El costo que siempre estuvo ahí. Por María José Bosch

Profesora Titular & Directora, Centro Trabajo & Familia @ ESE Business School

Las indicaciones no inventan un costo: toman uno que ya existía (concentrado, invisible y con sesgo de género) y lo vuelven visible y compartido. Al derogar el artículo 203 y reemplazarlo por un aporte parejo de todos los empleadores, se desacopla el costo del cuidado de la decisión de contratar a una mujer.


Cada vez que se discute la sala cuna universal, la conversación se atasca en la misma pregunta: ¿encarece o no a las empresas? A mi juicio, es la pregunta equivocada. Porque el costo de cuidar a los hijos mientras sus padres trabajan no es nuevo: siempre existió. Lo que ha cambiado, con las indicaciones que el Gobierno ingresó al Senado, es quién lo paga y cómo.

Hoy ese costo recae sobre un solo lado de la fuerza laboral, las mujeres,  y sobre un grupo acotado de empresas. El artículo 203 del Código del Trabajo obliga a las compañías con 20 o más trabajadoras a financiar sala cuna.

El efecto es doble y conocido. Por un lado, hay un incentivo a no cruzar ese umbral: muchas empresas se organizan para no contratar a la trabajadora número 20. Por otro, y esto es lo más documentado, cuando sí las contratan, el costo termina recayendo sobre ellas mismas, en forma de menores salarios. Es decir: el beneficio que la ley quiso entregar a las mujeres lo han venido financiando, en buena medida, las propias mujeres.

Las indicaciones no inventan un costo: toman uno que ya existía (concentrado, invisible y con sesgo de género) y lo vuelven visible y compartido. Al derogar el artículo 203 y reemplazarlo por un aporte parejo de todos los empleadores, se desacopla el costo del cuidado de la decisión de contratar a una mujer.

Por eso creo que son un avance real, y que hay que decirlo sin matices: esto es bueno para el empleo femenino. Y hace falta: en los hogares con hijos pequeños, la participación laboral de las mujeres cae a 58%, frente a casi 86% de los hombres, una de las tasas de empleo materno más bajas de la OCDE. Basta preguntarse por qué, durante años, ha sido tan común que las empresas cuiden de no cruzar ese umbral.

Dicho eso, sería un error confundir remover una barrera con resolver el problema.

Porque esta es, ante todo, una reforma de financiamiento. Y los motores más profundos, tanto de la penalización al empleo femenino como de la caída de la natalidad, no son de financiamiento, sino de cultura. Y lo sabemos por comparación entre países: donde las normas de género son más igualitarias, el costo que enfrenta una madre que trabaja se reduce o desaparece. Si ese costo cambia con la norma, no es biológico ni inevitable: es algo que construimos y que, por lo tanto, podemos cambiar.

La fecundidad en Chile no cae porque la gente haya dejado de querer hijos: cae a pesar de que los sigue queriendo. La mayoría de las personas declara que tener hijos da sentido a la vida, y aun así el número ideal de hijos supera al que efectivamente se tiene. Esa brecha no la cierra una cotización. Ningún país ha revertido su natalidad con un solo instrumento.

¿Qué la mueve, entonces? La evidencia es bastante clara, y apunta hacia adentro de las organizaciones. Los trabajos mejor pagados son, como mostró la economista Claudia Goldin, Premio Nobel 2023, “voraces”: premian la disponibilidad ilimitada y castigan cualquier interrupción. Mientras el “buen trabajador” sea el que no tiene responsabilidades de cuidado, tener hijos seguirá pareciendo incompatible con tener éxito, y esa norma la fija cada empresa, no el Estado ni la ley.

De ahí que las palancas que de verdad mueven la aguja sean, casi todas, internas: un liderazgo que apoye de forma concreta la vida familiar de su equipo; el derecho a desconectarse, que en Chile es la única dimensión de flexibilidad que se asocia con bienestar; y una corresponsabilidad real, en que los hombres también pausen, usen el postnatal y cuiden (no que “ayuden” en el cuidado). La sala cuna puede eliminar un impuesto; no puede legislar que el cuidado deje de ser, en los hechos, un asunto de mujeres.

Y aquí aparece lo que, a mi juicio, todavía falta en el propio proyecto. Si el beneficio sigue anclado a la madre, si el acceso del padre depende de la situación de la mujer, habremos desacoplado el costo del género en el financiamiento solo para volver a anclarlo al género en el cuidado. La corresponsabilidad tiene que estar en el diseño de la ley, no solo en los discursos que la acompañan. Es la diferencia entre una política que reparte un costo y una que, además, cambia una norma.

Las indicaciones, en suma, saldan una vieja deuda: la del costo que cargaron solas las mujeres y algunas empresas. Eso, por sí mismo, justifica avanzar. Pero queda otro costo pendiente, que ninguna ley recauda: el costo cultural de decidir quién puede ser madre o padre sin dejar de ser considerado un buen trabajador. Ese lo paga, o no, cada empresa. Y es, probablemente, el que más pesa.

Para más noticias de After Office en Ex-Ante, clic aquí.

 

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Junio 15, 2026

Las acusaciones por la designación en la Suseso, clave para fiscalizar fraudes en licencias médicas

En la imagen, de izquierda a derecha, los diputados Jaime Araya (ind PPD) y Álvaro Ortiz, presidente de la DC.

Los diputados Jaime Araya (ind PPD) y el presidente de la DC, Álvaro Ortiz, enviaron oficios para aclarar el proceso de Alta Dirección Pública para nombrar al próximo Superintendente de Seguridad Social (Suseso). Los reparos apuntan a la exclusión de postulantes que habrían subrogado el cargo y cambios en los plazos del concurso, por lo […]

Ignacia Munita C.

Junio 15, 2026

David Friedman, hijo del referente de los Chicago Boys: “Argentina podría alcanzar a Chile en 10 o 15 años”

David Friedman, economista

El economista estadounidense David Friedman, hijo del Nobel de Economía Milton Friedman, está de visita en Chile invitado por el director del Centro de Estudios Libertarios (CEL), Fernando Sagredo. Durante su estadía en el país se reunirá con autoridades de Gobierno, como el biministro Mas, y no se descarta un encuentro con el Presidente Kast. […]

Abogado y académico

Junio 15, 2026

La lealtad en política: el goma y el chueco. Por Álvaro Vergara

Los gomas pueden ser de enorme utilidad, y los hay de muchos tipos. Pero detrás de algunos existe una intención sospechosa: mientras le detentan el vaso al señor, piensan en cómo escalar, o simplemente lo sostienen por miedo. En el chueco no chueco, en cambio, aparece una virtud cuando ejerce su rol: se arriesga porque […]

Jaime Troncoso R.

Junio 15, 2026

Sala Cuna Universal: Cómo opera el proyecto con que el Gobierno busca eliminar el “impuesto” a contratar mujeres

EL Presidente José Antonio Kast firma la indicación al proyecto de Sala Cuna Universal.

El Gobierno ingresó cambios al proyecto que reemplazan la actual obligación de sala cuna para empresas con 20 o más trabajadoras por un fondo común de financiamiento. La propuesta se aplicará gradualmente en cuatro años, tendrá una cotización de 0,35% compensada con una baja equivalente en el seguro de cesantía y considera garantía fiscal si […]

Jaime Troncoso R.

Junio 15, 2026

Acuerdo entre EE.UU. e Irán: cae el petróleo, suben las bolsas y Hacienda anticipa baja de hasta $100 en las bencinas

Imagen realizada con IA

El acuerdo marco entre Washington y Teherán para extender por 60 días el alto el fuego y reabrir el estrecho de Ormuz desató una reacción positiva en los mercados globales. El crudo cayó a mínimos de dos meses, las bolsas avanzaron, el dólar retrocedió y el peso chileno se fortaleció. En Chile, el ministro de […]