Luego de que Boric anunciara que el Presupuesto 2026 crecerá en un 1,7%, han surgido cuestionamientos entre especialistas y parlamentarios. Las críticas apuntan a un descalce en las cifras debido a ingresos sobrestimados, riesgos en el cumplimiento de la regla fiscal y el cambio de la “glosa republicana” por un 1% de libre disposición para el próximo gobierno.
Qué observar. Este miércoles se conocieron los detalles del Presupuesto 2026, que deberá ser ejecutado por la próxima administración. El martes, en cadena nacional, el Presidente Gabriel Boric anunció que el gasto público crecerá en 1,7%, el menor incremento desde 2023, cuando aumentó en 1,1%.
- La cifra es “consistente con el cumplimiento de la meta fiscal que comprometimos de 1,1% de déficit”, lo que permitiría dejar “encaminado al país a eliminar su déficit estructural para 2029”.
- Lo que no dijo el Presidente es que, en los últimos tres años, las metas no se han cumplido. Y que el Informe de Finanzas Públicas que entregó el ministro de Hacienda, Nicolás Grau (FA), en el Congreso corrige el déficit estructural para este año a -2,2% desde el -1,8% que había estimado hace tres meses y el 1,1% considerado en el proyecto de presupuesto de 2025.
- En el proyecto para 2026 -que bordea los US$90 mil millones- se estima un crecimiento económico del 2,5% y una inflación promedio anual del 3,1%.
- El erario contempla un crecimiento de 5,6% en Salud, concretando un alza de más de 30% durante el actual mandato. En la PGU, habrá un aumento del 8,9%, mientras en Vivienda se estima un incremento en torno al 7,6%, totalizando un crecimiento de 37% en los cuatro años. Seguridad pública crecerá un 1,2%, acumulando un alza de 16,7% durante esta administración.
- En la iniciativa se fija una autorización máxima de endeudamiento de hasta US$17.400 millones tanto a nivel interno como externo.
Variación por ministerios y reparticiones:

Ingresos sobrestimados. La exdirectora de Presupuestos y académica de la Universidad San Sebastián, Cristina Torres, señala que un crecimiento del gasto para 2026 de 1,7% significa una variación real de 3,3% si se compara con la ejecución esperada para el presente año, y 4,1% si el Ejecutivo logra profundizar los esfuerzos de contención de gasto para dar cumplimiento de su meta de Balance Estructural en 2025.
- “Si bien el guarismo anunciado es inferior a la tasa de crecimiento del gasto de los últimos 10 años, que asciende a 4,9% real, un crecimiento del 3,3% respecto del gasto proyectado para 2025, es un esfuerzo insuficiente en un contexto de estrés fiscal, en línea con lo señalado por el Consejo Fiscal Autónomo y los resultados fiscales obtenidos consecutivamente, en años sin shocks extraordinarios”, afirma.
- El ex Dipres y académico de la Universidad de Los Andes, Matías Acevedo, sostiene que la cifra de crecimiento de 1,7% “podríamos decir que es austera. Sin embargo, no es así porque nuevamente los cálculos de ingresos están sobrestimados”.
- “Esto llevará a que la tarea del ajuste del Presupuesto finalmente lo tendrá que hacer el próximo gobierno”, agrega.
Regla fiscal. Este aspecto también ha generado cuestionamientos entre los parlamentarios. El diputado y jefe de bancada de RN, Frank Sauerbaum, quien integra la comisión mixta de Presupuesto, sostiene que “la cifra que se presenta es engañosa”.
- “Esta presentación se da tras sucesivos incumplimientos de metas fiscales, que a nosotros nos hacen dudar respecto a las reales intenciones del Gobierno de ajustarse a la regla de balance estructural que ellos mismos se impusieron. En eso vamos a poner especial énfasis junto con la determinación de los ingresos para los años siguientes y el pago de deuda que se calcula pudiera llegar a más de US$4 mil millones para 2025 y 2026”, dice el parlamentario.
- Una minuta del comando de Evelyn Matthei sostiene que “el gran problema es la sobrestimación de ingresos. Hacienda sigue proyectando cifras que no se condicen con la realidad: Para que las cuentas calcen este 2025, la recaudación tendría que crecer más de 11% en lo que queda del año, algo prácticamente imposible”.
- El documento agrega: “Así se consolida un patrón: sobreestimar ingresos, gastar demás y seguir desviándose de la meta fiscal que ellos mismos se fijaron. Esta contabilidad de ficción le permite al Gobierno justificar más gasto, pero en la práctica significa seguir acumulando deudas y postergando pagos a proveedores, como ya se ha visto en Vivienda y Salud”.
Glosa republicana. El mensaje no incluye la “glosa republicana”, recursos que tradicionalmente —desde el retorno a la democracia— un gobierno deja para libre disposición del siguiente. Grau anunció que, en su lugar, se dispuso la posibilidad de reasignar un 1% del total del Presupuesto.
- Pese a que se trata de una de las 34 medidas propuestas por Comisión asesora para reformas estructurales al gasto público, desde la oposición cuestionan que la próxima administración podría quedar de “manos atadas” y la reasignación de recursos podría afectar áreas sensibles del erario nacional, debido a la estrechez fiscal.
- Tanto Matthei como José Antonio Kast se han manifestado contra la eliminación de la glosa. Mientras, Jeannette Jara elevó el tono y afirmó en CNN Chile que “lo más adecuado sería que se repusiera (…). Es importante que el gobierno entrante pueda tener cierta flexibilidad para poder poner énfasis en lo que van a ser los primeros momentos de su gestión”.
- “Si se logra reponer en el Parlamento, la voy a utilizar prioritariamente en la reconstrucción de las viviendas del incendio de Viña del Mar”, planteó la candidata oficialista, distanciándose de la actual administración.
Flanco con Kast. Al presentar el Presupuesto en cadena nacional, Boric abrió un nuevo flanco con Kast y utilizó los mismos argumentos con los que Matthei ha cuestionado al candidato republicano: el recorte en el gasto de US$6 mil millones.
Revisa aquí el proyecto completo:
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