores aplicar un test psicológico a los peces uno por uno antes de capturarlos?

Si nada más, es una falta de respeto para el Congreso y una burla para la gente. Abrir un debate tan necio como este en un momento tan complicado como el actual debería ser causal para remoción. Es sencillamente increíble que justo cuando los precios de la electricidad (y de los gastos comunes) están subiendo a máximos históricos, se esté perdiendo tiempo debatiendo sobre la salud mental de los moluscos.

Se ha dicho que el objetivo era precisamente ese, desviar la atención del asunto de fondo. O incluso darle más tracción al debate sobre las pesqueras. Pero ni el diputado Brito le ha prestado atención a la hipótesis. Por lo pronto, es obvio que la idea es genuina. El diputado Brito quiere proteger el bienestar emocional de los “futbolistas del mar”.

Más allá del tema, es claro que el incidente llega en mal momento, en tanto coincide con el debut del nuevo partido.

Por acotada que haya sido la intervención de Jorge Brito, sirve para demostrar que lo que nace no es mejor de lo que muere. Sirve para demostrar que el partido que viene es tan ideologizado como los partidos que se van.  Al final, los mismos continuarán empujando las mismas ideas identitarias que siempre han empujado.

El Frente Amplio que acaba de debutar es el mismo Frente Amplio que hizo caer el primer proceso constitucional. Al haber propuesto una Constitución tan alejada de la realidad del país, volcó a la mayoría de las personas en su contra.

El incidente no solo demuestra lo extremo y autoindulgente que se ha vuelto la nueva izquierda progresista e identitaria, sino que también la razón de por qué partidos del otro extremo han ido ganando terreno. Al haber abandonado a la clase trabajadora, la clase trabajadora se ha volcado a apoyar ideas nacionalistas y proteccionistas.

El mecanismo causal que permite que todo esto ocurra, por cierto, es la inhabilidad de la centroizquierda socialdemócrata de adaptarse y evolucionar con el tiempo. Si el socialismo hubiese defendido su legado, no hubiese sido desbordado por la política con vocación de minoría que, en lugar de resultados, solo entrega ideas parciales, mediocres e imposibles de implementar como la de los seres acuáticos sintientes.

Hubo un momento en que se debatió si las nuevas generaciones iban a renovar la política por dentro o si las iban a reemplazar.

Ahora, con la llegada del Frente Amplio a La Moneda, y la nueva generación en el poder, se puede rechazar la hipótesis de la renovación. Lo que hubo es un reemplazo total. La izquierda que gobierna ahora no es igual a la izquierda que gobernaba antes. No son las mismas ideas administradas por personas más jóvenes. Son ideas nuevas, e incluso incompatibles con las antiguas. Y, juzgando por las propuestas que de ellas han nacido (como la que se refiere a la vida de los peces), son además inútiles.

Para seguir leyendo columnas de Ex-Ante, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Julio 20, 2024

El riesgo de naufragio. Por Pepe Auth

El Presidente Boric realizando los últimos anuncios en materia de seguridad. Foto: Agencia UNO.

2Está en juego el riesgo de naufragio gubernamental, por cierto, de profundizarse la situación de descontrol de la criminalidad. Pero mucho más importante que eso, está en juego también la preservación de la identidad de Chile, para sus ciudadanos y para quienes nos ven desde afuera como un destino posible para visitar o invertir, como […]

Manuel Izquierdo P.

Julio 20, 2024

[Confidencial] Los más de 9 mil nuevos electores que se sumaron en Santiago en cinco meses (y el factor PC)

Imagen: Agencia Uno

Entre enero y mayo de 2024, 9.606 personas se cambiaron a votar en la comuna de Santiago, donde compiten en una elección cerrada la alcaldesa Irací Hassler (PC) y el ex ministro Mario Desbordes (RN). En Chile Vamos temen que esos votos, que se suman a otros 43 mil que se añadieron en los últimos […]

Escritor y columnista

Julio 20, 2024

Perfil: Eduardo Vergara, el hombre que sabía demasiado. Por Rafael Gumucio

A Eduardo Vergara no le falta conocimiento ni voluntad, pero sí la habilidad política suficiente para contarnos a tiempo dónde estamos, de dónde venimos, y a dónde vamos y no ir acumulando medidas según los eventos solo para que los matinales calmen sus ansias de vender apocalipsis a las 11 de la mañana.

Marcelo Soto

Julio 20, 2024

José Miguel Aldunate: “En Chile tenemos un problema importante de activismo a nivel de jueces y fiscales”

José Miguel Aldunate, de Observatorio Judicial, ha seguido con atención la crisis de la Corte Suprema, a propósito del nombramiento de ministros. “El problema es que tenemos un sistema que no ha cambiado desde el siglo 19”, dice.

Ex-Ante

Julio 20, 2024

Bifurcación en el camino: normalización o radicalización. Por Kenneth Bunker

El Presidente Boric encabezando el gabinete Pro Seguridad esta semana. Foto: Agencia UNO.

Si el mismo presidente Gabriel Boric y la vocera del gobierno Camila Vallejo se dan el tiempo y el lujo de condicionar la batalla contra la violencia a un misterioso pacto fiscal, es porque no están dispuestos a utilizar o redistribuir lo que tienen para hacer lo que puedan para terminar con las matanzas. Así, […]