El gobierno argumentó formalmente la determinación señalando que existía una dispersión de candidaturas en América Latina y “diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso”, lo que hizo inviable continuar con el apoyo que le dio Boric hace poco más de un mes. Kast no respaldará a otro candidato. Aquí el trasfondo de una decisión que no sorprendió a la derecha.
Lo nuevo. La cancillería informó este martes que el gobierno de Kast decidió retirar el respaldo que le otorgó la administración a la postulación de la ex presidenta Michelle Bachelet a la secretaría general de la ONU con el apoyo de Brasil y México. La actual administración informó además que no respaldará otras opciones que se han levantado para dirigir el organismo internacional.
- Kast se había reunido el viernes con Bachelet en La Moneda. El contenido de la conversación se mantuvo en hermetismo, aunque en el círculo del mandatario señalan que su determinación se la transmitió ese día a la ex Presidenta.
Qué dice el comunicado. A continuación la declaración emitida por el ministerio de Relaciones Exteriores, al mando de Francisco Pérez Mackenna.
- “El Gobierno de Chile informa que ha decidido retirar el apoyo de Chile a la postulación de la expresidenta Michelle Bachelet como candidata al cargo de secretaria general de las Naciones Unidas hecha en conjunto con Brasil y México.
- Hemos llegado a la convicción que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación.
- Junto con retirar el patrocinio de Chile, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas que nos representan en el exterior, dejarán de participar en los esfuerzos de promoción de esta candidatura.
- Con todo, en consideración a la trayectoria de la expresidenta Bachelet y en el caso de que ella decida continuar con su postulación, Chile se va a abstener de apoyar a cualquier otro candidato en este proceso eleccionario”.
Determinación “autónoma”. Pasadas las 13:30 horas, la ministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, afirmó que se trató de “una decisión diplomática. Observando la situación de múltiples candidaturas, falta de condiciones para generar acuerdos, la mejor posición para Chile y para la candidata era retirar el apoyo”.
- “El compromiso del Presidente era responder ‘en los próximos días’, y así se hizo, no tiene nada que ver con los otros anuncios”, agregó Sedini refiriéndose a la coincidencia con las medidas para enfrentar las alzas en los precios de las bencinas.
- La vocera insistió en que fue una determinación “autónoma”, sin detallar si se informó o no a México y Brasil, socios en la postulación. Desde el Congreso, el canciller Pérez Mackenna transparentó que, una vez tomada la decisión, se le comunicó a ambos países a través de la misión en la ONU y las respectivas embajadas.
- Sedini sostuvo que “no hay una candidatura única en América Latina ni condiciones para llegar a acuerdo. Eso ha puesto a la candidatura en una posición inviable”. Asimismo, no se cerró a que el Gobierno respalde otra postulación en caso de que Bachelet deponga su carrera a la Secretaría General.
- El canciller señaló, además, que la determinación se tomó tras una “evaluación informada y responsable (…), en función de las probabilidades reales de éxito, que hacen que esta candidatura no sea viable”.
Telón de fondo. El 2 de febrero, Boric presentó oficialmente la candidatura de Bachelet junto a México y Brasil, un asunto que Kast desconocía, pese a que él debería llevar adelante su postulación. La determinación generó malestar en la administración entrante, al punto que el entonces presidente electo dijo lo siguiente: “No queremos que un gobierno saliente deje amarrados los destinos del país en ningún sentido”.
- Kast había estado esos días con Lula en Panamá y nunca estuvo claro si le comentó su respaldo a Bachelet.
- Lo que está claro es que las administraciones de Boric, Lula y de Claudia Sheinbaum en México marcaron una línea muy crítica con Trump, por lo que la candidatura de la ex mandataria fue asociada a una carta de la izquierda regional.
- EE.UU. tiene poder de veto y todo apunta, según fuentes diplomáticas de diversos sectores, a que lo hará valer en el caso de Bachelet.
- La determinación de Boric suponía dejar en una encrucijada a su sucesor, ya que si rechaza la candidatura de la ex mandataria -como ocurrió- podía desgastar muy rápido su relación con el Socialismo Democrático, un actor clave a la hora de forjar acuerdos en el Congreso (y que ella siga corriendo con el apoyo de Brasil y México, dos pesos pesados de la región).
- Si respaldaba a la ex mandataria equivalía a enfrentarse a sectores de derecha, coalición clave para Kast en momentos en que anunció un alza histórica de los precios de la bencina que se aplicará a partir de este jueves.
- El que no haya sido una política de Estado la candidatura, al no haberse consensuado antes con los partidos y el entonces Presidente electo, se convirtió en un punto de partida para la determinación de Kast y el inevitable retiro del apoyo a Bachelet.
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