Radiografía a Junaeb: un presupuesto gigantesco y un historial de escándalos

Pese a manejar un presupuesto anual para compras de US$1.300 millones, que sólo se equipara a los de Defensa, el MOP o Cenabast, el organismo a cargo de coordinar la entrega de alimentación escolar apenas cuenta con 900 funcionarios y un centenar de fiscalizadores. Esto, sumado a los complejos procesos de licitación, ha convertido a Junaeb en un constante foco de riesgo.


Junaeb en la mira. El Comité Estratégico de Auditoría del gobierno levantó una alerta esta semana sobre la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) que se convirtió en el primer organismo sobre el cual se presenta una denuncia en Fiscalía por presuntas irregularidades en los pagos por $14 mil millones a una empresa proveedora de alimentos ocurridos entre 2021 y 2023.

  • Aunque la empresa, Soser S.A, respondió que se trata de un caso antiguo que ya fue aclarado, el director nacional de Junaeb, Fernando Peña, afirmó que existen antecedentes nuevos como la modificación del contrato en 2022, sin pasar por Contraloría, que benefició a la empresa aumentando el pago a todo evento de un 40% a un 60% y duplicando el número de raciones permitidas.
  • Soser había ganado en 2020 una licitación donde, gracias a que no se pidieron bandas de precio, ofreció almuerzos a bajo costo pero el servicio de once a un precio elevadísimo de hasta $8.680 por alumno. Además, el directivo de Junaeb que participó en la modificación del contrato, Alejandro Layseca, actualmente es asesor jurídico de Soser.
  • El caso volvió a poner a primera plana a un organismo conocido por sus debilidades estructurales, lo que ha sido advertido durante años por diversos informes de Contraloría, causas judiciales, Dipres y el Congreso.

Presupuesto millonario. Junaeb es un verdadero gigante silencioso de la compra pública en Chile. Dispone anualmente de un presupuesto de US$1.300 millones para compras que se concentra en un producto: el Programa de Alimentación Escolar PAE que entrega cerca de 4 millones de raciones diarias a 2 millones de estudiantes a lo largo del país. 

  • El monto sólo es equiparable en Mercado Público al que disponen reparticiones como el Ministerio de Obras Públicas o Cenabast, aunque esta última articula la demanda de múltiples hospitales.
  • A cargo de la dirección nacional de Junaeb está el proceso de licitación del servicio de alimentación, la definición de las bases, la selección de las empresas proveedoras, la definición de los productos alimenticios y la supervisión de los procesos de gestión de calidad y los pagos a las empresas.
  • Además está a cargo de otros servicios como el Programa de Útiles Escolares, la Tarjeta Nacional Estudiantil y becas estudiantiles, entre otros.
  • Pese al peso del organismo, solo cuenta con 900 funcionarios y según han manifestado, tiene apenas 120 supervisores para 8.000 establecimientos educacionales.
  • Los altos montos que maneja, la alta complejidad de sus procesos, y los limitados niveles de fiscalización, convierten al organismo en un caldo de cultivo para irregularidades.

Servicio bajo presión. Desde 1938 que el Estado entrega almuerzo a los niños de escasos recursos en las escuelas, pero fue en 1964 cuando se creó oficialmente el organismo, para combatir la desnutrición y fomentar que en las zonas rurales los menores fueran a clases. En 1978 se privatizó el servicio de cocina y comenzó a entregarse la preparación y distribución de los alimentos a empresas privadas.

  • En 1996, estalló el primer gran escándalo. El caso llamado “las coimas de Junaeb”: millonarios anticipos del Estado a los proveedores por servicios jamás prestados. Esto obligó al gobierno de la época a crear un sistema informático para otorgar los puntajes de las licitaciones de manera no discrecional.
  • El modelo diseñado por el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile para asignar las concesiones al mejor proveedor, significó más de US$ 200 millones en ahorro al Estado y recibió un premio internacional en Edimburgo y fue replicado en otros países.
  • El diseño fue exitoso durante varios años, pero de a poco se fue simplificando el software, se eliminó el registro de proveedores y se dejó de ponderar el nivel de endeudamiento de las empresas. También se puso fin a las bandas de precios que garantizaban la sostenibilidad del servicio.
  • En 2015, bajo la gestión de José Miguel Serrano, el algoritmo fue reemplazado por un manejo informático interno de Junaeb, reduciendo las licitaciones casi exclusivamente a la variable del precio más bajo. Entonces se produjo el nuevo gran escándalo, con la apertura de una causa judicial por la entrega de unidades territoriales a empresas sin experiencia y vía trato directo.
  • Un informe de Contraloría arrojó graves fallas de control y conflicto de interés, como un directivo que en paralelo recibía remuneraciones de uno de los proveedores. Nuevamente se acusaron pagos de sobreprecio y Fiscalía investigó nexos políticos para favorecer a determinadas empresas. Tras casi diez años de investigación la causa fue cerrada sin condenas.

Gasto en aumento. Según un informe de Dipres, entre 2014 y 2025 el costo del Programa de Alimentación Escolar se elevó un 60%, pasando de $740 mil millones a superar el billón de pesos en la última década, aumento que no coincide con una variación sustancial en el número de beneficiados.

  • El informe detalla también la progresiva concentración de proveedores: de 35 actores en 2012, cayeron a 23 en 2023. Hoy, solo cinco empresas concentran más del 70% de las raciones. El análisis dice que hay “ineficiencias en la adjudicación”.
  • Uno de los puntos críticos son las multas impagas de los proveedores que superan los $200 mil millones, es decir, un quinto del presupuesto anual del programa.

Puerta giratoria: Otro flanco es la llamada puerta giratoria, que el gobierno anterior evaluó regular para que los directivos de Junaeb no pasen a trabajar con las empresas vinculadas.

  • Además del caso de Layseca que pasó a asesorar a Soser, está el de Cristóbal Acevedo que dos años después de dejar la dirección asumió la gerencia de la empresa Coval -que pertenece a los controladores de Savisa-, o el del exdirector Jaime Tohá, cuya consultora asesoró a Sodexo.

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