En una jornada que algunos describieron como impecable, hubo cierta demora en la entrada de los presidentes, se escucharon gritos que interrumpieron la ceremonia y sucedió un error con la ministra de Educación. La más aplaudida y abrazada fue Cecilia Morel.
El panorama. Chile es conocido como un país extremadamente formal, de ahí -para algunos- viene su costumbre de solucionar problemas con leyes o constituciones. El cambio de mando fue probablemente reflejo de aquello. Debe ser uno de los procesos más rígidos del continente y eso es una buena noticia.
- Pero la pompa del cambio de mando Boric-Kast se desplomó un poco cuando al final estaban presentando a los nuevos ministros para que juraran o prometieran que iban a cumplir las leyes. Cuando se daba por finalizado el protocolo, alguien dijo: “Qué pasa con María Paz”. En efecto se habían olvidado de nombrar a María Paz Arzola, ministra de Educación. Pasaron algunos minutos antes de arreglar el entuerto.
- El formalismo lleva a que se alargue la ceremonia, causando bostezos entre los invitados extranjeros. Milei se sienta hacia atrás y pone sus manos sobre el regazo. Se mueve entre el aburrimiento y la curiosidad.
Saludos. Un ítem importante a evaluar son los abrazos. ¿Quienes fueron los más solicitados? Sin duda, Cecilia Morel, en segundo lugar Pamela Jiles, que acaba de perder una votación para ser presidenta de la Cámara de Diputados.
- Jiles llegó después del mediodía, con una tenida roja, y fue saludada especialmente por gente de derecha. Fueron muy sentidos los abrazos con Rojo Edwards y sobre todo con la viuda del ex Presidente Piñera. Morel estaba al lado del cardenal Fernando Chomali, que conversaba muy entusiasmado.
- El cardenal es hermano de May Paulina Chomali Garib, una médica cirujana y especialista en salud pública chilena, designada como ministra de Salud.
Aplausos. Otro punto de interés es el aplausómetro. A las 12:12 entra el entonces Presidente Boric, que es muy aplaudido y saluda muy cordial a Javier Milei, que lo recibe casi sorprendido. Algunas personas gritan “¡Boric, amigo, el pueblo está contigo!”.
- Pero luego fue ampliamente superado por Kast que tuvo más aplausos y muchos gritos de “!Viva Chile!”. “Por fin tenemos patria”, dice fuerte una mujer.
- A diferencia de Boric, que da apretones de mano firmes y expresivos, Kast parece muy concentrado. A Milei le hizo una seña con la cabeza y le dio un abrazo muy afectuoso a Cecilia Morel, de traje naranja, que para algunos se ha convertido en un símbolo de la República, porque es transversal.
El edificio. Entre arquitectos hay una ardua disputa sobre el aspecto tosco del Congreso: es difícil encontrarlo bonito, el punto es si tiene aspectos logrados. Pocos urbanistas olvidan que el concurso para hacer el edificio se realizó en 1988, en los estertores de la dictadura y que el segundo lugar fue nada menos que una obra de Borja Huidobro, una de las estrellas de la arquitectura, obviamente superior al proyecto ganador.
- Otro gallo cantaría si el edificio de Borja García-Huidobro S., Paul Chemetov y Jorge Figueroa hubiese ganado. Debemos reconocer, sin embargo, que la sala plenaria del senado tiene cierta impronta, sobre todo por el diseño de la lámpara gigante de formas cubistas que cuelga desde el centro.
- El evento no fue puntual. Empezó 12 minutos después, lo que para parámetros latinoamericanos no es tan malo. Si bien Boric llegó al edificio a la hora exacta se demoró para entrar al plenario. Lo mismo Kast. La gente espera de pie por varios minutos con cara de cansancio.
- Se podría hacer un ranking con quiénes fueron los más populares en la antesala, cuando la gente llena los pasillos y produce enormes tacos. Sin duda la que se lleva el primer lugar es la viuda de Piñera. Milei es otro que tuvo muchos saludos.
- Desde la tribuna, donde está la familia del Presidente, se ve otro cambio de mando, más emotivo, más entusiasta. Acá se aplaude a Kast con mucha fuerza, lo que implica el desafío de manejar las expectativas. Entre el público hay personas vestidas de campesinos o con indumentarias indígenas.
- Este evento tiene momentos especiales, como cuando Boric entra como presidente y sale como simple ciudadano. Boric se ve relajado, contento y al final se retira con su gabinete. Van a un asado.
- Bernardo Fontaine, quien reconoce no tener un rol formal en el gobierno, está en la tribuna. “Kast carga sobre sus hombros la esperanza y los sueños de todos los chilenos y tiene toda la fuerza para producir el cambio que permita sacar a Chile del pantano que nos metió el presidente Boric”, comenta.
- En el pasillo aparece Iván Moreira. “En muy poco tiempo, Kast pudo unir a la derecha, cuando estábamos muy divididos. Tenemos confianza en que va a dar señales claras de austeridad, cautela y equilibrio. No podemos estar en medio de una guerra comercial entre China y Estados Unidos”, dice.
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