-Vives en Netanya, en el centro del país. ¿Cómo se ha vivido el conflicto en esa zona?
-Estamos a una media hora en tren de Tel Aviv. Y es una ciudad bastante segura, gracias a Dios. En este minuto, si yo te mandara una foto de las calles, vas a ver que está circulando gente, todo el mundo está haciendo sus vidas y cada vez que empiezan a sonar alarmas en el país en distintos puntos, la gente se mete en los refugios y se cuida. Y vuelve a salir después de unos diez minutos. Nosotros, con mi esposa, Pamela Werbin, vivimos acá hace dos años.
-¿Y a cuántos kilómetros estás de la zona de conflicto?
-La zona de conflicto es un poco grande, pero digamos que debemos estar a unos 60 o 70 kilómetros de Ashkelon y a unos 120 de Beersheba, que es donde hoy día cayeron más misiles y a unos 300 kilómetros de Gaza más o menos.
-¿Por qué decidieron vivir ahí?
-Nosotros desde hace mucho tiempo teníamos la idea de venirnos a Israel. Estamos haciendo distintas cosas que tienen que ver con la academia fundamentalmente y con otro tipo de emprendimientos. Y también dos de nuestros hijos se vinieron a estudiar a una universidad, en la zona donde hoy cayeron misiles, que está a unos 15 kilómetros entre Tel Aviv y Netanya.
-¿Y tus hijos están bien? Porque me decías que estaban en una zona donde han llegado misiles.
-En este momento justo los dos estaban de vacaciones. En la ciudad que ellos viven, donde curiosamente no había caído misiles, hoy día justo cayeron. Y se sienten acá súper fuerte porque este es un país muy chiquitito, entonces casi cualquier cosa se puede sentir. Pero además, Herzliya queda entre diez y 15 kilómetros de acá. Cuando caen los misiles se sienten realmente muy cerca.
-¿Cómo has vivido este episodio que dicen es el peor ataque terrorista que ha afectado a Israel? ¿Hay mucho miedo, mucho temor?
-La verdad es que yo siento que ha sido mucho más el dolor que el miedo. Porque el nivel de brutalidad con el que actuaron estas bestias ha sido tan pavoroso, que realmente uno como que está un poco en shock. Es como el horror, el horror.
La preocupación es por los secuestrados que están en este minuto en Gaza. Hay algunos que se están empezando a encontrar vivos. Hace poco se encontraron 18 mujeres vivas y 16 extranjeros que fueron secuestrados en el sur de Israel. Así que eso, dentro de la tragedia que estamos viviendo, es una buena noticia.
-Viviendo en Israel, ¿han experimentado otras situaciones de violencia?
-Hemos visto muchas escenas de horror y de terror en múltiples ocasiones. El objetivo de los terroristas de Hamas era exterminar a los judíos. Y si hubiesen podido nos hubiesen matado a todos. Es realmente espeluznante y resulta aterrador, pero también nos fortalece. Aunque sea increíble.
-¿Qué te parece la respuesta del Presidente Boric, que mantuvo silencio bastante tiempo?
-Yo creo que mejor tarde que nunca y yo personalmente, a pesar de todas las diferencias que tengo con el presidente Boric, valoro que finalmente lo haya hecho y espero que recapacite y tenga la posibilidad de entender que este es un conflicto muy complejo, muy difícil, en donde tomar partido por aquellos que efectivamente, por desgracia, siguen fomentando el terrorismo es una cosa muy peligrosa.
Yo quiero recordar que la Autoridad Palestina, que no es Hamas y que no participó en la masacre del día sábado, tiene una política de pagar una compensación a todos los terroristas que matan judíos. Entonces vivimos en un ambiente complejo y perdóname… están cayendo algunos roquets por acá…
-¿Qué pasó?
-Estamos bien… Lo que quería decirte es que me preocupa que Chile, pudiendo ejercer un rol activo de buscar la paz, toma más bien partido por uno de los lados y a mi juicio por el lado equivocado. Finalmente lo que ha hecho Abbas en su carrera como presidente palestino ha sido nefasto. Imagínate que le quitaron las llaves de la ciudad de Munich porque de alguna manera puso en duda el Holocausto. Y eso en Alemania es un delito.
-¿Y qué te parece la reacción de la izquierda chilena?
-Espero que la izquierda chilena, que cree en la causa palestina (y me parece que eso es muy loable y razonable), pueda efectivamente entender que Palestina no tiene nada que ver con el asesinato de niños, mujeres y ancianos, ni menos con el rapto de guaguas. O sea, ¿qué causa progresista puede estar aliada a algo de esta naturaleza?
Salvo el Partido Comunista, que sacó una declaración espantosa, horrorosa, los otros partidos de la centroizquierda han hecho declaraciones bastante razonables. Y muestran su espanto y su horror frente a lo que ha ocurrido.
-¿Esto va a cambiar el conflicto?
-Esta es una oportunidad para justamente hacer una reflexión distinta para entender que los palestinos son los rehenes de Hamas, que los palestinos son rehenes de su propia Autoridad Palestina que hace 16 años que gobierna; con un presidente que no ha hecho elecciones, donde hay una corrupción increíble.
Creo que lo del sábado va a cambiar un poco la historia del Medio Oriente, porque el horror que nosotros hemos vivido no va a ser fácil que pueda ser perdonado. La verdad, lo digo con dolor.
-¿Cómo ven la respuesta del gobierno de Israel?
-Rápida. Fue un ataque muy sorpresivo. Y en ese sentido hay una reflexión en este minuto muy severa y profunda en la sociedad israelí respecto a por qué el ataque fue tan sorpresivo y como nos pilló tan mal parados. Pero también es cierto que en este minuto el país está preocupado, más bien ocupado, de organizarse. En 24 horas ya había 300.000 reservistas alistados.
-¿No han pensado irse de Israel o tienen la convicción de seguir ahí pese a todos estos problemas?
-Uno nunca puede decir que no va a irse en algún minuto. Nuestros familiares están allá, ellos están también bajo un estrés importante en este minuto por lo que está pasando acá. Entonces, uno tiene siempre considerado viajar a Chile, pero de ahí a irnos de Israel en este minuto eso no está contemplado.
-Decías recién que había alarmas por cohetes. ¿Están viviendo siempre con ese temor?
-Nosotros no tenemos miedo, tenemos preocupación, que es distinto. El miedo pasa. Uno se preocupa más de los jóvenes, de los niños, los hijos, los hijos de nuestros amigos que están en este minuto enlistados. Ese es nuestro miedo, pero no un miedo personal.
En Israel, por cierto, todas las casas tienen un cuarto seguro que es blindado. La gran mayoría de los edificios tienen también refugios. Y hay refugios públicos en las calles. Por desgracia, este es un país que ha vivido así 75 años.
-¿Y la sociedad en general está unida contra Hamas? Porque igual se escuchan críticas contra el gobierno.
– Hay una autocrítica súper fuerte. Pero no es el minuto de estar buscando culpables. Hubo fallas no menores y fallas súper graves que terminaron pasándonos la cuenta para que esto pasara. Mucha gente está muy enojada también por esto. Y no están enojados con el ejército sino con el gobierno.
No tenemos miedo, pero estamos horrorizados. Esa es la verdad. Yo creo que podría expresar de alguna manera lo que siento, diciendo que me parece estar volviendo a los años 30 con el discurso de Hitler. O sea, te juro que es realmente espeluznante.
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