-¿Cuál es el origen de tu libro “Dignos. Crónica del estallido social”?
-La tesis que me lleva a escribir el libro es que había que volver a los hechos y a los personajes del estallido con el mayor detalle posible para tratar de entender el evento completo. Por eso es una crónica: una revisión cronológica de cómo se dieron las cosas.
-Dices que “el corazón del estallido fue la violencia contra la infraestructura pública y privada, pues ésta adquirió un valor simbólico: se convirtió en una afirmación del valor y la dignidad de la persona por sobre lo meramente material”. Es una conclusión provocativa, que recuerda las imágenes de los manifestantes tirando televisores a la barricada. ¿Por qué se llega a esa violencia extrema y sin sentido?
-En efecto, la imagen que mejor retrata esa idea es la del encapuchado quemando una TV de plasma, que fue tan celebrada en su momento. Una de las conclusiones del libro es que la violencia terminó justificándose a sí misma en la oposición vida / cosas, como si romper y quemar fuera una afirmación de la dignidad de la vida. Por eso era tan difícil detenerla, ya que incluso la gente que no la apoyaba, la prefería a la fuerza policial necesaria para detenerla.
-¿Fue una violencia organizada más que espontánea?
-Ascanio Cavallo destacó en la presentación que el libro logra retratar a muchas de las orgánicas y grupúsculos detrás de buena parte de la violencia vivida, que son principalmente anarquistas, extremistas de izquierdas y barrabravas, además de actores del crimen organizado, y no grandes organizaciones. En este sentido, el estallido tiene un fuerte elemento de espontaneidad, de evento y accidente, pero gran parte de sus actores colectivos tienen una historia previa, no salen de la nada.
-Hubo casi 20 mil actos violentos (según un informe de Carabineros y la Fiscalía). ¿Cuáles fueron los costos para el país? ¿Superaron los del terremoto del 2010 y originaron una crisis económica que se prolongó cinco años, de la cual todavía hay secuelas?
-Así es. El grado de destrucción alcanzado es demencial. Es un evento social cataclísmico, que incluso terminó modificando el clivaje político de Chile, desplazando al Sí y el No del plebiscito del 88.
-¿La izquierda más ultra vio una oportunidad de derribar a Piñera y escalar hacia el poder, quizá total?
-No creo que buscaran el poder total, pero sí derribar a Piñera, a quien usaron como chivo expiatorio, disfrazándolo de Pinochet. En ese ritual participaron el Partido Comunista, que insiste hasta el final en tratar de hacerlo caer, y parte del Frente Amplio. El resto de la izquierda fue acomodaticia y más pragmática: hicieron de interrogador bueno y le hicieron ver a Piñera que si entregaba la Constitución, colaborarían. Fueron por el poder constitucional, entonces. En vez de derribar a Piñera disfrazado de Pinochet, querían su propia Constitución del 80. Pero les terminó saliendo el tiro por la culata.
-El 12 de noviembre, con la policía desbordada, Piñera decide negociar para reformar la Constitución. El Partido Comunista se negó a firmar el documento del 15-N. Lo mismo el Partido Progresista de Marco Enríquez-Ominami. ¿Cómo analizas la decisión de Piñera?
-El 12 la única alternativa era sacar a los militares a reprimir manifestaciones en extremo violentas. Eso habría terminado con centenares de muertos, con los militares de facto en el poder preguntándose cómo lograr una amnistía y con Piñera sin terminar su presidencia y probablemente condenado por violaciones a los derechos humanos. El efecto político habría sido que se actualizara el clivaje del 88: Piñera habría sido, para todos los efectos, un segundo Pinochet. En vez de eso, el clivaje se invirtió, y los violentos, los antidemocráticos y los que deben dar explicaciones hoy son los actores de izquierda que avalaron la violencia.
-Para sus críticos, el Frente Amplio venía de la izquierda revolucionaria de los años 60, entre otros el MIR, y subyugó a la izquierda democrática.
-El autonomismo, base ideológica del Presidente Boric, proviene del MIR ochentero y noventero. De ahí todo ese rollo con los movimientos sociales. El estallido, en muchos sentidos, fue interpretado por la izquierda que se marginó de los acuerdos de la transición como su “momento”, su “oportunidad histórica”. Pero terminaron arruinando a la centroizquierda entera, que esta vez no tenía fuerzas.
-¿Qué ecos del estallido siguen resonando en la política actual y en la campaña presidencial de Jara y Kast?
-Más que ecos, el Chile post estallido es la cancha misma donde se juega esta elección. El proceso del estallido parece haber cambiado el clivaje político de Chile. Es decir los ejes de su configuración política. Antes era el Sí y el No, dictadura o democracia. Ahora es algo que gira en torno a la modernización capitalista y el octubrismo. Esto ha comenzado a ser reconocido por la academia, como se ve en la más reciente entrevista del sociólogo David Altman en el diario La Nación de Argentina, así como en la última columna de Alfredo Joignant. Esta tesis ha sido bastante resistida por la izquierda, pues les augura un futuro cuesta arriba. Pero parece cada vez mejor fundada.
Para más entrevistas en Ex-Ante, clic aquí.
Ver esta publicación en Instagram
Publicaciones relacionadas
La exdirectora de Presupuestos, quien en 2016 cursó un magíster en ciencia política en la Universidad de Nueva York, registra estado de “incumplimiento” en la nómina de ANID sobre obligaciones de retribución de los beneficiarios de Becas Chile. En el entorno de Martínez señalan que es sólo un problema administrativo, ya que aún no ha […]
Luego de que el Gobierno consiguiera el rechazo en el Senado a la norma que permitía a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) acceder a información bancaria sin autorización judicial previa, Hacienda prepara una fórmula para la comisión mixta: mantener las facultades del juez, potenciar el rol de Fiscalía y acelerar los plazos para resolver […]
El constitucionalista, militante DC con larga trayectoria política -enfrentó a José Antonio Kast en las elecciones de la FEUC de 1987-, tiene experiencia en acusaciones constitucionales. Defendió a Yasna Provoste y Carmen Castillo y se opuso públicamente a las acusaciones de la oposición contra Harald Beyer, Marcela Cubillos y Emilio Santelices. Su tesis es que […]
En medio de la estrechísima elección entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, a quienes hoy los separan menos de 20 mil votos, el presidente del directorio de la Cámara Chileno Peruana de Comercio, Jaime de Orbegoso, señala que existe preocupación por el discurso antisistema de Sánchez, el candidato de izquierda. Aquí el análisis del abogado […]
“Si hay que abstenerse, me abstengo”, afirmó a Ex-Ante la rectora electa de la Universidad de Chile tras reconocer las millonarias inversiones que perdió en el grupo Sartor que controlaba Pedro Pablo Larraín. El caso Sartor abrió una investigación de Fiscalía y puso en la mira la propiedad del club deportivo, tras lo cual Mizala […]