Enero 5, 2026

No basta con los partidos: Kast necesita una coalición social. Por Juan Pablo Rodríguez

Director Ejecutivo de Fundación P!ensa
Crédito: Agencia Uno

La derecha no puede limitarse a administrar el péndulo: tiene que construir un proyecto. Ese proyecto –y el gobierno– no puede ser una restauración de la derecha tradicional, la que perdió conexión popular por exceso de tecnocracia.


La elección despejó una incógnita y abrió otra. Si bien sabemos quién gobernará, todavía no sabemos con qué densidad política y social podrá hacerlo. Los gobiernos no fracasan solo por sus errores. Fracasan, también, cuando se quedan sin compañía. Y esa compañía no se reduce a la suma de siglas en La Moneda: la coalición política que gobierne necesita una coalición social que la acompañe.

En la derecha, la conversación está dominada por un objetivo comprensible: construir una coalición política lo más amplia posible, que vaya desde Nacional Libertarios hasta Demócratas. Kast ha mostrado talento y flexibilidad para tenerlos sentados en una misma mesa con disposición a colaborar, lo que ya es un logro. Además, su diagnóstico es correcto: ante una crisis global de gobernabilidad, intensificada en un Chile políticamente fragmentado, ampliar la base política y parlamentaria es una condición necesaria para gobernar. Pero no suficiente.

La gobernabilidad no es sólo un fenómeno legislativo; es también un fenómeno cultural y social. La derecha puede llenar ministerios, subsecretarías y servicios con personas competentes y, aún así, quedar aislada si no construye una coalición social y ciudadana que la acompañe.

Una coalición social es el tejido de legitimidad cotidiana que orienta y sostiene al gobierno cuando las cosas se ponen difíciles: cuando las reformas encuentran resistencia, cuando surgen conflictos lejos de Santiago, cuando hay que absorber costos de corto plazo por tomar decisiones responsables, o cuando se requiere paciencia para abordar problemas complejos. No basta ni con la Presidencia ni con la mayoría relativa en el Congreso: se requiere presencia en la conversación pública y, sobre todo, en el sentido común de las mayorías.

Esa coalición social implica organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos. Cuerpos intermedios que, resistiéndose a ser meros instrumentos del gobierno y desnaturalizar sus fines propios, comprendan, en lo suyo, su deber de acción para defender los principios en que se funda una sociedad libre: gremios, fundaciones, redes comunitarias, medios de comunicación, centros de estudios, canales digitales, asociaciones vecinales, centros de estudiantes, etc.

Y personas que, más allá de sus roles institucionales o colectivos, compartan la responsabilidad de sacar a Chile de la decadencia: líderes de opinión, dirigentes sociales, alcaldes, activistas digitales y, sobre todo, ciudadanos comunes y corrientes.

Esto se vuelve doblemente importante si consideramos que una parte relevante de la izquierda considera ilegítimo que la derecha gobierne. Esa convicción, que pudimos constar en el estallido, sigue plenamente vigente, como muestra el último informe del comité central del PC, que llama a volver a la calle para desestabilizar y que, lamentablemente, encontró eco en el FA y el PS, insinuando un nuevo bloque de izquierda dura.

Las consecuencias prácticas de esa tesis debieran relativizarse por tres razones. En primer lugar, porque el ánimo social no es el del estallido y hoy demanda una restauración del orden. En segundo término, porque la izquierda moderada debiera aprovechar la oportunidad que el gobierno de Kast y el voto obligatorio le abren: diferenciarse de la izquierda radical con un proyecto alternativo que la dote de identidad propia y, siendo oposición, sumarse a las iniciativas que sean ampliamente mayoritarias, evitando la mímesis que la ha conducido al fracaso.

El gobierno de emergencia de Kast puede sacar a la centroizquierda de su propia emergencia. Y, en tercer lugar, porque la derecha debiera aprender de los errores de 2019: anticipar conflictos, ofrecer una narrativa que dé legitimidad al control del orden público y formar una coalición social que defienda al gobierno.

La derecha no puede limitarse a administrar el péndulo: tiene que construir un proyecto. Ese proyecto –y el gobierno– no puede ser una restauración de la derecha tradicional, la que perdió conexión popular por exceso de tecnocracia, por una excesiva parlamentarización de la política, por lenguaje gerencial, por discurso economicista y por una distancia material y cultural respecto de las preocupaciones concretas de las personas.

El proyecto político que encarne este gobierno debe exceder los límites de su administración, tener vocación popular y proyectarse en gobiernos sucesivos. La nueva derecha, si quiere durar más que cuatro años, debe mostrar que entiende el Chile de hoy: el Chile en que murió el sueño de la casa propia, se desprecia el mérito en los colegios, te pueden matar en la calle, se sufre el copamiento de servicios sociales por una inmigración descontrolada, campea la corrupción, es difícil encontrar empleo formal y, entre otras muchas cosas, los barrios se sienten abandonados.

Eso implica una disposición: salir de los círculos de siempre, hablarle al país real y construir con él, de “abajo” hacia “arriba”. Si la derecha confunde unidad con reparto de cargos y amplitud con una foto en Santiago, terminará con una coalición política muy orgullosa de sí misma, pero con un gobierno muy solo.

Para más columnas en Ex-Ante, clic aquí. 

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Ex-Ante (@exantecl)

Publicaciones relacionadas

J.P. Sallaberry y M. Izquierdo

Junio 26, 2026

Matthei intensifica su artillería contra el gobierno y la dura respuesta de La Moneda

El ministro del Interior, Claudio Alvarado, dijo que su “rol de opinóloga le permite decir lo que estime conveniente” y el ministro de Seguridad, Martín Arrau, la llamó a “informarse y no desconocer la realidad”. En el gobierno están complicados por la alta visibilidad mediática de Matthei, que es invitada frecuente a matinales, tiene un […]

Manuel Izquierdo P.

Junio 26, 2026

María José Naudon, presidenta comisión Chile Renace: “La baja natalidad no es un tema de derecha ni de izquierda”

La abogada María José Naudon preside desde junio la comisión asesora presidencial del Plan Chile Renace.

La decana de la Escuela de Gobierno UAI y presidenta de la comisión asesora del Plan Chile Renace sostiene que la baja natalidad “es un problema país” y no responde a agendas de política contingente. A su juicio, un horizonte viable de trabajo es “desacelerar la caída y producir un alza parcial y sostenida de […]

Socio de Spencer Stuart

Junio 26, 2026

Bonos de desempeño: minería y China. Por Pepe Barroilhet

El problema es cuando se instalan por inercia. Sin preguntarse qué comportamiento están empujando. Porque cuando los incentivos están mal diseñados, no dejan de ayudar: empiezan a dañar.

J.P. Sallaberry

Junio 25, 2026

ONU: El opaco financiamiento de las campañas (y las dos candidatas que le salieron al camino a Bachelet)

El cumplimiento de la “obligación de transparencia” exigido por el organismo es letra muerta. Ningún candidato (a) revela montos, donantes, ni documenta los gastos. La expresidenta chilena -apoyada por Brasil y México- declara financiar su campaña con recursos públicos. Los otros candidatos señalan que tienen ingresos públicos y privados y contribuciones de particulares. El argentino […]

Ex-Ante

Junio 25, 2026

Perfil: Christopher White, el alcalde PS que pidió militares en las calles tras la tragedia de San Bernardo

El alcalde de San Bernardo Christopher White el 22 de abril de 2026 en la Plaza de Armas de Santiago. (Hans Scott / Agencia Uno)

Bisnieto de un obrero ferroviario irlandés, creció en la población Roberto Lorca de San Bernardo. Militante socialista desde los 19 años, en 2007 corrió como vicepresidente en la lista que lideraba Jorge Sharp para la federación de la Universidad Católica de Valparaíso, donde estudió biología. Exconcejal y ex consejero regional, encabeza desde 2021 la comuna […]