La información sistematizada que ha hecho el gobierno respecto a los recintos que han sido atacados en el último año no tiene paragón, pues no ocurrían antes del estallido social. Las comunas de Peñalolén, Huechuraba y Puente Alto han acaparado más la atención, pero es un fenómeno que está creciendo en todo el país.
De acuerdo a las cifras que maneja el ministerio del Interior, las comisarías, subcomisarías y tenencias de carabineros han sido atacadas 585 veces entre el 19 de octubre de 2019 y la misma fecha en 2020. Aunque se registran disturbios afuera de algunos recintos, no había sido de manera sistemática como lo es ahora.
- Carabineros informó el domingo, por ejemplo, que más de 300 personas rodearon una comisaría de Puente Alto pasadas las 18 horas y destruyeron el frontis.
- Una de las subcomisarías que más minutos ha ocupado en televisión es la de Peñalolén, en Lo Hermida. Un lugar donde hace pocos días Ciper denunció a un carabinero infiltrado en las organizaciones sociales de esa comuna.
- Fuentes de Carabineros explicaron que los ataques no eran habituales y que no tienen registros antes del estallido. Según sus cifras, en los primeros 100 días a partir del 18-O, 376 recintos policiales pasaron por esta situación.
- En su libro “Siete cabezas: Crónica urbana del estallido”, el urbanista Iván Poduje cuenta que conversó en varias ocasiones con carabineros de comisarías que eran atacadas habitualmente.
- “Para el estallido hablé con el subcomisario a cargo de El Castillo, en La Pintana, con carabineros de la 52ª de Maipú y con un capitán que trabajó en la 49ª de Quilicura, y le tocó tratar con las bandas de Parinacota y Valle de la Luna. También visité la 55 de Pudahuel Sur, que por entonces era la más atacada, y luego fue superada por Peñalolén”, comenta.
Lo que hay que observar: El domingo pasado la fiscalía Oriente le imputó cargos a 9 personas por atacar la subcomisaría de Peñalolén. El 13° Juzgado de Garantía de Santiago decretó la prisión preventiva por asociación ilícita, entre otros delitos.
- El pasado 7 de octubre, tres funcionarios de la 43ª comisaría de esa comuna fueron acusados por esa misma fiscalía por los delitos de torturas en contra de menores de edad y adultos. La acusación fue apoyada por imágenes.
