Cristián Valdivieso: “De no pasar un terremoto grado 9, esto está absolutamente cerrado en favor de Kast”

El fundador de Criteria dice que la carrera no está corrida, pero la diferencia a favor de Kast es muy difícil de revertir. “La gran inteligencia suya fue que no se tragó nunca, nunca, la idea de que había un triple empate”, dice.


-En la última encuesta de Criteria, Kast aparece 16 puntos sobre Jara. ¿Cómo evalúas lo que ha hecho ella en segunda vuelta? Parece que no ha logrado dar un golpe de timón para cambiar la tendencia en la campaña. 

-La encuesta es muy clara en mostrar un dato que es muy complejo de revertir para ella, que es la sensación de que Kast es inevitablemente el próximo presidente de Chile. De hecho, sube del 59% al 63% la cantidad de personas que cree que José Antonio Kast es el próximo presidente. Entonces, el ánimo social de la gente es que esta carrera está completamente corrida.

-Además en todas las características de liderazgo, gana Kast. 

-En todos los temas que son prioritarios de la ciudadanía, Kast es visto más preparado y en mejor condición que Jara. Y particularmente en lo más importante: mejorar la seguridad, ordenar la migración y potenciar el crecimiento. La distancia entre ambos es incluso más grande que la distancia que hay a nivel electoral. Es decir, gente que pudiera estar votando por Jara igual ve a Kast mejor preparado en materia de seguridad, en materia de migración y también en materia de crecimiento económico. Eso es un gap subjetivo muy relevante.

-¿Crees que esto ya es casi imposible de revertir? 

-La carrera hay que correrla hasta el final. Pero, de no pasar un terremoto en grado 9, esto está absolutamente cerrado. Y un grado 9, más que un gran acierto de Jara, sería una gran caída de Kast. Por eso es que ella está buscando confrontar. No porque ella tenga claridad respecto a sus propuestas, sino porque quiere crear una tensión que haga que Kast tenga un momento de debilidad que lo deje en una posición incómoda. El problema es que Kast entiende ese punto y no pisó ninguno de los palitos que podría haber pisado.

-¿En el tema de Parisi por ejemplo?

-Asumió que los votos de Parisi no eran de Parisi, sino de un cierto electorado. Y por otro lado, también entiende que la lógica de los debates se articula mucho en la dinámica de la política tradicional y del eje izquierdo o derecha. Estratégicamente salir de los debates es una manera de buscar un electorado que no está jugando en ese eje de la política tradicional.

-¿Jara ha cometido errores?

-El resultado de ella en primera vuelta fue malo por donde se le mire y eso hace que el ánimo de la hueste interna esté bajo. Y provoca que el oficialismo se desentienda de la campaña y esté más preocupado de si expulsar o no a Eduardo Frei. Le quita energía, mientras Kast corre con ventaja.

-¿El tema de Frei y su foto con Kast es letal, como dijo Guillermo Ramírez?

-Es relevante en términos simbólicos, porque logra posicionar a Kast en un eje más de centro. Y a Jara la lleva al extremo. La clave es que tanto la primera vuelta como la segunda van a terminar ganándose no por la derecha, sino por contraposición al gobierno y en una lógica más bien de moderación. Lo que hay es un juicio respecto de cuán distante estás respecto al gobierno y cuán capacitado estás para confrontar lo hecho por Boric. O sea, Jara es Boric.

Kast logró situarse como el  gran contradictor de Boric. Y eso es lo que lo puso en la posición de líder. La polémica por Frei revela que en la izquierda dan a Jara por perdida.

¿El comando de Jara no ha sido lo suficientemente nítido y articulado?

-No se ve orden. Jara terminó desempoderada en la primera vuelta. Y por tanto, sin don de mando entre los partidos. Ella ya no puede bajar la línea, porque se asume que gana Kast. Entonces, a esta altura, la verdad es que Jara está sosteniendo prácticamente sola a su candidatura. Se la ve muy sola, y eso no la ayuda para nada.

-¿El apoyo de Bachelet es importante? 

-Llega tarde probablemente.

-En tu encuesta Boric llega al 32%. ¿Cómo analizas la estrategia del presidente de estar en silencio, ausente, en contraste con su mayor presencia en primera vuelta?

-Una cosa es el pato cojo, que siempre es inevitable cuando ya te queda poco en el gobierno. Pero otra cosa es actuar como pato cojo. Nadie entiende por qué el presidente lleva casi un mes viajando a Magallanes. No sé si está en reflexión, o meditando. Pero no se lo ve. No se lo ve como el jefe de Estado. En primera vuelta, Boric fue muy funcional a la estrategia de Kast, y Kast lo entendió bien.

-Aunque fue pifiado (y también aplaudido) en el Barrio Franklin, ¿Kast ha tenido una campaña de segunda vuelta sin grandes tropiezos?

-Ha hecho una campaña muy correcta. La gran inteligencia suya fue que no se tragó nunca, nunca, la idea de que había un triple empate. O más bien, el invento de que había un triple empate. Porque si Kast hubiera mordido ese anzuelo, hubiera caído en la lógica de volver a Pinochet, a Punta Peuco. El candidato republicano no se compró ese invento, y siguió con los temas de inseguridad, con la migración, y enfrentando al gobierno. Tuvo temple para eso. Y fue muy estratégico, buscando un tono más presidencial, más de estadista,  sin polarizar.

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