Damas y caballeros, el cambio de Director Nacional del SII no es materia de celebración alguna, frente a una entidad con excesivas facultades; sino que de preocupación. Aunque ya se sabe, en este caso, más vale diablo conocido que santo por conocer.
Mucho se ha hablado del nombramiento de Javier Etcheberry como Director (s) del Servicio de Impuestos Internos. Conocido de la casa –al haber ocupado dicho cargo en la década de los 90– su designación ha causado reacciones de apoyo curiosamente afectuosas. No es para menos.
- Con una destacada participación en los gobiernos de la Concertación, especialmente con Ricardo Lagos, del que fue Ministro de Transportes y Ministro de Obras Públicas, así como también fue designado bajo su mandato como Presidente del Banco del Estado de Chile.
- Como si esto fuera poco, Javier Etcheberry también incursionó como emprendedor, fundando la empresa Klap, en el segmento financiero de medios de pago, de la cual fue hasta hace poco su presidente ejecutivo. Sin duda, una trayectoria impresionante en el ámbito público y privado.
Pero, ya no estamos en los 90. Boric tiene poco de Aylwin, Frei o Lagos. El Socialismo Democrático dista de la ya inexistente Concertación y Mario Marcel no es Foxley, Aninat o Velasco. Del mismo modo, el Servicio de Impuestos Internos –al cual don Javier llega en carácter de interino, con un claro mandato de sacar la Reforma Tributaria o al menos el Proyecto de Ley de Cumplimiento Tributario– no se asemeja a la institución que lideró en la década del 90.
Ahora, surge la pregunta: ¿Por qué el mercado y asesores y debiéramos alegrarnos por la llegada de un director del SII por sobre otro? ¿No es acaso el Servicio de Impuestos Internos un órgano eminentemente técnico, cuyo lema es simple y claro: “Facilitar el Cumplimiento Tributario”?
- Teóricamente, la designación de un director u otro a cargo de tan importante entidad fiscal debiera ser neutra. Teóricamente. Pues en la práctica, la realidad es otra.
- Es un hecho constatable que cada Director Nacional, de manera discrecional, ha impuesto su impronta y personalismo en los criterios seguidos por el SII, lo que le hace muy mal a la institución y obviamente genera desconfianza en los contribuyentes.
Llegó Etcheberry y se anuló la Circular que establecía en los hechos un nuevo impuesto respecto de las bebidas isotónicas. Bien ahí; pero, claro, existía un fallo judicial que lo ordenaba, por lo que lo mínimo era acatar el mismo. Luego, en las semanas siguientes nos encontramos con la instrucción del SII de exigir domicilio presencial a ciertas actividades, afectando en su mayor parte a la Pymes, mediante a un correo masivo.
El SII tiene mucho poder en el uso de sus facultades, por lo que cualquier error –aun cuando sea “involuntario” – es motivo de preocupación. Como si esto fuera poco, la Defensoría del Contribuyente o DEDECON ofició a la Autoridad Tributaria por bloqueos de acceso al portal web del SII de ciertos contribuyentes, sin mayor explicación.
- Imaginen a una Pyme que no puede emitir documentos tributarios o sólo de forma restringida, sin mayor motivo. Básicamente, se trata de una clausura del negocio, muy poco elegante.
- Lo anterior constituye una infracción al artículo 8 bis N°14 del Código Tributario, sobre los derechos de los contribuyentes, en el sentido que el Servicio no debe afectar el normal desarrollo de las operaciones o actividades económicas del contribuyente.
- Si bien se pueden ejercer los respectivos recursos de resguardo y vulneración de derechos, el daño ya está hecho y reparar toma tiempo.
- Esperemos que don Javier, que fue un emprendedor y conoce ambos lados, pueda tomar las medidas necesarias.
En fin, son demasiadas potestades que pueden ser usadas de modos arbitrario y cualquier “error” se asume, pero sin mayor responsabilidad respecto de sus consecuencias. Explicaciones del tipo: “estamos en proceso de regularizar la situación” o “es culpa del sistema informático”, no son aceptables. Pero, por otro lado, vaya usted a equivocarse en los impuestos que declare. Reajustes, intereses y multas será lo mínimo que le llegue y todo el poder del Estado será utilizado en contra del ciudadano infractor.
Damas y caballeros, el cambio de Director Nacional del SII no es materia de celebración alguna, frente a una entidad con excesivas facultades; sino que de preocupación. Aunque ya se sabe, en este caso, más vale diablo conocido que santo por conocer.
- Lea también. Las primeras definiciones de Javier Etcheberry sobre el rumbo del Servicio de Impuestos Internos
Las primeras definiciones de Javier Etcheberry sobre el rumbo del Servicio de Impuestos Internos.https://t.co/aNjVEbu5JI
— Ex-Ante (@exantecl) July 11, 2024
