Abril 24, 2021

Ex jefe bonaerense de la lucha contra barras bravas: “El grupo que gana un territorio, termina armando un sistema de distribución de drogas”

Pedro Schwarze
Juan Manuel Lugones.

Para Juan Manuel Lugones, titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte de la provincia de Buenos Aires (Aprevide) entre 2015 y 2020, las barras bravas no son solo hinchas que buscan alentar a sus clubes. Asegura en esta entrevista que las barras bravas de los clubes de fútbol en Argentina —un fenómeno que se ha replicado en Chile— se dedican al narcomenudeo, reclutan “soldaditos” e incluso actúan como ejecutores en ajustes de cuentas de otras mafias. Y en Chile son el motor del vandalismo en las protestas.

¿En que momento los grupos criminales y los ligados al narcotráfico infiltran las barras bravas?

Aproximadamente a partir de 2000 hay un cambio de negocios de las barras bravas. Por lo general en Argentina se vinculaba a las barras bravas con la venta de comidas y entradas en los alrededores de los estadios, estacionamientos. Empezó a pasar algo distinto en la ciudad de Rosario, con las hinchadas de Rosario Central y Newell’s, y con un protocartel de droga, la “Banda de los Monos”. Las hinchadas de esos equipos son las primeras que abandonan las peleas entre ellos para asociarse con un negocio superior que era el de la venta del narcomenudeo en Rosario. Allí había una separación de los territorios para la venta de drogas.

  • “En 2014 advertí, cuando aún no era funcionario, que el problema mayor con las barras bravas era que se podía llegar en la provincia de Buenos Aires a un modelo como el de Rosario, con barras bravas de fútbol asociadas con el narcotráfico. Cuando me tocó a mi ser funcionario (en la Aprevide) directamente fuimos al hueso: consideramos a las barras bravas como mafias del fútbol”.

¿Pero las barras bravas son bandas narco?

Las barras bravas en Argentina no están organizadas como bandas de narcotraficantes. Le queda grande el mote de narcotraficantes. Pero es el sector ideal donde se desarrolla el narcomenudeo. Hay una frase conocida: “No hay narcotráfico sin narcomenudeo y no hay narcomenudeo sin narcotráfico”. La barra brava en la provincia de Buenos Aires se organiza no solo para los negocios adentro de los estadios sino también afuera. El negocio de afuera es el narcomenudeo.

¿Los grupos narco utilizan a las barras brava o las barras bravas buscan a los narcos para buscar financiamiento?

Cuando uno mira las barras grandes —de Boca, River, Independiente, Racing— uno puede ver nítido que el negocio no es solo el del narcomenudeo, sino que hay posibilidades para que la barra tenga otro tipo de negocios vinculados con el club, con la venta de entradas, etc. ¿Por qué las barras de los clubes chicos se pelean entre ellos? Porque la barra que gana, gana el territorio también. Una barra de un equipo chico del ascenso (segunda división) termina siendo un grupo delictivo que tiene el negocio del narcomenudeo, pero que necesita del negocio del narcotráfico. El modelo de la barra brava que gana un territorio y que termina armando un sistema de distribución en los barrios, se ha repetido en todas las barras bravas de la provincia de Buenos Aires.

  • “Una causa importante la comenzamos a investigar en el Mundial de Rusia 2018, con la barra del Deportivo Laferrere. En Rusia, en el Mundial, me encontré con la barra brava del Deportivo Laferrere (de la cuarta división). Me pregunté qué habían hecho para estar ahí, con qué recursos. Alla se relacionaban con la barra del Atlético Nacional de Medellín (Colombia). Iniciamos una investigación, el juzgado realizó escuchas y se terminó probando una alianza entre las barras de Atlético Nacional con Deportivo Laferrere: le provenían drogas que traían de Perú y de Ecuador, y que terminaban distribuyéndola en barrios de La Matanza, en la provincia de Buenos Aires”.

¿Los barristas solo se dedican al narcomenudeo o también actúan en otros delitos, como saqueos de negocios?

La venta de drogas en un barrio por una barra trae mayor violencia y mayor delito. Porque, así como trae muerte, trae ajustes de cuentas entre los barristas. Antiguamente los ajustes de la mafia china los hacían los chinos. Pero empezaron a tercerizar la mano de obra, y empezaron a caer detenidos barras bravas por delitos cometidos como ajuste de cuentas en supermercados chinos, pese a que no tenían que ver ellos con la mafia china. Eran mano de obra tercerizada de la mafia china. La barra de Temperley (segunda división) se habían asociado (con otros grupos delictuales) y hacía entraderas (portonazos) y había barras que se dedicaban a hacer extorsiones.

¿Por qué se producen estos fenómenos? ¿Por falta control policial o por ausencia de programas sociales?

En esos cuatro años combatimos a esos grupos como sectores mafiosos. Entender que barra brava son grupos románticos que solo están ahí para alentar a sus clubes y se pelean con otras hinchadas, es se ingenuo o relativizar el problema. La barra brava requiere de muchos soldaditos en la tribuna y en el delito, es decir, personas que se acercan a la barra como hinchas de fútbol y terminan siendo cooptados. La pobreza, la pauperización del Gran Buenos Aires es el caldo de cultivo ideal para que se desarrollen estos grupos.

  • “Pero estos grupos no podrían funcionar sin la mirada cómplice de las fuerzas de seguridad. Para que estos grupos crezcan es necesario grupos policiales cómplices que miren para otro lado. Así como nosotros combatimos a los barras bravas con buenos policías, también tuvimos muchísimos policías que mancharon el uniforme, que miraban para otro lado y terminaron siendo cómplices de las barras y de estos grupos delincuenciales”.

¿Para combatir a las barras bravas se requiere solo de una acción policial o una acción integral?

En los lugares donde tuvimos buenos resultados logramos el acompañamiento de buenos fiscales y buenos jueces. Es fundamental la justicia en esto. Muchas veces denunciamos la puerta giratoria. Es increíble ver en lugares de suma pobreza la figura del barra brava que vende drogas, que tiene un estatus distinto y vive en una casa de millonario. Esto tiene que ser una cuestión de Estado, en el cual vayan todos trabajando en el mismo sentido.

¿Qué medidas efectivas hay para controlar a los miembros de las barras bravas?

Nosotros cambiamos el paradigma de la lucha contra los barras. No teníamos relación con ellos, no pactábamos nada como se hacía antes, cuando se entendía que para evitar un mal mayor era mejor tener un diálogo con ellos. No los perseguíamos por perseguir, pero cuando sabíamos que estaban cometiendo delitos los denunciábamos. Hubo más de 100 jefes de barras bravas que terminaron presos, algunos cumplieron sus condenas y otros salieron al poco tiempo en libertad. Iniciamos, algo que antes no se hacía, aprehender a las personas que intentaban ingresar con drogas a los estadios. Mucha de esa droga era para venta adentro del estadio. Iniciamos el programa “Tribuna segura”, con el que elevamos la nómina de los barras bravas que aprehendíamos y ya no se les permitía entrar al estadio. Ahora, por distintas razones, los barras han conseguido amparos que los han sacado de esos listados y cuando se reinicie el fútbol con público, seguramente volverán a los estadios.

  • “Creo que hay que ir hacia penas más severas, hay que tipificar la figura del barra brava. Por ejemplo, demostramos que la barra brava de Independiente era una asociación ilícita. Pero muchas veces con el código penal es insuficiente para dejarlos presos”.

Publicaciones relacionadas

Marcelo Soto

Diciembre 6, 2022

Viera-Gallo, ex embajador en Buenos Aires y condena a Cristina K:  “En Argentina suele ser una práctica favorecer  a empresas para obras públicas”

José Antonio Viera-Gallo, socialista, ex parlamentario y ex ministro, fue embajador en Argentina entre 2015 y 2018, y desde esa experiencia analiza el fallo histórico que condena a Cristina Fernández, vicepresidenta argentina, a seis años de prisión por corrupción de la obra pública.

Ex-Ante

Diciembre 6, 2022

Chile y Bolivia después del Silala: Con los pies en la tierra. Por Ronald Maclean, ex canciller de Bolivia

Ronald Maclean, ex canciller y ex alcalde de La Paz.

El ex canciller y ex alcalde de La Paz, quien protagonizó una aproximación entre su país y Chile en los 90′, hace un recuento crítico de los conflictos diplomáticos entre ambos países y señala que -tras el  fallo de La Haya sobre el Silala- “el desafío de Bolivia es rescatar la diplomacia y abandonar la […]

Ex-Ante

Diciembre 5, 2022

La defensa de Ximena Fuentes del fallo de La Haya por el caso Silala: “Bolivia no puede dar pie atrás”

Caso Silala: reunión en La Moneda con el Presidente Gabriel Boric. Participaron la coordinadora ejecutiva del caso, Johanna Klein; la canciller Antonia Urrejola; la subsecretaria de RR. EE. y agente de Chile por el caso Silala en La Haya, Ximena Fuentes, y la coagente del caso Carolina Valdivia. Créditos: Minrel.

Ante las declaraciones de jueces de la Corte Internacional de Justicia que cuestionaron que el fallo adolece de una declaración que le dé fuerza vinculante a la sentencia, la agente dijo que “están los votos disidentes y hay que tomarlos como tales. Son los votos de minoría”.

Eduardo Olivares C.

Diciembre 5, 2022

Cancillería consigue 3 side letters por el TPP11 y constituye por primera vez -con ministros titulares- el comité que revisa los acuerdos comerciales

Comité Interministerial de Negociaciones Económicas Internacionales del 5 de diciembre de 2022, presidido por la canciller Antonia Urrejola. Créditos: Ex-Ante

La ministra Antonia Urrejola dijo que el asunto de las side letters lo lleva la Subrei de José Miguel Ahumada. Reconoció que Nueva Zelandia, México y Perú son los únicos que hasta ahora han aceptado la propuesta de Chile. Anticipó que en diciembre el Presidente ratificará el CPTPP.

Abogada Internacionalista

Diciembre 4, 2022

El Silala ante La Haya: cabos sin atar. Por Paz Zárate

Imagen del Río Silala, en la frontera entre Chile y Bolivia.

La Corte no se pronunció en 6 de los 8 puntos que en total las partes sometieron a su conocimiento; y en los 2 puntos en que aceptó pronunciarse, lo hizo para denegar lo que se le solicitaba. En otras palabras: la Corte no concedió a las partes nada de lo que pedían.