Ranking Ex-Ante: expertos eligen los mejores restaurantes de Santiago

Un selectos grupo de cronistas gastronómicos, críticos de vinos, enólogos y viñateros eligieron los lugares donde mejor se come en la capital. Hubo sorpresas pero, sobre todo, una evidencia de la potente escena local.


  1. La Calma. De la mano de Mauricio Fredes, ex dueño de La Vinoteca, este restaurante dio un salto de calidad superlativo. Ofrece una comida marina que rescata lo mejor de los productos chilenos con una mirada contemporánea. “Excelente producto, servicio superior y la mano de Ignacio Uribe en la cocina. Mezcla perfecta”, dice el crítico Álvaro Peralta. Av. Nueva Costanera 3832. Loc 2, T. 9 9613 0353
  2. Baco. Un clásico chileno francés que no falla. Su dueño Frédéric Le Baux ha impuesto una ética perfeccionista en preparaciones como médula, tártaro, carnes y pescados. “No hay mejor comodín, abierto los 365 días del año, y siempre funciona. Muy buena relación precio calidad”, dice la  cronista gastronómica Loreto Gatica. Nueva de Lyon 113. (2) 2231 4444
  3. Yum Cha. La revelación culinaria del último tiempo, donde no hay carnes, sino pescados y vegetales. Técnicas ancestrales de la comida asiática, en diferentes tipos de menús que son toda una experiencia. “Es uno de los mejores restaurantes de fine dining de Santiago. Sabores asiáticos, producto local y técnica impecable, todo en un ambiente relajado”, dice Consuelo Goeppinger. La Herradura 2722, Providencia
  4. Cora Bistró. El crítico Don Tinto señala: “Manuel Balmaceda demuestra que es posible que se puede ser simple y eficiente, respetar la estacionalidad y cocinar con una nueva identidad nacional; todo al mismo tiempo”. Plato estrella: Porotos granados, cochayuyo y locos. Monseñor Félix Cabrera 14, Providencia. T. 9 4299 3861.
  5. La Mesa. Con su cocina casera, sustentable, este lugar se ha ganado un espacio entre los sibaritas. “Nace como respuesta ante la necesidad de parar, sentarse y disfrutar de lo simple y hasta obvio”, dicen sus dueños. Platos que destacan: arroz cremoso de erizos, huachalomo braseado y filete de pastoreo. Alonso de Córdova 2767, T. 9 9072 2461
  6. Fukawasa. El genial cocinero Marco Baeza, que dio vida a los mejores momentos del Naoki, presenta junto a sus hijos presenta una nueva apuesta. “Nuestro menú es una aventura culinaria que une la tradición japonesa con ingredientes frescos y autóctonos chilenos. Desde sashimis y nigiris en su forma clásica hasta creaciones con un toque chileno”, dice. Av. Nueva Costanera 3900, Piso 4. +56 9 7141 1256

Menciones honrosas: Pulpería Santa Elvira, Boragó, Le Bistrot de Lastarria.

Quiénes (y cómo) votaron

Loreto Gatica

Cora Bistró: Desde que abrió en 2022, este restaurante para el que hay que reservar, es solo para 28 personas y atiende sólo de noche, es uno de mis favoritos. Fui el martes, por las mías, no estaba Manuel Balmaceda, el chef, se cortó la luz, y aún así la experiencia fue memorable. Probé una versión propia de pollito arvejado que muero por volver a comer. Cinco entradas, cinco fondos, que no son baratos, pero hablan de Chile con sello propio.

Baco. (Ver comentario en nota central).

La Antigua Fuente: Chile no se entiende sino es entre panes. A mi me gusta la del centro, por que es el local de toda la vida, a pesar de todos los cambios siguen atendiendo las señoras se siempre, la calidad es la misma, el sabor, y si te atienden las más viejitas, el sánguche se come con una mano, y con la otra, manito toma´con quien atiende. Así es esa fuente. Aunque sea tu primera vez, tiene esa cosa transversal, deliciosa, de sentarte en la barra, del pan recién hecho, del sabor a la pasada por la plancha, que no cambia.

Boragó: El próximo año cumple 20 años, y si hay alguien que puso a Chile en el mapa es Rodolfo Guzmán. Es un referente,  una experiencia completa, una mirada distinta que vale la pena tener al menos una vez.

Casa Las Cujas: La apuesta por poner el mar como telón de fondo. Por ir más allá del producto, servicio, hospitalidad, y reinvención constante.

Álvaro Peralta

Pulpería Santa Elvira: por la forma de mostrar los sabores chilenos de siempre pero con esa vuelta de tuerca que Avilés le sabe dar.

Cora Bistró. (Ver comentario en nota central).

Demo Magnolia: Un menú de degustación que no se enreda en explicaciones y q tiene un relato coherente. Sabores intensos y muy bien logrados, como para volver a encantarse con el formato.

La Calma. (Ver comentario en nota central).

Baco: Un agrado siempre. Siempre el mismo nivel, algo más que escaso en Santiago. Y su selección de vinos por copa, notable.

Consuelo Goeppinger

La Calma: No hay mejor lugar para entender la diversidad y riqueza del Pacífico chileno. Limón, salsa verde y poco más: cuando el producto es así de bueno, no necesita mucho más para brillar.

Baco: Un clásico que nunca falla. Me gusta por su calidad y consistencia, porque tiene buenos vinos y porque siempre está abierto.

Cora Bistró: Uno de mis favoritos. Cocina de autor sin pretensiones, profundamente local y personal. La mejor prueba es un plato que me voló la cabeza: porotos granados, cochayuyo y loco. No existe en el recetario tradicional, pero es lo más chileno que hay.

Yum Cha. (Ver comentario en nota central).

Huggo Comedor: Un bistró casual donde siempre se come bien. Cocina chilena con guiños mediterráneos, rica y sin pretensiones.

Pilar Hurtado

Chiuso

Fukasawa

Prístino

Pulpería Santa Elvira

YumCha

Ana Riveros

La Calma

Yum Cha

Baco

Boragó

La Mesa

Julio Donoso

La Calma

La Mesa

Meli Melo

Baco

Le Bistrot Lastarria

Patricio Rojas

La Mesa

Happening

Amandine

Le Bistrot Lastarria

Ocean Pacific’s

Alejandro Jiménez

La Mar

Boragó

La Calma

Fukasawa

Yum Cha

Francisco Baettig

Yum Cha

La Mesa

Pulpería Santa Elvira

Cora Bistrot

Fukasawa

Patricio Tapia

Fukasawa

La Calma

La Mesa

Ambrosía

Shu-xiang

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