La victoria de Daniela Peñaloza sobre su rival Gonzalo de la Carrera por casi 10 puntos (39,54% contra 30%, con casi un tercio de las mesas escrutadas) no tuvo el festejo que se esperaba por parte de los partidarios de Joaquín Lavín. Antes de conocer los resultados de las elecciones constituyentes, de gobernadores y municipales se consideraba que ese triunfo era un paso clave para su carrera presidencial. Pero la dimensión del revés de la derecha, que obtuvo su peor votación en décadas, la convirtió más en un alivio que en un motivo de euforia.
Un alivio más que una victoria: Una victoria estrecha de Peñaloza o, en el peor de los casos, una derrota frente a De la Carrera podría haber puesto a Lavín en aprietos, y en ese sentido se evitó lo peor: que su candidata tuviera el mismo destino de otros postulantes de Chile Vamos, que en las elecciones municipales perdieron comunas clave, como Rancagua, Valdivia, San Bernardo, Maipú, a las cuales se podría sumar Santiago.
- Peñaloza era una completa desconocida para el electorado hasta ser nominada por el presidenciable de la UDI. Por lo tanto el desafío era doble: lograr un nivel de conocimiento en pocos meses y un resultado positivo.
- De la Carrera, un activo partidario de José Antonio Kast, era más conocido por sus intervenciones radiales y su amplia actividad en las redes sociales.
- La urgencia de una victoria de su candidata se hizo más indispensable a raíz de la fuerte disputa con Evelyn Matthei por la nominación este lunes en el Consejo General de la UDI, donde Lavín tiene una amplia mayoría. Hasta antes del inesperado resultado de Chile Vamos, el principal problema de Lavín para su nominación era la disputa que venía trabando con Evelyn Matthei desde que esta se lanzó como presidenciable el 1 de mayo y acusó a la UDI de querer bajarla en el Consejo General, que se realizará mañana a las 18:00.
- Ahora ese problema pasó a un segundo plano. Matthei logró una cómoda victoria en Providencia -57,08% contra 42,9% de su rival Verónica Pardo, con 30% de los votos escrutados- pero la debacle de la derecha pone un obstáculo a sus aspiraciones que puede ser formidable.
- Desde 1992 las elecciones municipales han sido un predictor infalible de las elecciones presidenciables (las dos veces que Sebastián Piñera llegó a La Moneda fueron precedidas de victorias en esos comicios).
- “El escenario cambió en forma dramática y ahora todo es muchísimo más cuesta arriba”, señaló un personero lavinista a Ex-Ante.
