Qué observar. El artículo 19 del Código del Trabajo, que tiene más de 90 años, establece que “el ochenta y cinco por ciento, a lo menos, de los trabajadores que sirvan a un mismo empleador será de nacionalidad chilena”, y que “se exceptúa de esta disposición el empleador que no ocupa más de veinticinco trabajadores”.
Qué dice el proyecto. El artículo único del proyecto, aparte de rebajar la cifra de contratación de chilenos de 85% a 60%, agrega que “también estarán exceptuados de la disposición del inciso primero, aquellos empleadores que, en virtud de la estacionalidad de sus labores, requieran de un incremento sustantivo de su personal durante determinadas épocas del año”. A continuación algunos párrafos escogidos del texto.
Gremios empresariales. Desde que se lanzó la iniciativa, a la cual se le impregnará mayor celeridad, ha sido apoyada por Juan Sutil, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Cristián Allendes (presidente de la SNA), Richard Von Appen (presidente de la Sofofa) y Ricardo Mewes, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.
La defensa de Francisco Undurraga. El diputado de Evópoli afirma lo siguiente: “Este proyecto no busca quitarle el trabajo a los chilenos ni a las chilenas, por el contrario, busca hacerse cargo de una realidad, teniendo en cuenta que el 10% de la gente que vive en nuestro país es migrante”.
Telón de fondo. La crisis migratoria que sacude al país ha puesto el tema entre las principales prioridades de los chilenos, a partir del explosivo ingreso irregular por la frontera norte. En la encuesta del CEP de junio, un 61% de la población se manifestó proclive a prohibir toda inmigración en el país. En el desglose de las respuestas, los consultados del norte son mucho menos partidarios de esa iniciativa, llegando a un 46%. En la Región Metropolitana, paradójicamente, esa cifra salta al 63% y en en la zona Centro Sur a 65%.
LEA A CONTINUACIÓN EL PROYECTO ÍNTEGRO DE LOS PARLAMENTARIOS:
Publicaciones relacionadas
El objetivo de incentivar la inversión es legítimo y necesario. Pero rebajar impuestos sin compensación no es una política; es una apuesta. Lo que diferencia a los países que se desarrollan no es la pureza de sus convicciones. Es la naturaleza de sus acuerdos.
El mandatario también anunció una reforma para sancionar el traslado de migrantes dentro del país. “Ustedes saben que el crimen se mueve. Cuando nosotros vamos formando algunas disposiciones, el crimen se traslada”, señaló.
La desaprobación, en tanto, retrocedió 5 puntos a 50%. En cuanto al Registro de Vándalos e Incivilidades anunciado en la cuenta pública del lunes, un 67% está de acuerdo con la iniciativa, mientras un 28% está en desacuerdo
La desaprobación, por su parte, bajó del 53% al 47%, tras la Cuenta Pública del lunes. La proporción de personas que considera incorrecto el rumbo del gobierno disminuyó 6 puntos, cayendo al 40%. Por su parte, quienes evalúan el manejo como correcto aumentaron 6 puntos, llegando también al 40% y quebrando la racha a la […]
La pregunta relevante, entonces, no es solo cuánto redistribuir. Es desde dónde, quién decide, con qué información y a qué costo institucional. Mientras esas preguntas sigan ausentes, quedará fuera lo más importante: la enorme redistribución invisible que todos los días ocurre en la sociedad antes de que el Estado llegue.