En el evento más importante del sector salmonero, diversas voces empresariales coincidieron en que el exceso de regulaciones y la falta de planificación estratégica están ahogando el potencial de crecimiento del sur del país. En el centro de las críticas estuvo la falta de planificación estatal y el sistema de evaluación ambiental.
Qué observar. Con casi 1.500 asistentes en Frutillar, el Salmón Summit 2025 se convirtió este lunes en una tribuna para que el mundo empresarial elevara su malestar frente a la permisología que, a juicio de varios exponentes, está frenando el desarrollo económico y el potencial del sur en industrias como la acuicultura.
- La industria salmonera, que representa un 2,1% del PIB nacional y más de 86 mil empleos, fue presentada como ejemplo de una actividad que busca avanzar hacia la sostenibilidad, pero que enfrenta una “muralla normativa” que desincentiva la inversión.
- En el centro de las críticas estuvo la falta de planificación estatal, el sistema de evaluación ambiental y lo que algunos definieron como una relación deteriorada entre el Estado y las empresas.
- Sin embargo, no todas las voces coincidieron. Desde una visión ambientalista, el exministro Marcelo Mena advirtió que los problemas del sector no se explican por la regulación, sino por errores internos.
- Su postura introdujo un matiz importante en un debate marcado por cuestionamientos a la política pública.
Los cuestionamientos del gremio organizador. El presidente de SalmonChile, Arturo Clément, abrió la jornada planteando que el objetivo era debatir cómo hacer convivir el crecimiento económico con la conservación ambiental.
- Fue un recordatorio de que, más allá de los temas técnicos, el clima regulatorio está atravesado por decisiones políticas. Y que el empresariado, desde el sur, busca recuperar influencia y marcar agenda en el debate sobre el desarrollo productivo del país.
- En tanto, en el discurso de despedida de la jornada, agradeció la convocatoria que se dio en la instancia y abordó que esto “no es una casualidad” porque es una industria con un rol descentralizador en la Macrozona Sur.
- Sin embargo, en medio de sus palabras expresó que “nuestros países competidores buscan duplicar o quintuplicar su producción de salmón. (Nosotros) podemos crecer aquí y ahora, pero tiene que haber voluntad política”.
- Ante esto, reveló que “hace más de un mes y medio invitamos a varios ministerios y subsecretarios, pero nadie llegó (…) así es difícil avanzar”. Pero, agradeció la presencia del director de ProChile, Ignacio Fernández.
- El gremio invitó al Presidente Boric y a los ministros de Hacienda, Economía, Medio Ambiente, Relaciones Exteriores, entre otros. El único que respondió formalmente que no iría fue Cancillería.
Críticas al sistema. La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, fue una de las voces más enfáticas en plantear que Chile está perdiendo oportunidades por falta de visión y exceso de regulaciones.
- “Más que compatibilizar solo crecimiento y medioambiente, tenemos que volver a poner el foco en el crecimiento sostenible”, dijo, añadiendo que este debe incluir rentabilidad económica, integración comunitaria y protección ambiental.
- Cuestionó la fragmentación del actual sistema normativo, que —según planteó— no valora adecuadamente el impacto positivo de las inversiones.
- Y comparó el estancamiento chileno con el modelo noruego: “Chile tiene una producción 45% menor, pero ellos tienen un plan para crecer de 1,5 a 5 millones de toneladas en 2050. Yo no veo ese plan en Chile”.
- La exsubsecretaria de Hacienda, María Olivia Recart, enfatizó que “el Estado se está pasando de rosca con la normativa porque no cree que las empresas puedan hacerlo bien.
- “Este problema es de confianza, y esa confianza hay que restaurarla”. Criticó la existencia de múltiples regulaciones superpuestas que —a su juicio— impiden que una industria pueda evolucionar hacia mayores estándares ambientales.
- “Hoy no tenemos una estrategia de país. No planificamos a largo plazo y eso nos pasa la cuenta”, dijo.
- Ambas coincidieron en que la regulación debe tener una mirada integral, que sume lo ambiental, lo social y lo económico. Pero mientras el sector privado pide avanzar, sienten que el Estado está más centrado en controlar que en habilitar.
Ajustar sin desmantelar. En contraste con el tono dominante, Marcelo Mena, exministro del Medio Ambiente durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, y hoy al frente del Global Methane Hub, entregó una mirada más crítica hacia la propia industria.
- Si bien propuso reformas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental —como eliminar instancias políticas y reducir la dispersión institucional—, fue claro en señalar que las mayores crisis del sector salmonero no han sido provocadas por la creación de áreas protegidas ni por la nueva institucionalidad ambiental.
- “Las bajas de producción que ha tenido el sector han sido autoinfligidas, donde el Estado tuvo que salir a hacerse cargo”, dijo.
- Mena apuntó a que el sistema creció demasiado y que hoy genera conflictos en áreas donde no necesariamente los hay, pero su foco fue en mejorar la calidad técnica de la evaluación ambiental, no en relajar los estándares.
- Propuso avanzar hacia una institucionalidad especializada que permita evaluar con agilidad y criterios consistentes los proyectos de salmonicultura, pero advirtió que eso no debe implicar perder garantías para el medioambiente: “Hay que eliminar la politización y profesionalizar la evaluación, pero no retroceder en protección”.
Un sur con potencial y sin hoja de ruta. Otro de los paneles de la jornada abordó cómo transformar al sur en un hub de innovación de escala global.
- Desde la SOFOFA, Rosario Navarro subrayó que el empresariado chileno es sofisticado y con altos niveles de tecnología, pero que muchas veces la desconexión entre actores y la falta de articulación regional diluye las oportunidades.
- “Chile no exporta palo y piedra. Exporta productos de altísima calidad”, recalcó.
- El telón de fondo fue una crítica transversal: Chile no tiene hoy una hoja de ruta productiva desde el mar.