Van ya 9 días desde que fue ungida por la expresidenta Michelle Bachelet como su opción presidencial, y la exministra Paula Narváez aún no se pronuncia sobre asumir una candidatura. Reservadamente ella y sus cercanos han estado desplegándose para asegurar apoyos internos o una primaria en el PS, antes de dar el salto y dejar su cargo en la ONU, que le impediría referirse a una candidatura.
Panorama general: Bachelet dejó su usual silencio en la coyuntura política como alta comisionado ONU para los DD.HH., y firmó el lunes 28/12 una carta PS en apoyo a Narváez, impulsada por militantes mujeres socialistas PS para hacer frente a una misiva de diputados que pedía al presidente del partido Álvaro Elizalde ser el abanderado.
- No obstante, la carta solo apuró conversaciones que sostenía desde noviembre Narváez sobre una opción presidencial, con exasesores y figuras del bacheletismo (la exjefa de gabinete Ana Lya Uriarte, y la presidenta de Horizonte Ciudadano -fundación de Bachelet-, Paulina Vodanovic).
- Bachelet firmó porque le preocupaba la incapacidad de la centroizquierda de posicionar figuras nuevas en los primeros lugares de las encuestas, mientras irrumpen Daniel Jadue y Pamela Jiles.
El suspenso de Narváez: La exvocera de Gobierno no se pronunciará públicamente al menos hasta mediados de enero. Está a la espera de aunar apoyos internos suficientes en el PS o que al menos se asegure la realización de primarias para escoger al candidato, según confirman fuentes cercanas.
- Las condiciones obedecen a que para emprender una candidatura debe primero dejar su cargo en la ONU (Especialista en participación política de mujeres para América Latina y el Caribe), y no lo hará hasta asegurar piso suficiente en el PS.
- Ya sumó 2 apoyos clave a nivel interno: el de los expresidentes PS Camilo Escalona e Isabel Allende, principales figuras de las facciones “Nueva Izquierda” y “Grandes Alamedas”, sectores relevantes en la alianza que llevó a Elizalde al cargo. También adhirieron, de la disidencia, Maya Fernández y Mahmud Aleuy.
- Definitorios serán los acercamientos con Elizalde y su secretario general Andrés Santander (también de “Grandes Alamedas”).
- Tras la irrupción de Narváez como opción de Bachelet, Elizalde ha transmitido dudas de aventurarse en una carrera presidencial. “Prefiero que se decida respecto de esas otras alternativas”, dijo la semana pasada.
- En parte de la mesa PS aún no están convencidos sobre la opción de Narváez, aludiendo una falta de conocimiento en la opinión pública.
- Eventualmente podría inscribirse en una primaria el senador José Miguel Insulza, aunque su figura ha perdido apoyo en el PS tras el 18-O.
Los tiempos: Un anuncio de Narváez dependerá de cuándo se produzcan los acercamientos con Elizalde. No sucedería antes de la próxima semana: hoy la directiva PS está enfocada en inscribir las candidaturas a la Convención y a alcaldes el 11/01.
- Después se intensificarán las conversaciones para el comité central del 16/01, en que definirá el mecanismo presidencial PS.
- Narváez buscará aunar el apoyo de Elizalde y Santander para que se haga una primaria, y eventualmente para su candidatura, si el senador PS no compite. La exministra está consciente de que sus respaldos son relevantes para que despegue su opción, por el control que tienen de la “máquina” territorial PS.
- Dependerá de esas conversaciones que pueda efectuar un anuncio antes del comité central. Por ahora, Narváez sigue de vacaciones en Puerto Montt.
Ojo con: Los cercanos a Narváez buscan dejar en claro que su candidatura no está asociada a la disputa por el control interno del PS a Elizalde, Santander y Escalona, de cara a la elección interna socialista de mitad de año, a la que el senador no puede repostular.
- En la mesa PS leyeron también de esa forma la irrupción de Narváez, producto del respaldo que le dio Aleuy -férreo opositor de Elizalde- y de las declaraciones de Uriarte, que dijo que si Elizalde quería ser candidato debía suspender sus funciones como presidente PS.
- Escalona advirtió que algunos “quieren apoyarse en Narváez para actuar en contra de la dirección PS” y hacer “un ajuste de cuentas de los últimos 30 años”.
