Negligencia del Colegio de Arquitectos deja stand vacío de Chile en Congreso Mundial de Barcelona

Un stand vacío. Esa fue la fue la imagen que circuló el fin de semana de la presencia chilena en el Congreso Mundial de Arquitectura de Barcelona. Destacados arquitectos cuestionan la medida.


Qué mirar. La publicación de Santiago Adicto, creado por Rodrigo Guendelman, señaló: “lo que ves es el espacio del Colegio de Arquitectos de Chile. El espacio que representa a Chile y a su arquitectura. El lugar donde debiéramos estar mostrando a nuestro país como potencia mundial de la disciplina”.

  • La polémica no tardó en prender, pues no es la primera vez que el Colegio de Arquitectos es criticado por su agenda. De hecho algunos sectores gremiales apoyaron el estallido y otros forman parte de la corriente que considera a la arquitectura un “derecho humano”.
  • El stand vacío generó amplias críticas y la entidad gremial respondió: “El Colegio de Arquitectos de Chile participó activamente en el Congreso Mundial de la Unión Internacional de Arquitectos, UIA, mediante la presencia de sus representantes en las distintas instancias oficiales del encuentro. Si bien la institución no contó con un stand en el espacio expositivo, ello respondió a una decisión de priorización de recursos y no significó una ausencia del Congreso. La representación institucional se concentró en aquellas actividades consideradas estratégicas para el cumplimiento de los objetivos de UIA y de su rol como miembro de la Unión Internacional de Arquitectos”.
  • “Nuestra consejera electa, Jadille Basa, y el consejero subrogante, Leoncio Orellana, junto a otros arquitectos y arquitectas colegiados, participaron activamente en el Consejo de Representantes y en diversas mesas temáticas, contribuyendo al intercambio de experiencias y a la discusión de los principales desafíos de la arquitectura a nivel internacional. Asimismo, el Colegio de Arquitectos de Chile, como integrante de la Región III, las Américas de la Unión Internacional de Arquitectos, priorizó su participación en la Asamblea General de la organización. Para ello, realizó el pago de su membresía anual por un monto de 1.500 euros, lo que permitió mantener la representación oficial de Chile y ejercer el derecho a voz y voto en las sesiones de UIA”.
  • “Esta participación era prioritaria para el CA y determinó recursos que hicieron inviable financiar adicionalmente la instalación y operación de un stand durante el Congreso”, señaló el Colegio, que respondió airado ante las críticas.

Críticas al gremio. Pero arquitectos reconocidos no apoyaron la explicación. Yves Besançon, que diseñó la Torre Costanera, dice: “El tema que me plantea me produce mucha tristeza al ver que nuestro Colegio de Arquitectos desaprovechó la oportunidad de instalarse con una muestra de la arquitectura chilena en este gran encuentro de Arquitectos en Barcelona en el que la Unión Internacional de Arquitectos UIA, estuvo cuatro días celebrando la arquitectura con una asistencia de más de 10.000 arquitectos de todo el mundo”.

  • “Estas reuniones son trienales y se pudo haber preparado con anticipación una austera, pero representativa instalación en el espacio que la UIA nos había destinado como país en el que obras relevantes de nuestra arquitectura y arquitectos destacados como nuestros dos premios Pritzker pudieron estar allí. A mí me parece que este no es solamente un tema económico por el costo de instalarse, sino que es un tema de gestión para conseguir los medios necesarios para la muestra chilena este año en la UIA”.

Potencia mundial. Lo que provoca molestia es que Chile tiene la marca de ser el único país de Latinoamérica, con dos ganadores del Pritzker: Alejandro Aravena (2016) y Smiljan Radić (2026).

  • El arquitecto Pablo Allard describe el asunto como “lamentable y vergonzoso”. “Un gremio que tiene a dos Pritzker no puede ser tan poco creativo”.
  • Agrega: “Me parece increíble que, la misma institución que hoy nos deja con un vacío en la UIA, tuvo la convicción y capacidad de sacar adelante una de las mejores bienales el año 2023, precisamente con muy pocos recursos, y recurriendo al apoyo de toda la comunidad profesional e institucional. Espero que volvamos a recuperar ese espíritu”.
  • “Si el CoArq no tenía capacidad de presentar algo, ese valioso espacio se podría haber cedido o encomendado a la AOA o a las escuelas de arquitectura. Chile cuenta con prestigiosas facultades de arquitectura que encantadas habrían colaborado en el diseño, implementación y financiamiento del stand. Incluso habría sido una experiencia formativa para futuros arquitectos”.

Decepción. Besançon explica que “nuestro país tiene mucho que decir, y mucho que mostrar en cuanto a arquitectura y urbanismo, y debe haber sido también muy decepcionante para los participantes de este encuentro pasar frente a un Stand vacío con el pendón del colegio de Arquitectos a un costado”.

  • “Afortunadamente varios arquitectos chilenos nos representaron, entre ellos nuestro premio Pritzker Smiljan Radic en una conversación con el arquitecto Enrique Walker, que fue muy interesante y difundida. Es de esperarse que sucesos como estos no vuelvan a repetirse, ya que de haber conversado previamente con universidades o con la AOA (Asociación de Oficinas de Arquitectos) y algunos sponsors se pudo haber logrado una buena representación y montaje en este Congreso”.
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