En 48 horas, el candidato a gobernador metropolitano Claudio Orrego (DC) afirmó que su rival Karina Oliva (FA-PC) tiene un “programa pobrísimo que no sabe cuánto cuesta”, y que ella aspira a “gobernar con slogans” sin entender en qué consiste el cargo. Se trata de un tránsito de su campaña, que en primera vuelta puso el foco en sus atributos de gestor y mayor experiencia de gobierno, pero que se enfrentó con un discurso duro Oliva, marcada por un tono político y de acusaciones al ex intendente y su proyecto “del Chile pre 18-O”.
Qué observar: Ya eran varios los días que Orrego llevaba lanzando diversas críticas a Oliva, las que este miércoles amplificó: acusó una falta de programa de su contendora, quien ha comprometido en su campaña un “espacio de transformación política” en la gobernación a partir del 18-O- y asociado a Orrego a una figura de la ex Concertación previa al estallido.
- “Tiene un programa pobrísimo: 8 páginas de titulares y lugares comunes, y una candidata que no sabe cuánto cuesta su programa”, afirmó Orrego en Radio Futuro.
- Y hoy miércoles afirmó en un punto de prensa: “Uno puede protestar con slogans, pero no puede gobernar con slogans. Ya se le desgastó el slogan a Oliva”.
- “En los debates ha quedado en evidencia que ella no solo no entiende en qué consiste el gobernador: no es un cargo parlamentario, es un cargo ejecutivo, no entiende bien sus atribuciones y tampoco tiene propuestas, y no le queda otra que tratar de politizar y descalificar”.
- En días previos, el DC había logrado complicar a Oliva por el caso de un concejal que hizo campaña con ella acusado de violencia intrafamiliar -que la candidata FA admitió haber conocido-; y por plantearse desde fuera de la política tradicional, pese a que en el pasado trabajó con Alejandro Navarro y Marcel Claude.
- También le recriminó, con menos éxito, que el candidato del Frente Amplio a alcalde en San Ramón no firmó el recurso contra Miguel Ángel Aguilera, símbolo de la narcopolítica; y su ausencia de algunos debates en medios a los que se les invitó.
Qué significa: Los mensajes obedecieron a que Orrego ajustó su discurso en la recta final: en su comando explican que debió adoptar un mensaje más político, pues ya no servía solo el presentarse como el candidato con más experiencia y capacidad de gestión.
- A partir del impulso que tomó Oliva al pasar sorpresivamente a 2da vuelta, en el marco de un giro a la izquierda en las elecciones de la Convención Constituyente, ella intentó trasladar la campaña a su terreno: instalar la disputa entre lo nuevo v/s lo antiguo como el clivaje del balotaje.
- La candidata planteó que la gobernación no podía ser solo un espacio de administración y que el proyecto de Orrego “se parece más al Chile pre 18-O”. El respondió que ella “no tiene la experiencia de gobernar”, pero Oliva retrucó: “La ciudadanía está cansada de la soberbia de los mismos de siempre”.
- “Ya no servía el discurso del gestor. En una disputa entre sueños y proyectos, siempre iban a ganar los sueños”, explican cercanos a Orrego, quien en principio había pensado una campaña más territorial y menos política para el balotaje.
- El ex intendente debió modificar sobre la marcha su diseño: pasar a 2da vuelta con una ventaja estrecha -cuando se vislumbraba como favorito- fue un golpe significativo. Para segunda vuelta, además, contemplaba medirse con Catalina Parot o Pablo Maltés, sus más probables contendores, pero no tenía una estrategia pensada para enfrentar a Oliva.
- El diagnóstico en su comando fue: una campaña experiencia v/s transformaciones era derrota segura, y Orrego debía contrastar con hechos concretos y tangibles que tiene más capacidad de gestión y experiencia para ser gobernador.
- De ahí que puso sobre la mesa que Oliva no sabía cuánto costaba su programa, que toda su trayectoria ha estado asociada a la política -por sus vínculos con Claude y Navarro-, y que no había actuado a tiempo con denuncias de violencia intrafamiliar, un golpe a la línea de flotación de su candidatura feminista.
- En este contexto, además, Orrego fue hoy a una plaza en Santiago Centro que se construyó durante su gestión de intendente y desde ahí dijo a Oliva que “una cosa es hablar de justicia y otra cosa construirla. Hay que demostrarlo con hechos, y esta plaza es uno de muchos hechos que Claudio Orrego puede demostrar como exalcalde y ex intendente, que le han cambiado la vida no a los ricos: a los más pobres”.
Lo que hay detrás: También Orrego entró en la dinámica de endurecer su discurso frente a Oliva, dicen sus cercanos, molesto por ataques que atribuye a adherentes de su rival, y que en privado ha calificado de fake news.
- La presidenta DC Carmen Frei indicó este miércoles que “en vez de debatir ideas, se injuria a Orrego diciendo que es pinochetista, que representa a grupos poderosos y otros falsos”, recordando la lucha por los DD.HH. de Orrego.
- Oliva ha intentado sindicar a Orrego como “el candidato del Rechazo” producto de los apoyos que ha recibido desde Chile Vamos (aún cuando él votó Apruebo).
Por qué importa: El destino de la elección es incierto para ambos comandos. Y, en ese sentido, los niveles de participación electoral serán clave.
- En la centroizquierda existe inquietud por la posibilidad de que el nivel de participación sea considerablemente menor y que ese factor termine favoreciendo a Oliva (se basan en que en la 1ra vuelta votaron mayoritariamente los jóvenes, electorado que favorece a la candidata del PC-FA).
- Por el contrario, en el FA las expectativas de un triunfo seguro que tenían hasta hace 2 semanas bajaron luego de la respuesta de Oliva en el caso de violencia intrafamiliar, su rendimiento en algunos debates, y los costos del apoyo público de Pamela Jiles.
