La iniciativa por US$ 10 mil millones tenía como objetivo la producción de hidrógeno y amoníaco verde. Hace dos semanas, AES Andes, compañía de capitales estadounidenses, anunció que no ejecutará la iniciativa tras revisar su cartera de inversiones y optó por concentrar recursos en proyectos de generación renovable y almacenamiento.
Lo nuevo. El viernes pasado, AES Andes ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) una solicitud de desistimiento del megaproyecto INNA, iniciativa por US$ 10 mil millones, formalizando así su retiro del sistema ambiental.
- “Solicito retirar del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto INNA”, se lee en el documento presentado, firmado por Juan Carlos Monckeberg, representante legal del proyecto.
- La iniciativa tenía como objetivo la producción de hidrógeno y amoníaco verde en la Región de Antofagasta.
No va más. Hace más de dos semanas, la compañía de capitales estadounidenses había anunciado que no seguiría adelante con el proyecto, al decidir concentrar sus esfuerzos en generación renovable y sistemas de almacenamiento, en línea con los lineamientos de su matriz en Estados Unidos.
- Ese anuncio, sin embargo, no implicaba automáticamente el retiro formal del proyecto ante el SEA, trámite que debía realizarse para cerrar su tramitación ambiental.
- Según pudo averiguar este medio, ese mismo día la empresa solicitó una reunión con la autoridad para definir cómo proceder.
- Con el ingreso del desistimiento, la iniciativa pasará ahora a figurar como “desistida”.
- Desde la empresa subrayaron que la decisión no pone en duda el potencial del hidrógeno verde en Chile, ni la compatibilidad del proyecto con otras actividades en la zona, sino que responde a una priorización estratégica del portafolio en función de condiciones de mercado, creación de valor y foco operativo.
- “Si bien INNA es un proyecto absolutamente compatible con otras actividades que se desarrollan en la zona, AES Andes ha tomado la decisión de priorizar sus esfuerzos en el desarrollo y construcción de la cartera de proyectos renovables y de almacenamiento de energía, siguiendo el lineamiento de su matriz en Estados Unidos”, señalaron.
- La decisión se da en un momento en que las expectativas de la industria del hidrógeno verde se han ido enfriando a nivel global.
- En Chile, pese al impulso político, los avances concretos han sido más lentos de lo que sugieren los anuncios oficiales.
El conflicto. INNA ha generado debate por el impacto que podría tener en el observatorio Cerro Paranal, uno de los centros astronómicos más importantes del mundo.
- La Sociedad Chilena de Astronomía emitió una declaración oficial donde afirman que el proyecto amenaza con alterar las condiciones que posicionan a Chile en el epicentro de la astronomía mundial.
- A esto se sumó que durante la campaña presidencial, el presidente electo José Antonio Kast, fue categórico en su rechazo a la iniciativa. “Si queremos ver el tema de empleo, avancemos en Dominga, en proyectos mineros, en lugares donde no contaminen el cielo chileno”, dijo.
- Argumentó que los cielos del norte son un activo estratégico.
- Según conocedores del tema, la postura de Kast responde a que la industria del hidrógeno verde atraviesa un ajuste significativo de expectativas a nivel internacional, tras varios años de fuerte entusiasmo.
Expansión renovable en curso. Desde el lanzamiento de su estrategia Greentegra, AES Andes ha incorporado 2.181 MW de generación renovable y baterías en Chile, lo que le ha permitido alcanzar un 70% de su parque energético basado en fuentes renovables.
- Actualmente, la compañía está enfocada en el comisionamiento de Andes Solar III y Bolero BESS, con miras a obtener su operación comercial durante la primera parte del año.
- En paralelo, avanza en la construcción de cuatro nuevos proyectos —Arenales, Cristales, Pampas y Atacama BESS— que en conjunto aportarán 2.363 MW adicionales.
- Con ello, la firma proyecta que hacia 2027 habrá completado un crecimiento renovable superior a los 4.500 MW.
Inversión y señal al mercado. La inversión asociada a esta expansión supera los US$ 4.000 millones desde el inicio de Greentegra, posicionando a AES Andes como uno de los principales actores regionales en generación renovable y almacenamiento.
- Según la compañía, este enfoque busca reforzar la seguridad, competitividad y sostenibilidad del sistema eléctrico nacional en el contexto de la transición energética.
- AES Andes señaló además que continuará evaluando nuevas tecnologías y soluciones innovadoras, en coordinación con autoridades y actores del sector, siempre que se alineen con sus objetivos estratégicos de largo plazo y las condiciones del mercado.
