La centroizquierda inscribió su lista parlamentaria como “Nuevo Pacto Social”: enterraron así la denominación Unidad Constituyente, que duró 11 meses y tuvo dispares resultados electorales. Pero, por sobre todo, no consiguió despercudirse de la marca Concertación, que persigue a sus partidos (y su candidata Provoste) tras el 18-O. El nombre lo propuso el Partido Liberal y podría asentarse como la nueva denominación de coalición.
Qué observar: A último minuto, los partidos de U. Constituyente (DC, PS, PPD, PR, Ciudadanos y los ex frenteamplistas del Partido Liberal y Nuevo Trato) dejaron atrás la denominación con la que las fuerzas de la ex-Concertación se habían reagrupado el 30/09/2020, cuando suscribieron un pacto de alcaldes y gobernadores al que invitaron al PRO y Ciudadanos. A esa altura ya se había roto la Nueva Mayoría, luego de la derrota electoral 2017 (la DC entonces se desmarcó y el PC luego se alejó y formó alianza con FA).
Lo que hay detrás: Aún cuando la entrada de los ex-FA y la salida del PRO terminó por gatillar el cambio de nombre, en las fuerzas de centroizquierda se venía conversando hace meses que Unidad Constituyente no se había logrado instalar como una marca que hundiera a la de la ex–Concertación. Se trataba de un tema que los perseguía desde el estallido social, a raíz de que fue ese bloque el que gobernó 24 de los 30 años impugnados en el 18-O.
Por qué importa: La marca Concertación se instaló en el debate de sus 3 precandidatos en la campaña de primarias -intentaron desmarcarse del conglomerado que gobernó la transición en sus primeros debates-, y sobre todo en la que resultó electa abanderada de toda U. Constituyente, Yasna Provoste (DC), a quien la emplazaron por el rol que han tenido los democratacristianos en poner matices a transformaciones que empujaba la izquierda, y por haber sido 2 veces ministra de los gobiernos de la Concertación. Y ya hay atisbos de que Boric intensificará esas alusiones.
Qué significa: Las conversaciones para el cambio de nombre estuvieron cruzadas por la posibilidad de que “Nuevo Pacto Social” quede establecido como nombre de la coalición: existe voluntad, pero dependerá de cuánto prenda en identificación ciudadana, y si el bloque se proyecta realmente (lo que dependerá de su resultado presidencial y parlamentario).
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