-¿Por qué consideras que es necesario empoderar al general Yáñez, a propósito de quienes piden su renuncia?
-El tema es muy simple. Este Gobierno tiene en su ADN un sesgo anti carabineros y es cosa de ver las votaciones de quienes hoy están en La Moneda cuando eran diputados. Por ejemplo, en la Ley Naín Retamal, votaron en contra. También votaron en contra de la renovación de los estados de excepción; votaron en contra de la ley de robo de madera; votaron en contra de un sinnúmero de proyectos de ley pro seguridad, pro carabinero, pro fuerzas armadas.
-¿Los políticos no pueden cambiar de opinión?
-Por supuesto que pueden. Pero el ADN anti carabineros no ha cambiado. Cuando tenemos una situación alarmante de crimen organizado, de narcotráfico, con este poder de violencia, lo lógico es que el Gobierno le entregue su respaldo al general director. Entendiendo además la naturaleza del delito que se le imputa, que es un delito de omisión, a diferencia del delito que se le imputa al ex director renunciado de la PDI, Sergio Muñoz, que es una acción directa con antecedentes concretos de filtraciones.
Acá lo que se le imputa a Yáñez es un tipo penal de omisión, sin que hasta el momento el general Yáñez tenga conocimiento de cuáles son los hechos concretos que se le imputan. Por eso la formalización es una garantía para el imputado. Ahí se van a dar a conocer cuáles son los hechos que se le imputan y por los cuales se le investiga, para que él se pueda defender.
-¿A qué crees que se debe?
-Acá persiste un octubrismo trasnochado por parte del gobierno de desconfianza hacia Carabineros. Es cosa de ver los juicios que se anticiparon respecto al carabinero imputado por supuestamente haber lanzado a un joven en el puente Pío Nono. O sea, es una acción de desconfianza permanente de la coalición que nos gobierna hacia Carabineros.
-¿Pones las manos al fuego por el general Yáñez?
-No, no se trata de eso, es cosa de entender en qué consiste la formalización. Es una garantía para el imputado, porque se le dan a conocer los hechos por los cuales es sujeto de investigación. Se le da un plazo al Ministerio Público para acusar o no. Entonces no se trata de poner las manos al fuego.
Mira lo que está pasando en la calle: cómo ha aumentado la aprobación de Carabineros desde que el general Yáñez está a cargo de la institución. Es una de las instituciones con más prestigio, después de estar en el suelo.
-¿La doctrina del gobierno de esperar a que sea formalizado para pedirle la renuncia es adecuada?
-La confianza o no en un general director va más allá de una formalización por un tipo penal específico. Acá, el Presidente tiene que adoptar un criterio en base a la seguridad del país: si es conveniente o no entregarle respaldo al general. Y desde el punto de vista de seguridad, de la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico, no me cabe ninguna duda que es preferible entregarle el respaldo a Carabineros y que la Fiscalía dé a conocer por qué se le investiga. Y que él se pueda defender entendiendo que estamos hablando de un tipo penal que dice relación con una omisión y no una acción directa que pueda ser imputable al general director.
-¿Tienes una relación cercana con él?
-He estado con él una sola vez, cuando le fuimos a entregar nuestro respaldo con la senadora Ximena Rincón y Carlos Maldonado, como directiva de Demócratas, cuando se anunció su formalización.
-¿Si el general renunciara, qué consecuencias tendría?
-Sería un debilitamiento para la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico. Porque quiere decir que cualquier fiscal que no esté de acuerdo con la línea de acción de la máxima autoridad policial podría decidir formalizar por cualquier delito. Y basta eso para descabezar al General Director. No puede bastar la simple formalización para descabezar a la máxima autoridad policial del país.
-¿Tienes un poco de desconfianza del proceso que está llevando a cabo la fiscal Ximena Chong, por omisión o responsabilidad de mando en apremios ilegítimos durante el estallido social?
-Yo no tengo nada que decir contra ella. Puede decidir formalizar o no formalizar a cualquier imputado. Pero las decisiones políticas corren por otro camino. Y en cuanto a decisiones políticas, yo le pido al gobierno que tenga confianza en Carabineros.
Cada vez hay más personas que vuelven a ingresar a la Escuela de Carabineros. El respeto a Carabineros se ha recuperado bajo la gestión del general Ricardo Yáñez. Lamentablemente, esos antecedentes no han sido sopesados ni por el ministro Luis Cordero ni la ministra Camila Vallejo, al precipitarse en sus declaraciones.
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