Adiós a Héctor Noguera, el gran actor de Chile, y sus anécdotas con el poder

La muerte de Héctor Noguera deja un vacío en el teatro chileno. Era considerado un modelo para actores y también destacaba por su estado físico. Tataranieto del presidente José Joaquín Prieto, fue cercano a Boric, opositor a Pinochet y tuvo un incómodo encuentro con Aylwin.


Qué mirar. Noguera, uno de los mayores actores de Chile, murió este martes. Fue diagnosticado con un cáncer terminal hace pocos meses. Al principio había seguido filmando la teleserie Aguas de Oro desde Santiago, pero ya en los últimos días dejó de hacerlo.

  • Hoy Boric, de quien era cercano, decretó duelo nacional. “Ha partido Héctor Tito Noguera, un gigante de Chile, un gigante del teatro, un gigante de la cultura”

Su trayectoria. Nació el 8 de julio de 1937 en Santiago. Por el lado paterno, era tataranieto de José Joaquín Prieto, presidente de la República de Chile entre 1831 y 1841. Fue criado por su madre, y sus abuelos, pues su padre murió cuando tenía dos años.

  • Quiso estudiar arquitectura, pero finalmente optó por la escuela de teatro en la Universidad Católica. En la pantalla grande, debutó en el filme Deja que los perros ladren, escrito por Sergio Vodanovic y dirigido por Naum Kramarenco. En la pantalla chica hizo junto a Malú Gatica el teleteatro  El invernadero (1963) en Canal 13, basado en El león dormido, de Graham Greene.
  • Destacó por su amplia paleta actoral, que le permitió brillar en cine, teatro y televisión. Algunos de sus grandes roles aparecen en la película El chacal de Nahueltoro; en la obra de teatro Rey Lear, de Shakespeare, traducida por Nicanor Parra y dirigida por Alfredo Castro; y en la teleserie Machos.
  • Fue un gran modelo para actores, que destacan su generosidad. Juan Pablo Bástidas, que trabajó con él en teleseries, recuerda: “Era un gran trabajador del teatro. Esa era su gran virtud. Era un referente en muchos sentidos. Un tipo generoso con su oficio y su sala también. Nos prestó el Teatro Camino para una obra demasiado experimental (Extramuros) para otras salas del circuito, entendiendo todos que era ir a pérdida”.
  • Y pone un dato respecto a su formidable estado físico. “Era un gallo que nadaba todos los días, incluso cuando haciendo Sucupira nos quedábamos 1 semana en Zapallar, uno lo veía nadando en el mar mientras los “jóvenes” lo mirábamos desde la playa”.
  • Su hija y actriz Amparo Noguera continúa la tradición del padre. “El estuvo con un cáncer que llevaba bastante tiempo y en un momento ese cáncer se volvió terminal, nosotros como familia lo vivimos de la manera más privada”, contó entre lágrimas

Política. Fue opositor a Pinochet. En su autobiografía, dice sobre el golpe: “Isidora (su mujer) y yo no nos hemos hablado desde que escuchamos la primera transmisión de Allende por la radio, cerca de las ocho de la mañana. Existe la posibilidad de que me vengan a buscar… Tampoco tuvimos que hablarnos para decidir que este día —y probablemente varios días más— las niñitas no van a ir al colegio, o que tampoco voy a tener funciones por un tiempo y tendremos que sobrevivir a esta nueva convivencia impuesta”.

  • Más tarde, en la transición, comenta un encuentro con Patricio Aylwin. Se siente nervioso y fuera de lugar. Piensa que Aylwin cree que “Chile, efectivamente, va a ser como Manhattan. Todavía no sé qué decir. Busco su mirada. Digo: ‘Presidente, soy actor, y como soy actor, me ha tocado hacer muchas giras internacionales’. Me tiemblan las rodillas. El tintineo chillón de las tazas de porcelana. ‘Y cada vez que salgo del país, me preguntan por Pinochet y no por usted’. Silencio”.

Papeles secundarios. El crítico Joel Poblete señala: “La última vez que lo vi en teatro fue el año pasado junto a otro grande, Jaime Vadell, compartiendo escenario y destacando aunque no fuera el protagonista. Porque ese fue uno de sus rasgos más característicos: la capacidad de brillar tanto en roles protagónicos como secundarios; la generosidad para compartir escena o pantalla con sus colegas”.

  • Poblete explica: “En cine, si bien su carrera no fue tan prolífica como en el teatro o la televisión, supo brillar en roles como los sacerdotes que encarnó en dos de las mejores películas de la historia del cine local (“El chacal de Nahueltoro” y “La frontera”). Y en el último largometraje en el que participó, “El pa(de)ciente”, de Constanza Fernández, por la que en 2023 ganó el premio Caleuche como Mejor Actor Protagónico en Cine”.

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