La última reina de Francia y el precio de su cabeza. Por Carmen Gloria Larenas

Sumergirse en la fantasía de Versalles y la vida de la polémica María Antonieta y su inconciencia, será un festín de belleza y armonía. Un viaje en el tiempo donde el deseo y la traición, tomaban otras formas bajo el lujo de Versalles.


Las artes vivas como la ópera y el ballet son un vehículo concreto para dar vida a historias y poemas, a hechos históricos y revivir, por supuesto a personajes populares por su desgracia e infortunio, la mayor parte de las veces. Es el caso de la última reina de Francia, la austríaca María Antonieta.

  • Inmortalizada en el cine por Sofia Coppola entre jardines geométricos, lujos, pelucas y cientos de macarrones de colores, su vida en la corte de Versalles hasta su muerte en la guillotina al mejor estilo Revolución Francesa, inspiró al coreógrafo francés Thierry Malandain para su ballet llamado sencillamente como ella: María Antonieta.
  • Su estreno absoluto en Chile sucederá este 10 de julio interpretado por el Ballet de Santiago del Teatro Municipal.

Razones para verlo hay varias:

  • La fiesta de colores a través de brillantes vestuarios, telas texturadas y pelucas – tocados, inspirados en el lujo de Versalles. El diseñador Jorge Gallardo en su mejor versión apoyado por la bella confección del taller de vestuario del Teatro Municipal de Santiago.
  • Música de Franz Joseph Haydn y Christoph Willibald Gluck que nos transporta en el tiempo por su instrumentación y arreglos.
  • Ver a los bailarines del Ballet de Santiago sin zapatillas de punta y trabajando un lenguaje de movimiento lleno de sensualidad y detalles.

De las artes vivas, la danza es la que mejor conecta con las nuevas generaciones. Sin necesidad de palabras y con el movimiento y la música como vehículos de encanto y expresión, sumergirse en la fantasía de Versalles y la vida de la polémica María Antonieta y su inconciencia, será un festín de belleza y armonía. Un viaje en el tiempo donde el deseo y la traición, tomaban otras formas bajo el lujo de Versalles.

Para más contenido cultural en Ex-Ante, clic aquí.

Leer a continuación