Pese a que este martes la centroizquierda y el PDG anunciaron un acuerdo que llevaría a Pamela Jiles a la presidencia de la Cámara, el pacto perdió fuerza con el descuelgue de diputados del oficialismo, la DC y el partido de Parisi, que optaron por respaldar a la carta de la derecha, cristalizando el primer golpe a la izquierda en la administración Kast.
Lo nuevo. Con 78 votos, Jorge Alessandri (UDI) se transformó este miércoles en el nuevo presidente de la Cámara de Diputados, luego de que se cayera el acuerdo administrativo entre las bancadas del oficialismo, la Democracia Cristiana y el Partido de la Gente, que llevaría a la testera a Pamela Jiles (PDG) durante el primer año del gobierno de José Antonio Kast.
- En la primera vicepresidencia fue elegido el independiente en cupo DC Felipe Camaño, con 78 preferencias, y en la segunda quedó la RN Ximena Ossandón, con la misma votación.
- Jiles —quien corría con el apoyo de la izquierda y la DC— sólo llegó a los 75 votos, tras el descuelgue de cuatro parlamentarios. La idea original contemplaba que, durante el primer año, la mesa también estuviera integrada por un personero del PPD y uno del PS.
- El que la parlamentaria perdiera representa la primera gran derrota de la izquierda en la era Kast, más aún por el simbolismo que significa respaldar a una de sus mayores críticas a partir de un cálculo político erróneo.
Primeras señales. Durante su primer discurso como nuevo líder de la Cámara, Alessandri planteó que “la elección de esta mesa es la muestra más fidedigna de que este nuevo ciclo político responde a convicciones profundas. Que nuestro sector abraza principios y valores que nos permiten actuar con coherencia en la vida pública. La libertad, el progreso material y espiritual y la seguridad son premisas y valores que inspiran nuestra labor y que serán la motivación de esta mesa”.
- “Hoy, Chile comienza a transitar por un camino que requerirá el compromiso de nosotros. De las y los 155 diputadas y diputadas sin excepción. Desde el Partido Comunista hasta Republicanos, el llamado es a buscar puntos de encuentro por el bien de Chile. Sin estridencias. Sin imponerse a los gritos”, agregó el parlamentario.
- En su discurso, realizó alusiones al expresidente Sebastián Piñera —lo que suscitó aplausos entre los presentes— y a figuras como Juan Bustos y José Antonio Viera-Gallo, quienes presidieron la corporación.
El acuerdo que se cayó. Al mediodía del martes, las bancadas del oficialismo, la DC y el PDG anunciaron un acuerdo que contemplaba que para el periodo 2027-2028 la falange llegaría a la testera. El PS tomaría la posta para el tercer año y en 2029 el partido de Franco Parisi volvería a la presidencia.
- Entre lo pactado también estaba la distribución de las 28 comisiones legislativas. Las principales quedarían en manos del oficialismo y, según fuentes del sector, se distribuyeron en proporción al tamaño de cada bancada, pero también los partidos más grandes cedieron espacio a las colectividades más pequeñas y a los independientes.
- En el caso del PDG, se concordó que, durante los próximos cuatro años, cada miembro de su comité pueda presidir una de las comisiones. La DC y el PC, conforme a este diseño, liderarían las comisiones de Constitución y Hacienda.
- Sin embargo, durante la noche, el pacto perdió fuerza luego de que la falange tuviera un quiebre interno y que miembros de su bancada —Felipe Camaño, Cristián Mella y Jorge Díaz— advirtieran que se sumarían a la apuesta del futuro oficialismo, debido a la necesidad de llegar a un entendimiento más amplio. La DC, finalmente, resolvió mantenerse en el acuerdo en una votación por un voto de diferencia.
- Asimismo, el apoyo de la izquierda a Jiles fue criticado desde sus propias filas —la exministra Carolina Tohá lo calificó de “insólito”— a partir de sus ácidas críticas a la administración Boric, el FA-PC y su estilo, tildado de populista, marcado por sus constantes performances en el Congreso y bajo la fórmula de trasladar sus funas e insultos desde el mundo de la farándula a la política.
- Ese factor, entre otros, incentivó los descuelgues oficialistas. Uno de los descolgados fue el líder del FRVS, Jaime Mulet, quien había recibido propuestas tanto desde la derecha como la izquierda.
Ofensiva de la derecha. La idea de propinarle un golpe de entrada al nuevo gobierno con un acuerdo paralelo al que se gestaba desde la derecha —que incluía originalmente a figuras del Socialismo Democrático— comenzó a tomar forma luego de que la semana pasada el Senado aprobara el proyecto de conmutación de penas para internos de edad avanzada, impulsado por Francisco Chahuán (RN).
- A eso se sumó la insistencia de sectores del Partido Republicano —que obtuvo 31 escaños en la elección de noviembre— en proponer para la presidencia a Agustín Romero, pese a no concitar apoyos en la centroizquierda. Esto, en desmedro del UDI Jorge Alessandri, quien sí contaba con respaldos en la futura oposición.
- En las últimas horas, la derecha arremetió en dos frentes. El primero fue quitarle piso a la iniciativa de Chahuán, a la que los diputados de RN y la UDI le agregarán indicaciones para abrir un acuerdo con la centroizquierda.
- El segundo fue entregarle a la UDI la presidencia durante el primer año, y realizar una nueva distribución de las comisiones legislativas, dejando ventanas disponibles para diputados del Socialismo Democrático.
- En paralelo, la oposición desplegó una ofensiva con parlamentarios indecisos. Uno de los protagonistas fue el próximo ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), quien realizó llamados durante el lunes y el martes para ordenar los votos en la Cámara. También se involucraron el próximo titular de la Segpres, José García Ruminot (RN), y su subsecretaria Constanza Castillo (RN).
- Las últimas negociaciones, según fuentes parlamentarias, fueron lideradas por el actual timonel José Miguel Castro (RN), el propio Alessandri y su par Diego Schalper (RN).
El presidente. Jorge Alessandri Vergara (46) es abogado de la Universidad de los Andes. Es hijo Gustavo Alessandri Valdés, exdiputado y exalcalde de Santiago y La Florida, y de la periodista María Constanza Vergara Vicuña. Milita en la UDI desde 2007. En 2008 fue electo concejal por Santiago. Fue asesor en Piñera I, a cargo de las actividades presidenciales dentro y fuera del país, y desde 2018 es diputado por el distrito 10 (Santiago, Providencia y Ñuñoa).
