Marzo 25, 2022

Por qué cambiar las reglas del juego del plebiscito de salida sería un tiro por la culata. Por Jorge Schaulsohn

Ex-ante

En lo personal reconozco que la idea es tentadora porque el proyecto de constitución que está emergiendo es mucho peor que los defectos de la constitución actual. Pero cambiar las reglas es una propuesta que atenta contra los principios de la democracia y destruiría la confianza en los políticos y las instituciones. El resultado dependerá de que los partidarios del Rechazo sean capaces de plantear sus reparos de forma tal que los ciudadanos puedan comprender lo que está en juego.


La convención constitucional partió (literalmente) con el pie izquierdo cuando un sector de los convencionales llamo a rodear su sede para provocar un enfrentamiento con carabineros, que obligó a suspender el acto inaugural. Desde ese momento el triste espectáculo no ha parado.

El desarrollo de la convención se ha dado en un clima de descalificaciones, funas, exclusiones, arbitrariedades, intentos reiterados de ignorar el marco jurídico que regula su funcionamiento; con una mayoría que ha optado por pasar la aplanadora lo que la ha convertido en un campo de batalla ideológico que exacerba las diferencias por sobre la búsqueda del consenso.

Hasta ahora los sectores izquierda que dominan la convención y sus máximas autoridades estaban en modo de “negacionismo”; en vez de corregir y enmendar los errores y las malas prácticas, rechazaban las críticas como parte de una campaña de la derecha y sectores que siempre fueron hostiles a la idea de una asamblea constituyente.

Sin embargo, la situación ha evolucionado ante la evidencia incontrovertible de que la mayoría de las normas aprobadas en las comisiones sobre temas fundamentales, como el sistema de gobierno y justicia y derechos fundamentales, están tan mal elaboradas, son tan confusas, incoherentes que si se ratifican podrían resultar en el rechazo del texto de nueva constitución.

Cada día son más los sectores que manifiestan públicamente una visión crítica de los frutos del trabajo de la convención, incluyendo a personeros de la centro izquierda como el grupo de “Los Amarillos” y otros militantes de partidos miembros de la coalición de gobierno.

Por primera vez en la izquierda y sobre todo en el gobierno cunde el pánico de que, si no se corrigen los errores, existiría el riesgo de que el texto propuesto por la convención sea rechazado. O que una aprobación paupérrima de la nueva constitución perpetúe el conflicto político afectando la gobernabilidad; lo que provocó una reunión inédita de los colectivos desde la izquierda a la derecha, que se extendió por cinco horas para buscar acuerdos.

Ante la incertidumbre del resultado del plebiscito de salida han surgido voces que buscan modificar las reglas que lo regulan, para poder ofrecer una tercera opción que evite que el rechazo derive en la mantención de la constitución actual; lo que le restaría dramatismo al rechazo.

Para algunos la nueva opción consistiría en convocar a una nueva convención y para otros que sea el congreso el que redacte la nueva constitución que posteriormente sea plebiscitada.

Curiosamente esta idea encuentra adeptos en todos los sectores, aunque por razones muy diferentes. Para los detractores del proceso constituyente porqué haría mucho más fácil abortar el trabajo de la convención; creen, con razón que una mayoría optaría por el rechazo si sabe que no significa un callejón sin salida que mantiene vigente la constitución de “Pinochet”. Y para la izquierda porque evita tener que gobernar con las restricciones y limitaciones que le impone la constitución actual.

En lo personal reconozco que la idea es tentadora porque el proyecto de constitución que está emergiendo es mucho peor que los defectos de la constitución actual; afectará negativamente la inversión, el empleo, el crecimiento, la independencia de poder judicial, los derechos civiles, perpetuará la incerteza jurídica en la macrozona sur, aumentará la desigualdad y la movilidad social.

Pero el fin no justifica los medios. Los chilenos votaron en octubre de 2021 y a abrumadoramente aprobaron la convención constitucional; luego, respetando las reglas fijadas se eligió a los convencionales. Así funciona el Estado de Derecho y se debe respetar.

Cambiar las reglas porque el resultado del trabajo de una convención elegida democráticamente no nos gusta es una propuesta indecente que atenta contra todos los valores y principios de la democracia; y contraproducente porque destruiría de manera irreversible la fe y la confianza de los ciudadanos en las instituciones y en los políticos. La gente simplemente se sentiría estafada, se instalaría un conflicto político acompañado de movilizaciones violentas que nos retrotraería a noviembre del 2021.

La conducta democrática es participar en el plebiscito de salida y jugársela por la opción de nuestra preferencia. La circunstancias son muy diferentes pues el 25 de octubre era lógico que la mayoría de los ciudadanos eligieran la fórmula más democrática y participativa para elaborar una constitución. Ahora, lo que se vota es el contenido de la propuesta y el resultado dependerá de que los partidarios del rechazo sean capaces plantear sus reparos de forma tal que los ciudadanos puedan comprender lo que está en juego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Publicaciones relacionadas

Director de Estudios Sociales y Políticas de Azerta

Mayo 28, 2022

Los riesgos del Apruebo. Por Camilo Feres

Bajo determinadas circunstancias el triunfo del apruebo podría dejar al Gobierno como parte de una institucionalidad política interdicta y terminar por quebrar la débil cohabitación de los partidos que hoy sustentan la administración. Y no se percibe que éste sea un escenario que el Gobierno se encuentre analizando.

Jorge Poblete

Mayo 27, 2022

Convención: El plan B de Fernando Atria tras las fuertes críticas al “cerrojo” de los 2/3

El convencional Fernando Atria este viernes en el patio del ex Congreso. Foto: Karin Pozo / Agencia Uno.

Uno de los articuladores del FA en la Convención planteó este viernes una alternativa a la propuesta de la comisión de normas Transitorias de que cualquier cambio que quiera hacerse a la nueva Constitución antes de marzo de 2026 requiera de 2/3 de votos en el Congreso. Ante la probable caída en el pleno de […]

Ana María Sanhueza

Mayo 27, 2022

Gonzalo García, ex ministro del TC: “Es una mala lección imponer los 2/3 y pretender atrapar el futuro”

El asesor de las reformas constitucionales de 2005, que permitieron cambiar la firma de Augusto Pinochet por la de Ricardo Lagos, revela cómo ese año los altos quórum impidieron, por ejemplo, el reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas. Y recuerda que “todos los mecanismos que se han puesto a las constituciones chilenas para volverlas pétreas, […]

Marcelo Soto

Mayo 27, 2022

Darío Calderón y violencia escolar: “Dentro del Instituto Nacional reina el terror”

El abogado Darío Calderón ingresó al Instituto Nacional en 1955 y egresó en 1963. Varias veces fue presidente de curso, y los dos últimos años presidió el centro de alumnos. En esta entrevista se refiere a la crisis que enfrenta el colegio público, debido a la violencia urbana, y es crítico de la alcaldesa Irací […]

Víctor Hugo Durán

Mayo 27, 2022

Violencia en La Araucanía: Siches abre otro flanco de críticas y vuelve a corregir sus dichos

Desde La Moneda transmitieron que la ministra Izkia Siches encabezaría el comité interministerial; que duraría 3 horas y que, entre otras cosas, serviría para dar una señal de que la jefa de gabinete había tomado el control del ministerio más importante del gobierno. También se transmitió que la Secom estaba dedicada a fortalecer las vocerías […]