Hace más de dos años que Roxana Carrut no puede ir más allá de la entrada de sus dos campos en La Araucanía (de 168 y 48 hectáreas), tomados desde 2019. Hoy vive de su trabajo como técnico de enfermería en el hospital de Victoria, y de la ayuda de su familia. El año pasado hizo una huelga de hambre y recibió visitas de políticos, pero nada cambió. “Esto es una guerrilla”, opina.
“Empezó con llamadas anónimas”. Roxana Carrut, 43, nació y creció en Victoria, a 60 km de Temuco. Dice que su trato con los comuneros era pacífico, hasta hace dos años: En enero de 2019 los dos campos de su marido, Andrés Hoffstetter, que ella administraba, amanecieron tomados.
¿Cómo ocurrió la toma?
Esto empezó el 2018, con llamadas anónimas de que nos iban a tomar el campo, y ya el 9 de enero de 2019 amanecieron con banderas. Pasó mientras yo estaba forrajeando los animales. A los pocos días después las casas y los galpones estaban rayados (…) Nos quemaron la siembra que teníamos de trigo, avena. Nos destruyeron cientos de metros de cerco de alambre y púas. Quemaron un bosque de pino y eucaliptus de cinco hectáreas que teníamos para pagarle la universidad a mi hijo (…). Teníamos 168 cabezas de ganado y robaron 25.
¿Cuál fue su reacción?
Hice la denuncia en fiscalía, en Conaf, pero fueron, entraron, los agarraron a tiros, y no pudieron hacer nada. Me dijeron que no pudieron hacer ninguna diligencia, ninguna investigación, porque no estaban las condiciones apropiadas.
¿Hubo desalojos?
Sí, algunas veces los sacaban y volvían. Ya perdí la cuenta de cuántas veces pasó.
¿Cuál es la situación actual?
A El Porvenir no podemos siquiera acercarnos porque nos disparan, aunque vayamos con carabineros. Tenemos amenazas de muerte reiteradas y eso es lo que no entiende el gobierno. Dejamos de ir hace un año, porque al lado está la Temucuicui y desde allá nos disparan los encapuchados.
¿Ellos están tras las tomas?
En una de las tomas hay gente de Temucuicui y está identificada con fotos. Lo que pasa es que tienen miedo de procesarlos. La última vez que fui a la fiscalía de Victoria le pregunté a una abogada adjunta si tenían miedo y me respondió que sí. Le dije: ‘imagínese nosotros como vivimos’. Es una vida completa que han truncado. Tengo una hija de 17 y un hijo de 21 que no están estudiando, porque se sienten inseguros (…). La otra toma es de una comunidad presionada por Temucuicui, donde no sólo tomaron nuestro campo. Tienen tomados cinco o seis vecinos más, y las otras son grandes extensiones de predios, estamos hablando de arriba de 300 hectáreas. Nosotros somos los más chicos.
¿Está yendo a su otro fundo, Santa Adela Sur?
Fui en la tarde (del martes 23). Fui a dejarles agua y bebidas a los dos carabineros que están en el punto de control en la entrada, a dejarles comida a mis perros y, a lo lejos, como cinco personas empezaron a decir: ‘váyanse colonos, usurpadores, váyanse mierda’. Los carabineros me empezaron a decir: ‘señora Roxana, váyase mejor, usted sabe que es por su bien, o van a venir a molestarnos, y no tenemos respaldo’”.
¿Cómo la hace sentir esa situación?
Empiezo a despotricar contra el presidente. Me gustaría que le tomaran el campo en Futrono, para que sintiera la rabia, la ira que siente uno, y lo mismo a todos los del Congreso para que realmente se legislara sobre la usurpación y la propiedad privada.
El diputado Diego Paulsen acusó que hay inacción de las policías…
Estoy de acuerdo con eso, si los carabineros están atados de manos. No saco nada con andar con un carabinero que tiene que llamar por teléfono para disparar y salvarme. El Diego Paulsen lo sabe porque en marzo del año pasado fue a mi campo y nos agarraron a balazos. Y además se fue con miguelitos en su camioneta.
Parlamentarios de la zona han pedido estado de sitio para la región. ¿Está de acuerdo?
Estoy de acuerdo, porque esto es una guerrilla y no solamente acá en Victoria. Está en Arauco, está en Los Lagos.
Usted hizo una huelga de hambre el año pasado. ¿Qué buscaba?
Sensibilizar con lo que ocurre en la región. Porque acá la gente no se atreve a decir lo que está pasando y las autoridades creen que sólo con su visita uno va a quedar bien, y se equivocan. Han venido muchos ministros, subsecretarios, seremis, intendentes, diputados, senadores, pero sólo hacen promesas de que van a actuar.
¿Se ha reunido con los delegados presidenciales?
El señor (Cristián) Barra renunció un domingo y yo tenía el martes una reunión con él. Espero que me haya coordinado una reunión con el nuevo delegado.
¿Qué espera de esa cita?
Me gustaría que el delegado llegara a hablar con las víctimas (…). Queremos seguridad, paz, tranquilidad.
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