El gobierno, parlamentarios de todas las layas, los analistas políticos y hasta las personas comunes se está poniendo en el escenario del rechazo a la propuesta constitucional de la Convención. Desde el oficialismo se exige a la derecha que se pronuncie sobre el camino a seguir, el socialismo democrático ya prepara detallados planes para la continuidad del proceso constituyente; Apruebo Dignidad, con más resistencias, se suma a las especulaciones discutiendo cómo se integraría una futura Convención o Asamblea.
Pero, ¿qué pasaría si gana el Apruebo?
Desde luego el primer resultado serían las celebraciones de los ex convencionales que verían ratificada por la ciudadanía la calidad de su labor y la comunión de su performance constitucional con los deseos mayoritarios del pueblo chileno. También celebrarían, con razón y la soberbia característica, como un nuevo triunfo en su despliegue ascendente en la política chilena los militantes y líderes del frente amplio. Los comunistas, siempre más sobrios, confirmarían el diseño de política institucional que les permitió ser protagonistas en un proceso al que original y paradojalmente no concurrieron. Los partidos del socialismo democrático insistirán -cada minuto con menos legitimidad- en la necesidad de hacer reformas inmediatas al texto aprobado por dos tercios de la convención y ratificado por un plebiscito histórico.
Al otro lado, vendrán los viudos de la constitución del 80 con discursos catastrofistas alertando sobre el fin de la chilenidad y quizás, si se puede, auscultando las posibles inversiones inmobiliarias en La Florida. Desde los partidos de la derecha buscarán afirmarse en las promesas de reformas y en la certeza que desde el congreso nacional aún vigente se podrá atemperar la nueva norma fundamental. Desde los amarillos y disidentes de la centro izquierda, vendrán las grandes preguntas sobre el camino escogido y el curso por escoger.
Pero más allá de las reacciones emocionales, lo que es cierto es que una vez publicada la Carta, comenzarán a regir las disposiciones transitorias que ordenan al gobierno y al parlamento aprobar un conjunto de leyes -de esta lista no exhaustiva- en plazos perentorios:
Todo esto, sin considerar la necesidad de contar con Estatutos regionales y comunales y fijar normas para las distintas entidades públicas y territoriales que se crearán en los plazos señalados.
Seremos, por varios años, el paraíso de los abogados.
Publicaciones relacionadas
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, dijo que su “rol de opinóloga le permite decir lo que estime conveniente” y el ministro de Seguridad, Martín Arrau, la llamó a “informarse y no desconocer la realidad”. En el gobierno están complicados por la alta visibilidad mediática de Matthei, que es invitada frecuente a matinales, tiene un […]
La decana de la Escuela de Gobierno UAI y presidenta de la comisión asesora del Plan Chile Renace sostiene que la baja natalidad “es un problema país” y no responde a agendas de política contingente. A su juicio, un horizonte viable de trabajo es “desacelerar la caída y producir un alza parcial y sostenida de […]
El problema es cuando se instalan por inercia. Sin preguntarse qué comportamiento están empujando. Porque cuando los incentivos están mal diseñados, no dejan de ayudar: empiezan a dañar.
El cumplimiento de la “obligación de transparencia” exigido por el organismo es letra muerta. Ningún candidato (a) revela montos, donantes, ni documenta los gastos. La expresidenta chilena -apoyada por Brasil y México- declara financiar su campaña con recursos públicos. Los otros candidatos señalan que tienen ingresos públicos y privados y contribuciones de particulares. El argentino […]
Bisnieto de un obrero ferroviario irlandés, creció en la población Roberto Lorca de San Bernardo. Militante socialista desde los 19 años, en 2007 corrió como vicepresidente en la lista que lideraba Jorge Sharp para la federación de la Universidad Católica de Valparaíso, donde estudió biología. Exconcejal y ex consejero regional, encabeza desde 2021 la comuna […]