¿Está Chile preparado para tener un presidente de extrema derecha? Por Jorge Schaulsohn

Ex-Ante

En otras circunstancias habría sido la tarea de la izquierda cerrarle el paso a ese sector, pero hoy eso es prácticamente imposible: ha sido el fracaso de su propio gobierno, atrapado desde sus inicios en un frenesí refundacional lo que facilitó su auge y derivó en una reacción tardía, cuando el daño estaba hecho.


Guerra sin cuartel. Chile nunca ha tenido un presidente de extrema derecha. Ni siquiera en los momentos más duros de la polarización política, cuando la guerra fría dividía al mundo en dos bloques irreconciliables; tampoco desde que se recuperó la democracia.

  • Jaime Guzmán, el ideólogo de la constitución de 1980 y líder indiscutido de la UDI, fue un político dialogante, que entendió desde el primer momento, que la renaciente democracia requería diálogo y transacción; y “golpeó a la cátedra” cuando propuso a Gabriel Valdés como presidente del senado.
  • Pero esos eran otros tiempos; hoy, un gesto como el de Jaime Guzmán sería estigmatizado, por los republicanos   como entreguista, una conducta propia de la “derecha cobarde”.
  • Ahora ha surgido una “nueva derecha” extrema, como ocurre en otros lugares del mundo, que reivindica la autoridad, el orden y la identidad nacional frente a un Estado que percibe como débil y un progresismo que considera decadente, al que acusa de promover la promiscuidad, la destrucción de la familia tradicional y el libertinaje. De querer destruir los valores cristianos.
  • Están poseídos de una convicción moral absoluta, impermeable a los matices, que considera el diálogo y la transacción como formas de claudicación; y, en ese sentido se podría decir que son a la derecha, lo que partido comunista es a la izquierda
  • Comparten una lógica binaria que divide el mundo entre los “coherentes” y los “traidores”, los “puros” y los “vendidos”.
  • En medio de la elección presidencial, entre estas dos derechas, se está librando una verdadera “guerra sin cuartel” y, si le creemos a las encuestas previas a la veda, Kast-Kaiser llevan la delantera.

Fracaso del gobierno. En otras circunstancias habría sido la tarea de la izquierda cerrarle el paso, pero eso hoy se ve prácticamente imposible: ha sido el fracaso de su propio gobierno, atrapado desde sus inicios en un frenesí refundacional que consumió más de un tercio de su mandato, lo que facilitó su auge. Lo que derivó en una reacción tardía, cuando el daño estaba hecho.

  • A eso se suma la designación de Jeannette Jara, una militante del PC, con cero credibilidad en temas de orden público y seguridad. Error que hoy, desesperada  inútilmente, tratan de enmendar anunciando que, en caso de resultar electa renunciaría a su militancia 40 años.
  • Por eso es pertinente preguntarse si ¿Chile está preparado para tener un presidente de extrema derecha? ¿Cómo va a funcionar un gobierno que estará en permanente conflicto con el ethos cultural del país?

Cambio cultural. En los últimos  30 años, el país ha experimentado una transformación cultural profunda que lo ha convertido en una sociedad más abierta, plural y liberal que la de fines del siglo XX.

  • Existe un amplio consenso en torno al respeto a la diversidad sexual y de género, a las familias homoparentales, al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, a la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. a la valoración de los pueblos originarios y de la distintas formas, estilos y proyectos de vida.
  • Esos avances se han expresado en leyes, como matrimonio igualitario, despenalización del aborto en tres causales, identidad de género, paridad de representación política. Que reflejan un Chile que valora la libertad individual.
  • La filosofía retrograda de la extrema derecha que reivindica modelos familiares tradicionales, jerarquías de género y un orden moral homogéneo, resulta incompatible con la realidad del país.
  • Un gobierno sustentado en esos valores e ideas se vería, inevitablemente, desconectado de la sensibilidad social contemporánea, condenado a un conflicto permanente con una ciudadanía que ya no está dispuesta a retroceder en sus derechos conquistados.

Lo que está en juego. La pregunta también es si la extrema derecha está preparada para gobernar, para administrar un país plural y diverso, lo que requiere pragmatismo, paciencia, disposición al diálogo y respeto por las instituciones.

  • La dupla Kast-Kaiser, con sus matices, ha mostrado más entusiasmo por denunciar y polarizar que por construir puentes o negociar. Su discurso se alimenta del conflicto; su fuerza proviene de exacerbar el malestar.
  • Pero reducir el auge de Kast-Kaiser a un fenómeno ideológico-valórico sería una simplificación. Su crecimiento es también síntoma del desencanto con la política tradicional.
  • Muchos chilenos ven en ellos una respuesta a la frustración acumulada tras años de promesas incumplidas, delincuencia desbordada y desconfianza en las instituciones.
  • Además, los temas que dominan la campaña, que preocupan al pueblo, seguridad y economía, aparecen como más propios de la agenda de las derechas porque una izquierda sin visión se los ha regalado.
  • El riesgo de un gobierno de extrema derecha no radica necesariamente en una deriva autoritaria inmediata, sino en la erosión del clima de convivencia política. Un presidente que desprecia el diálogo y convierte a sus adversarios en enemigos morales podría reabrir heridas que costó décadas cerrar.
  • Lo que está en juego no es solo la agenda legislativa, sino la cultura democrática misma, esa disposición a reconocer al otro como legítimo contradictor, y no como amenaza existencial.
  • En todo caso, Chile ha mostrado una notable resiliencia institucional. Ha enfrentado crisis políticas, estallidos sociales y fracasos constitucionales sin romper su democracia. Mucho dependerá de lo que ocurra en la elección parlamentarias ya que ahora es más importante que nunca, que el próximo  presidente, no tenga una mayoría en el congreso.

Para más columnas en Ex-Ante, clic aquí.

 

Le podría interesar:

Publicaciones relacionadas

Escuela de Negocios, UAI

Junio 28, 2026

El CAE en el banquillo. Por Raphael Bergoeing

Lo que produjo el CAE no fue un accidente. Fue el resultado de prometer sin diseñar, corregir a medias y luego usar el instrumento como munición ideológica. Mientras no haya costos políticos para quienes hacen eso, seguiremos repitiendo la historia en educación, salud, vivienda y pensiones. Confundir el instrumento con el objetivo tiene consecuencias. El […]

Ex-Ante

Junio 28, 2026

Criteria y acusación a Grau: 32% está de acuerdo, 27% en desacuerdo y 41% no tiene posición clara (Lea aquí la encuesta)

El exministro Grau (izquierda) junto a su abogado Patricio Zapata. Foto: Agencia UNO.

Por su parte, la aprobación al gobierno de José Antonio Kast se mantiene estable con respecto a la última medición, manteniéndose en un 39% por tercera semana consecutiva.

Ex-Ante

Junio 28, 2026

Bachelet enfrenta la carrera por la ONU en medio de la mayor crisis financiera del organismo en 80 años

La elección del próximo secretario general está marcada por una severa crisis de liquidez que podría dejar a la organización sin recursos para pagar sueldos desde agosto. Estados Unidos -cuyo aporte representa un 22% del presupuesto ordinario de la ONU- adeuda más US$ 4.600 millones como Estado miembro. Aquí la opinión de los candidatos.

Acerca del registro de vándalos y la noción de culpables para siempre. Por Sergio Muñoz Riveros

José Antonio Kast presentando la iniciativa "Chile Sin Vándalos" en octubre pasado, durante la campaña presidencial. Foto: Agencia UNO.

Tenemos que sostener el orden democrático y aplicar las leyes, pero no perder de vista la necesidad de humanizar la sociedad. ¿Aceptamos la posibilidad de cambio y reinserción de quienes cometieron un delito? ¿Existen el arrepentimiento y el deseo de redención? Si es así, será mejor entonces no crear categorías de personas intrínsecamente culpables.

Ex-Ante

Junio 27, 2026

Ministra de Educación: “Queremos que el mérito sea el eje central del sistema de admisión escolar”

María Paz Arzola. Crédito: Agencia UNO.

La ministra de Educación, María Paz Arzola, es Ingeniera Comercial y Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue investigadora en Libertad y Desarrollo (LyD). Es una de las ministras mejor evaluadas y tiene como bandera un nuevo proyecto de admisión escolar y el plan de escuelas protegidas para enfrentar la violencia.