JP Morgan aborda el sinceramiento fiscal de Quiroz y advierte que la deuda superaría el límite prudente en 2028

El banco de inversión estadounidense calificó el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del primer trimestre como una revisión de la realidad fiscal y un nuevo punto de partida para las cuentas públicas de Chile. Su informe identifica ingresos sobreestimados, presiones de gasto no reconocidas y una inconsistencia de $9,6 billones en la trayectoria de deuda.


Qué observar. En medio de la polémica por las cifras fiscales heredadas por el actual gobierno, el banco de inversiones estadounidense JP Morgan publicó un informe sobre el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del primer trimestre que recoge varios de los elementos centrales del diagnóstico de Hacienda.

  • El reporte “Fiscal reality check and new starting point”, elaborado por el economista Diego Pereira, advierte que el IFP muestra un punto de partida fiscal más débil y una deuda insostenible sin nuevos ajustes.
  • Según JP Morgan, el primer IFP elaborado por la administración del presidente José Antonio Kast, cumple tres funciones simultáneas: cerrar fiscalmente 2025, actualizar las proyecciones macrofiscales para 2026 y delinear un marco pasivo de mediano plazo para el período 2027-2030.

El diagnóstico. La frase más relevante del informe es que el punto de partida fiscal aparece “notably weaker than previously signaled”, es decir, notablemente más débil que lo informado previamente. Esa definición valida el argumento de Hacienda de que las cifras fiscales heredadas no reflejaban toda la magnitud del deterioro.

JP Morgan señala que el IFP identifica tres fuentes de tensión que no habrían sido incorporadas plenamente en las proyecciones anteriores:

  • La primera es una sobreestimación sistemática de los ingresos tributarios no mineros.
  • La segunda, presiones de gasto no reconocidas vinculadas a compromisos vigentes del Estado, y
  • La tercera, una inconsistencia interna en la trayectoria de deuda publicada, que generó una discrepancia de $9,6 billones y obligó a realizar una reestimación completa.

La lectura del banco es cuidadosa y apunta a problemas relevantes en la línea base fiscal: ingresos calculados con exceso de optimismo, gastos que no estaban plenamente reflejados y una trayectoria de deuda que debió corregirse.

El cierre de 2025. En su revisión del cierre fiscal del año pasado, el banco sostiene que el resultado definitivo confirma un deterioro significativo respecto del IFP del tercer trimestre de 2024, que sirvió de base para la Ley de Presupuestos 2025.

  • Según JP Morgan, las cifras fiscales muestran que el déficit efectivo se amplió en 1,8 puntos del PIB, principalmente por una caída de ingresos más profunda y persistente que lo reconocido previamente.
  • El déficit estructural llegó a 3,7% del PIB, muy por encima de la meta de 1,6%. Esa desviación de 2,1 puntos activó formalmente el mecanismo correctivo previsto en la regla fiscal.
  • El informe de Hacienda también señala que el déficit estructural primario se ubicó en 2,6% del PIB, mientras que el déficit efectivo primario llegó a 1,7%.
  • La combinación de menores ingresos, mayores presiones de gasto y aumento de la deuda dejó, según el reporte, una posición fiscal más deteriorada hacia el cierre del año pasado.

Las medidas correctivas. JP Morgan consigna que, tras el incumplimiento de la meta estructural, la administración actual aplicó ajustes por cerca de 0,5% del PIB. Entre las medidas se incluyen recortes de gasto en 26 de 33 reparticiones públicas, con un ajuste sobre la línea de aproximadamente US$1.400 millones, además de medidas financieras bajo la línea asociadas, entre otros factores, a la cartera del CAE y desembolsos de préstamos multilaterales.

  • El banco subraya que esos recortes de gasto tienen carácter permanente y fueron incorporados en la línea base hasta 2030. También menciona que el IFP refleja mayores cobros del CAE, la reducción del crédito al diésel y dividendos de ENAP. A la vez, precisa que los ahorros asociados al Mepco no son clasificados como acciones correctivas formales bajo la regla fiscal.

La mirada para 2026. Para este año, el IFP incorpora un escenario más exigente. JP Morgan menciona una menor proyección de crecimiento de 2,1% frente al 2,4% anterior, una estimación más conservadora de los ingresos asociados a la Ley de Cumplimiento Tributario, nuevas presiones de gasto y las medidas correctivas ya implementadas.

  • Según el banco, el IFP describe que la menor actividad no minera golpeará la recaudación tributaria, aunque el efecto es compensado parcialmente por mayores precios del cobre, ingresos mineros y traspasos de Codelco.
  • Aun así, después de considerar las acciones correctivas, el déficit efectivo para 2026 se proyecta en 2,4% del PIB, mientras que el déficit estructural seguiría elevado en 3,7% del PIB. La deuda bruta llegaría a 43,1% del PIB a fines de año.
  • Advierte que el IFP señala que, sin ajustes adicionales, el actual escenario llevaría a Chile a superar el techo prudente de deuda de 45% del PIB en 2028, con un máximo de 46,5% en 2030.
  • JP Morgan constata que el decreto de política fiscal que Hacienda debe presentar en junio será el documento donde se definirán las nuevas metas formales de balance estructural.

Lea el informe de JP Morgan

JPM_Chile_Fiscal_reality_2026-05-27_5317360 (1) by Contacto Ex-Ante

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