La avenida Pedro de Valdivia, entre la Costanera y Providencia, está llena de letreros “Se vende” o “Se arrienda”. Otrora una de las más preciadas calles para el mundo gastronómico, hoy se ve poblada de casas de cambio y negocios pequeños.
Qué observar. Hace un tiempo, sin pena ni gloria, cerró el Cafetto, un restaurante y bar tradicional que se llenaba al almuerzo y sobre todo a partir de las 6 de la tarde, con la gente saliendo de sus trabajos. Aun sin brillar demasiado, tenía su clientela. Jóvenes que apreciaban sus tragos clásicos, su mesa un poco anticuada pero sabrosa. Además era parte de un hotel, el Orly, de esos pequeños establecimientos que eran típicos de Providencia. Hoy se dedica al arriendo de departamentos, una noche por 90 mil pesos.
- “Nos juntábamos siempre ahí, antes de un recital por ejemplo. La gracia es que era muy tranquilo, sin música fuerte”, dice un asiduo del local que ocupaba un amplio sector de Pedro de Valdivia. “Recuerdo que había muchos platos para picar, quesos, empanadas, ricos pisco sours”.
- Cerraba tarde, pero no tanto como el Liguria que estaba al lado. Era típico que la gente se pasaba del Cafetto al Liguria para seguir la noche. En agosto de 2024 este último clausuró sus puertas, abrió como Veguria (dedicado a la comida vegetariana) y sobrevivió apenas unas semanas antes de cerrar definitivamente.
La noche. “El tema de la pandemia y el estallido ya pasó”, dijo Marcelo Cicali, dueño de los Liguria de Luis Thayer Ojeda, Lastarria y Manuel Montt . “Fue fuerte. Cerraron muchos restaurantes. Los que optamos por mantenernos tuvimos que endeudarnos. Y eso, claro, significa una mochila financiera muy grande en el ejercicio mensual y anual. Pero, bueno, yo veo un panorama muy entretenido, veo nuevos barrios, nuevos bares que no están con esa carga que nos tocó transitar en la pandemia y el estallido. Veo una nueva generación de emprendedores en el rubro gastronómico que hacen que haya una oferta muy variada, muy potente”.
- Cicali reconoce que un problema extendido es que los locales cierran muy temprano. “Nos falta un poco más de noche. Producto de la inseguridad en Santiago y en Chile, la gente cambió sus comportamientos de consumo y sus horarios”.
- “Entonces el cliente se va a la casa más temprano, ya no hay la noche que nos gustaba, pero creo que todo se está rearmando. Veo una industria fuerte, diversa y con una generación nueva de emprendedores y de restaurantes, boliches que son una sorpresa. Y soy optimista. En los últimos años, producto del estallido y de la pandemia, la gente estuvo muy encerrada. Pero ya no es así. Por eso creo que ha bajado mucho el delivery y subió la presencia de las personas en los restaurantes”.
Cadenas. Algunos cronistas piensan que esta parte de la calle Pedro de Valdivia ha perdido parte de su prestigio. El único local de mantel largo que persiste es La Bifería, dedicado a la parrilla de buen nivel. Hoy se observan sucursales de cadenas como Fuente Chilena, un restaurante peruano estándar y un Tea Connection. “Ha perdido esa densidad gastronomía que tenía antes”, dice un crítico culinario.
- El local donde estuvo el Liguria se arrienda por 8.800.000 al mes y no tiene interesados desde hace dos años. El lugar donde funcionó Cafetto se vende por 1.680 millones el edificio entero con tres pisos y 10 piezas. Lleva un buen tiempo sin ofertas. Por estos días el lugar acogió una reunión del OS10 de la policía que se encarga de fiscalizar la seguridad privada.
- Hace unos 10 años, caminar por esta calle era uno de los circuitos más vibrantes de Providencia. Hoy se encienden voces de alarma sobre el futuro del barrio.
