Esta semana, Núñez se instaló como la principal carta de la derecha para llegar a la testera, luego de que la opción de Manuel José Ossandón perdiera fuerza. Su compañero de fórmula sería el UDI Iván Moreira, como vicepresidente. En la futura oposición hay preocupación porque el diseño implicaría que el Socialismo Democrático lideraría la mesa sólo un año.
Lo nuevo. Esta semana, tras la salida de Manuel José Ossandón (RN) de la carrera por la presidencia del Senado en el primer año del gobierno de José Antonio Kast, el nombre de Paulina Núñez (RN) se transformó en la principal carta del futuro oficialismo para liderar la testera y entregar la banda presidencial al nuevo mandatario.
- En paralelo, para la vicepresidencia, sostienen fuentes parlamentarias, ha tomado fuerza el nombre de Iván Moreira (UDI).
- Según otras fuentes, Ossandón -quien decía contar con el respaldo del Presidente electo para competir en cupo republicano- no alcanzaba los votos para llegar a la mesa, y generaba reparos en el sector. El asunto incluso se abordó el lunes en una reunión en el departamento del futuro ministro Segpres, José García Ruminot (del mismo partido).
- Al encuentro en la comuna de Las Condes llegaron los timoneles de RN, Rodrigo Galilea, y de Republicanos, Arturo Squella, además de la jefa de bancada María José Gatica (RN). Ahí, según uno de los presentes, se reforzó que la candidata debía ser Núñez y no el exalcalde de Puente Alto.
- El nombre del candidato para liderar el Senado el primer año fue el principal nudo de la negociación, al menos dentro de la derecha, dado que mientras la parlamentaria por Antofagasta había sido elegida por la totalidad de los senadores de su partido -incluido el propio Ossandón-, el representante de la Región Metropolitana insistía en postular a un segundo período.
- Incluso, en febrero, el Presidente electo y su futuro ministro del Interior, el UDI Claudio Alvarado, intentaron intervenir en el conflicto y citaron a los jefes de bancada a una reunión por Zoom. El encuentro no se realizó, debido a que Gatica y su par de Evópoli Luciano Cruz-Coke señalaron que estaban sin señal. De fondo, existía molestia con que Kast se involucrara en estas definiciones.
El diseño. Hasta ahora, el acuerdo -que podría sufrir modificaciones en la previa al 11 de marzo- contempla a Núñez y Moreira en el primer año. En Chile Vamos señalan, de todas formas, que la senadora por Antofagasta enfrenta en su sector la oposición de Ossandón, Vanessa Kaiser (PNL) y el independiente Alejandro Kusanovic, quien ha dicho que votará por él mismo.
- Para el período 2027-2028, la mesa quedaría en manos de la UDI, donde quien está mejor posicionado es el senador Javier Macaya, elegido por sus compañeros de bancada.
- El Socialismo Democrático tomaría la posta durante el tercer año. En ese escenario, sería el PS el que tenga la prioridad, pues tiene siete senadores. Su timonel Paulina Vodanovic, quien ha tenido un papel preponderante en las negociaciones, es la carta más probable para llegar a la testera.
- Para el último año de Kast, se han evaluado al menos dos posibilidades: que la presidencia recaiga en Cruz-Coke o que quien asuma sea un republicano como Squella, o incluso el propio Ossandón, en cupo de ese partido.
Molestia oficialista. Aunque el acuerdo se da casi por seguro, en el actual oficialismo -y sobre todo en el PPD, que quedaría fuera de la testera- existe molestia por el hecho de que la derecha retenga la presidencia por tres años y el sector se quede sólo con uno. En facciones del Socialismo Democrático consideran esa propuesta como “abusiva” y apuestan por conseguir un año más.
- Voces del partido que lidera el senador Jaime Quintana señalan que Pedro Araya aspira a presidir la Cámara Alta uno de los próximos cuatro años. Araya fue la carta del PPD para la testera en 2024, y en 2025 se intentó que acompañara a Ossandón como vicepresidente, pero finalmente el oficialismo optó por Ricardo Lagos Weber (también del PPD).
- Además del 3-1, otro aspecto que preocupa en la futura oposición es la distribución de las comisiones. Por el momento, afirman en el Socialismo Democrático, la derecha estaría intentando concentrar las principales comisiones, como la de Hacienda y Constitución.
- Algo que podría resolver el enredo sería que se ajustara la repartición de esas instancias y también de las vicepresidencias, de modo de tener un mayor equilibrio con la centroizquierda.
El ascenso de Núñez. Hasta noviembre, la parlamentaria -junto a su marido, el exministro Cristián Monckeberg y el alcalde Mario Desbordes- era una de las articuladoras de la disidencia a la actual directiva de RN encabezada por Rodrigo Galilea y Andrea Balladares como secretaria general.
- El grupo defendió la idea de que RN llevara un candidato propio en la presidencial, opción contraria a la de la mesa, que optó por respaldar a Evelyn Matthei. También propuso que tanto Rodolfo Carter como el senador Francisco Chahuán compitieran en primarias. Ambas opciones fueron desechadas.
- Además, en la facción manifestaron aprensiones a la estrategia de Matthei de confrontar directamente a Kast en la campaña. Núñez fue vocera de la exalcaldesa y protagonizó una polémica al señalar en El Mercurio de Valparaíso que “trabajamos para llegar incluso a un Socialismo Democrático que hoy se siente huérfano”, generando réplicas en el sector.
- La idea de ese grupo -conocido como “Derecha Social”- y al que se sumaron más figuras descontentas con la mesa, era generar una lista que disputara el poder a la dirigencia, que busca proyectarse bajo el liderazgo de Balladares.
- El diseño original -que nunca terminó de cuajar- contemplaba por segunda vez a Núñez en la presidencia (en 2023 pasó a segunda vuelta y fue derrotada por Galilea) e incluso se pensó en el senador Francisco Chahuán como vicepresidente. Pero, con el tiempo, el escenario cambió.
- Andrea Balladares, en tanto, logró consolidar una lista con la exsubsecretaria Katherine Martorell como secretaria general, además del diputado Diego Schalper y el futuro senador Andrés Longton en las vicepresidencias.
- En paralelo, ordenó el naipe interno del partido: a María José Gatica le ofreció la jefatura del comité de senadores y a Núñez la propuso como opción de RN para la presidencia del Senado, a cambio de obtener su respaldo en las elecciones internas del próximo 28 de marzo.
