Landerretche y nuevo gobierno: “El sector privado puede estar demasiado entusiasmado”

El economista de la Universidad de Chile abordó las expectativas que existen en torno a la administración del Presidente electo José Antonio Kast y se refirió a la fragmentación del Parlamento, que a su juicio forzará al gobierno entrante a priorizar el pragmatismo. Klaus Schmidt-Hebbel alertó que Chile seguirá estancado si no existen cambios estructurales.


Lo que se dijo. A un día del desembarco del presidente electo José Antonio Kast en La Moneda, el economista y académico de la FEN de la Universidad de Chile, Óscar Landerretche, abordó el clima de optimismo que percibe en parte del sector privado tras el cambio de signo político.

  • Durante su participación en el seminario Global Vinci Compass, donde compartió panel con el economista Klaus Schmidt-Hebbel, Landerretche planteó que el entusiasmo empresarial puede estar sobredimensionando.
  • “El sector privado chileno puede estar muy entusiasmado con lo que acaba de ocurrir en la política chilena, pero hay unos elementos que ustedes quieren que sean ciertos, pero no necesariamente lo son”, dijo.
  • El economista indicó que fenómenos similares se han observado en el pasado reciente.
  • “Los dos gobiernos del Presidente Piñera tuvieron un primer año muy bueno, y ese primer año ocurrió sin que hubiera ninguna política pública. Era simplemente el hecho de que había un proyecto político del mismo color del sector privado: un goodwill”.
  • Desde su perspectiva, el nuevo gobierno deberá administrar cuidadosamente ese capital político inicial para evitar que las expectativas se transformen en frustración.

Parlamento fragmentado. Uno de los principales obstáculos que ve Landerretche para la administración entrante es la composición del Congreso, que a su juicio limita la posibilidad de avanzar en reformas profundas.

  • “El problema es que cuando uno mira la configuración del parlamento, es compleja para la próxima administración. Hay un mal parlamento”, sostuvo.
  • “Las reformas hayekianas con las que deliran algunos de los ministros entrantes tienen el problema de que tienen un parlamento fragmentado. De lejos es súper fácil cambiar el Estado, echar gente, cortar programas, pero no es realmente tan fácil como se cree”.
  • Para Landerretche, el desafío del nuevo gobierno será moverse en un terreno político complejo donde el éxito dependerá de la capacidad de negociación.

Reformas pragmáticas y reactivación. El economista sugirió avanzar en cambios graduales que permitan construir acuerdos políticos en lugar de buscar reformas estructurales de gran alcance. Se trata, a su entender, de combinar reformas de mercado con políticas activas de gestión económica y el uso de herramientas tradicionales de política fiscal para estimular la actividad.

  • “Hay un truco muy viejo en el arsenal económico: activar el crecimiento mediante obras públicas y vivienda, especialmente a través de concesiones”, afirmó.
  • Para él, este tipo de proyectos permite generar empleo en el corto plazo y, al mismo tiempo, entregar respaldo político a la agenda económica del gobierno.

El factor Irán. El panel también abordó el escenario internacional, en particular el conflicto entre EE.UU.-Israel e Irán y su impacto en los mercados.

  • Landerretche expresó sorpresa por el nivel de confianza que algunos inversionistas todavía depositan en las declaraciones de Trump. “Ha habido un patrón de guerras en el último tiempo de EE.UU. que son guerras cortas, que generan una disrupción económica transitoria y luego se termina todo”, planteó.
  • El caso de Irán, a su juicio, podría ser distinto: “Hay otra hipótesis, que es la hipótesis de ‘this time is different’. Porque se sabe que Irán no es Venezuela ni Irak”.

Klaus Schmidt-Hebbel y cambios estructurales. En el mismo panel, el economista Klaus Schmidt-Hebbel coincidió en que el cambio de gobierno por sí solo no resolverá los problemas de crecimiento de Chile. Su diagnóstico es que la economía chilena se encuentra atrapada en un “nuevo normal” de crecimiento cercano al 2%, resultado de más de una década sin reformas estructurales.

  • Schmidt-Hebbel planteó además que el nuevo gobierno debería avanzar hacia un ajuste fiscal profundo, incluyendo una auditoría de las cuentas públicas encargada al Fondo Monetario Internacional para conocer la “verdadera herencia” del gobierno saliente.
  • Entre sus propuestas también mencionó la privatización parcial de empresas estatales como ENAP y cambios estructurales en el funcionamiento del Estado.
  • A su juicio, sin reformas de ese tipo Chile podría permanecer por décadas con un crecimiento bajo: “Si no hay cambios estructurales profundos, estamos estancados en el 2% o incluso menos en términos per cápita”.

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