La historia del “Mapocho pedaleable”, el proyecto por $22 mil millones que busca cambiarle la cara a Santiago

La gobernación de Santiago lanzó la licitación para hacer un paseo peatonal y de bicicletas a lo largo de 5 km entre Santiago y Providencia. Habrá playas para descansar, cámaras de seguridad y luminario especial. ¿Llegó el momento de que el río se reconcilie con la ciudad?


Qué observar. El río Mapocho, que nace en el Cerro el Plomo y cruza 16 comunas de Santiago, nunca ha sido fácil de domesticar. Su nombre significa “río de los mapuches”. En la Conquista y Colonia solía arrasar con la ciudad durante sus crecidas. Y a veces vuelve a mostrar su espíritu indómito. El 17 de abril de 2016 inundó Providencia, llenando de barro y agua a comercios y restaurantes.

  • Hoy, se abre una nueva etapa en su no siempre apacible vida. Se inició la licitación para el proyecto Paseo Urbano Fluvial Río Mapocho, una idea largamente acariciada. El paseo irá por la ribera sur del Río Mapocho, entre Puente Padre Letelier (Providencia) y el Parque de Los Reyes (Santiago). Las empresas interesadas podrán presentar sus propuestas hasta el 1 de septiembre de 2026 a través de Mercado Público.
  • Tendrá una vía peatonal (2,0–3,3 m) y otra para bicicletas (2,5 m) con franjas de separación. Además, incluye zonas de permanencia tipo “playas” a lo largo del recorrido. El paseo considera iluminación continua (faroles LED y luminarias como las del Parque Forestal), sistema de cámaras de seguridad, riego, señalética y mobiliario urbano.
  • El proyecto cuenta con una inversión superior a $22 mil millones, que permitirá construir un paseo urbano de 5,2 kilómetros entre Providencia y Santiago.

Historia salvaje. El caudal que da vida al Mapocho surge en una pequeña laguna del cerro El Plomo, un santuario sagrado para los incas. Durante el período prehispánico, sus riberas fueron ocupadas por los pueblos picunches, aprovechando su curso para la agricultura.

  • Al fundar Santiago de Chile en 1541, el conquistador Pedro de Valdivia utilizó el río como una barrera natural para defender la ciudad. Sin embargo, el río presentaba un carácter indómito, con crecidas torrenciales durante los inviernos que inundaban y devastaban la urbe de forma recurrente.
  • Para contener sus aguas, a partir de 1700 se inició la construcción de los primeros “Tajamares”, una extensa obra de muros de contención de ladrillo. Estas defensas fueron ampliadas, reparadas y supervisadas por destacados arquitectos e ingenieros de la época, como Joaquín Toesca, autor de La Moneda.
  • Fue una prodigiosa obra de ingeniería, de la cual quedaban algunos pocos rastros que se conservaban en el Museo del mismo nombre. Sin embargo hoy están cubiertos de tierra. Aunque sería costoso, algunos plantean que podrían ser rescatados.
  • El ingeniero Valentín Martínez dirigió las obras de canalización del Mapocho. El centro de la ciudad quedó dividido. Al norte estaba La Chimba, famosa por sus burdeles y fondas y que inspiró algunas novelas de José Donoso. Al sur del río floreció el comercio.

El sueño de Piñera. Dominar el Mapocho ha sido un anhelo de muchos políticos y urbanistas. Su caudal a menudo escaso y turbio (debido a las aguas que desembocan del canal San Carlos) ha sido motivo de ironía por parte de escritores y viajeros. Sin embargo, el río es parte central de la ciudad y hoy existen iniciativas tan inesperadas como el rafting que ha realizado en sus aguas un grupo de aventureros en diciembre de 2025.

  • Una persona que soñó con “Mapocho Navegable” fue Sebastián Piñera. Lo cumplió en parte con el proyecto que en ese entonces se llamó Parque Renato Poblete. El sacerdote fue acusado de abusos y se cambió el nombre a Parque de la Familia en Quinta Normal.
  • En 2014 se pusieron en marcha las obras hidráulicas del parque fluvial. “Empezamos a soñar con este Proyecto del Mapocho Navegable, que hoy día estamos haciendo realidad en su primera etapa, porque tenemos tres esclusas sobre el río Mapocho, que generan tres espejos de agua”, dijo el exmandatario.
  • Piñera tenía una ambiciosa expectativa sobre el proyecto. “El Río Mapocho y las islas, los espejos de agua, el parque, las ciclovías, las zonas para picnic, las zonas para ejercicios y deportes, el anfiteatro que va a tener este parque, para que pueda haber música, espectáculos artísticos… y hacer de Santiago una ciudad más humana”, señalaba.
  • El Parque de la Familia abarca 13 hectáreas y tiene una laguna de aguas mansas de 7 hectáreas en su interior. Pero en 2019, los botes que navegaban por la laguna dejaron de funcionar. No se descarta que vuelva a ser navegable más adelante.

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