Donald Trump está desafiando el conteo de votos en cuatro estados clave: Georgia, Pensilvania, Wisconsin y Michigan. La campaña del empresario ya ha presentado demandas en los tribunales de esos estados con el fin de que se detenga el escrutinio pues acusan un fraude electoral en su contra.
¿Qué busca Donald Trump?:
- El presidente reclama el recuento de los votos en Wisconsin, donde asegura que existen “irregularidades en varios condados”. En este estado, que cuenta con 10 votos electorales, Joe Biden aparece como ganador por un pequeño margen de 49,6% –20.000 votos–, lo que podría acercarlo a la Casa Blanca.
- Trump también quiere frenar el conteo de votos en Michigan, Pensilvania y Georgia hasta que haya una “transparencia significativa”.
- De acuerdo con Associated Press, Joe Biden ganó en el estado de Michigan con el 50,5% de los votos. Mientras que, en Pensilvania y Georgia, Trump lleva una ventaja marginal del 50,7% y el 50,1%, respectivamente.
- Sin embargo, en estos estados aún no están todos los votos escrutados y se especula que Biden podría dar vuelta los resultados pues falta sumar los sufragios anticipados que tienden a respaldar al demócrata.
- “Están encontrando votos de Biden por todas partes: en Pensilvania, Wisconsin y Michigan. ¡Qué mal para nuestro país!”, dijo Donald Trump ayer, a través de su cuenta de Twitter.
- En el comando de Biden, en tanto, se insiste en que debe contarse “hasta el último voto”.
¿Qué puede pasar?:
- Si los jueces estatales apoyan la impugnación del presidente Trump, la elección presidencial puede terminar en la Corte Suprema de ese país.
- Actualmente, la máxima instancia judicial estadounidense tiene mayoría conservadora (6 a 3), y tres de los nueve jueces fueron nominados por Trump.
- Los demócratas temen que en esta instancia se pueda inclinar la balanza a favor del candidato republicano.
- Si esto sucede, el resultado de la elección puede tardar días. La última vez que ocurrió algo así fue en el 2000, cuando Al Gore (demócrata) y George W. Bush (republicano) se disputaban la presidencial. La Corte Suprema entregó su veredicto 35 días después de la contienda a favor del republicano.
¿Por qué importa?:
- En la elección más reñida de los últimos 20 años, cada voto cuenta. Si Biden logra arrebatarle al mandatario la región conocida como el “cinturón de óxido” –Wisconsin, Michigan y Pensilvania– tiene la elección ganada.
- Donald Trump triunfó en estos estados en 2016 por menos del 1% prometiendo reactivar las industrias de combustibles fósiles.
- Los tres estados suman 46 votos electorales, lo que los convierte en zonas clave para llegar al salón oval de la Casa Blanca.
- Ante las acusaciones infundadas de fraude hechas por el mandatario, los demócratas han reaccionado fuertemente pidiéndole que “respete los resultados”.
- Sin embargo, para algunos, “el daño ya está hecho”. “Ya sea que Trump finalmente gane o pierda, empañó esta elección ya que cuestionó la maquinaria de la democracia estadounidense”, señaló el corresponsal de la BBC en Estados Unidos, Anthony Zurcher.
En conversación con ExAnte, el académico de Queen Mary University of London, Javier Sajuria, señala que esta elección presidencial ya se convirtió en una “batalla judicial”.
- “El problema de todo esto es que es difícil lidiar con una persona que no quiere jugar bajo las reglas, como Donald Trump. Él claramente no tiene una convicción democrática, tiene una noción autoritaria del poder donde cualquier medio es válido para mantenerse en el poder”, señala.
- “La pregunta clave ahora es si el Partido Republicano lo va a acompañar en esta jugada. Eso sí que sería peligroso porque cuando los partidos institucionales dejan de cumplir las reglas, es muy preocupante”, agrega.
