Los planes de Boric tras dejar La Moneda y el rol que pretende jugar en el gobierno de Kast

El Presidente indicó que esta elección no fue un plebiscito a su gobierno, lo que contradice los análisis de la oposición y el oficialismo, que se prepara para pasarle la cuenta si Jara es derrotada. Lo grueso de su diseño tras dejar La Moneda ya lo construyó. No solo por la fundación que creará. En caso de que su sucesor arremeta en su contra, lo que estuvo lejos del diálogo que tuvieron esta noche, Boric planea convertirse en uno de los principales voceros de la oposición.


Lo nuevo. Boric llegó cerca de las 9 de la mañana al Liceo Industrial Armando Quezada Acharán de Punta Arenas para emitir su voto. El mandatario, que llevó a su hija, al igual que en primera vuelta, dio a conocer detalles del protocolo que seguirá tras conocerse el resultado de las elecciones, que contempla, después de reunirse con su comité político, llamar al ganador en una transmisión en vivo y en directo.

La conversación fluyó en términos cordiales y luego entregó un discurso junto a su comité político, donde si bien entregó un mensaje de continuidad, también advirtió: “Entregaremos el 11 de marzo un país en marcha”.

Las cuentas de la izquierda. Uno de los mensajes del mandatario por la mañana, probablemente el principal, tuvo relación con un factor que cruzó la campaña presidencial: El que la elección se haya convertido en un plebiscito a su administración.

  • “Yo no creo que esto se trate de un plebiscito al Gobierno o no. Acá Chile está decidiendo por su futuro”, dijo, en un mensaje que contradice los análisis del oficialismo y la oposición.
  • Desde antes de la aplastante derrota de Jara, La Moneda evalúa que Boric se convertirá en el blanco de las críticas oficialistas y que la responsabilidad por la derrota recaerá sobre sus hombros.

Sus planes. El mandatario comenzó a trazar su salida de La Moneda en julio, cuando le encomendó a la ex ministra Aisén Etcheverry, actual jefa de Planificación Estratégica de la Presidencia, que construyera un “relato” de salida una vez que él dejara el poder.

  • Boric creará una fundación propia, tal como lo hicieron Lagos, Bachelet y Piñera. Este trabajo se realiza en hermetismo por funcionarios del segundo piso vinculados al Frente Amplio y apunta a convertirse en un “centro de reflexión progresista”.
  • Pero, quizás más importante aún, Boric ya definió qué perfil adquirirá en los meses posteriores a su salida de La Moneda.
  • Aunque en 2023 ironizó señalando que se iría a vivir a un faro, imagen que se tatuó en uno de sus brazos, lo cierto es que su diseño depende en buena medida de la aproximación de Kast hacia a él y su administración. En caso de que tenga un tono más convocante, como ocurrió en su diálogo de esta noche, guardará un bajo perfil a la espera de lo que ocurra.
  • Pero, en el caso de que su administración sea enfrentada por su sucesor y la nueva coalición gobernante, Boric promete volver a la primera línea y convertirse en uno de los principales voceros de la oposición, sino el más importante, transcurrido unos meses de instalación.

Una izquierda sin referente. Según Cadem, Boric cuenta con el 37% de respaldo, 2 puntos más que el porcentaje con que salió Bachelet en su segundo mandato. Todo apunta a que podría aumentar su adhesión, ya que los presidentes suelen hacerlo al dejar sus gobiernos.

  • Ese activo lo deja en una posición que la izquierda mira con detención. Ya que, si bien puede terminar traspasando la banda presidencial a la derecha y sucumbiendo su agenda de transformaciones, él y el alcalde Tomás Vodanovic (FA) se han convertido hasta ahora en los únicos activos que pueden convertirse en referentes de la oposición, a partir de su apoyo en las encuestas.
  • En el Socialismo Democrático ese espacio está vacío.

El factor FA. Los amigos de Boric en el Frente Amplio apuestan a blindar su imagen, mientras corre el reloj para que en junio sea renovada su directiva. Una carta para presidir el FA es la de la ministra Antonia Orellana, que si bien es cercana al mandatario, no pertenece a su facción dentro del partido y su perfil duro podría generar roces con el Socialismo Democrático.

  • Se trata de un escenario que Boric espera evitar en el caso de querer volver a La Moneda, según sus cercanos.
  • Para algunos una buena opción para él sería el de Beatriz Sánchez o un liderazgo que no rompa con la centroizquierda, pese a que ese factor no depende solo de él, sino también de los proyectos que envíe el futuro presidente al Congreso y cómo se paren los bloques en materias sensibles, como la seguridad ciudadana.

Pato cojo. El mandatario indicó este domingo que seguirá gobernando hasta el último día -una frase muy común entre los jefes de Estado que están dejando el poder- y que seguirá enviando proyectos de ley al Congreso, como el de la eutanasia. Todo apunta a que lo mismo hará con el proyecto de negoción ramal, muy resistido por los técnicos y los empresarios.

  • Ninguna de estas iniciativas tiene chances de volar y son más bien simbólicas, como todos los analistas esperan que serán los últimos meses de Boric en el poder, marcados por el síndrome del “pato cojo” y una nueva administración que promete corregir la suya.

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